Hay fechas en el calendario de la familia Roca que están grabadas con letras de oro. Nuria Roca y Juan del Val viven hoy el cumpleaños de la banjamina de la casa con alegría pero también con cierta nostalgia. Este año la celebración de los 16 años de Olivia del Val ha tenido un sabor totalmente distinto. La hija menor del matrimonio, ha soplado las velas de su cumpleaños al otro lado del océano Atlántico, marcando la primera vez que festeja un día tan significativo alejada del calor de su hogar en Madrid.
La pequeña de la casa se encuentra en Estados Unidos cursando bachillerato. Una experiencia vital que también vivieron sus hermanos mayores, Juan y Pau. Aunque la distancia física la separa miles de kilómetros de su familia, Nuria Roca ha demostrado que el vínculo emocional no entiende de fronteras y a primera hora de la mañana, la presentadora de La Roca echó mano de sus redes sociales para dedicarle a su "pequeña" un cariñoso homenaje público que no ha tardado en emocionar a sus miles de seguidores.
Acompañando su publicación con las fotos más tiernas de su álbum familiar más personal, Nuria ha escrito un conmovedor mensaje: “¡Buenos días mi vida! ¡Felicidades! …qué alegría ver lo feliz que eres, qué felicidad ver tu alegría, qué persona tan bonita!!! Te quiero”. Un mensaje sencillo, directo y cargado de emoción que resume a la perfección el orgullo de una madre al ver a su hija volar con sus propias alas y disfrutar al máximo de una de las etapas más enriquecedoras de su vida.
Una nueva etapa al otro lado del Atlántico
El viaje de Olivia hacia Estados Unidos no ha sido una decisión improvisada, sino un paso meditado dentro del proyecto formativo que el matrimonio siempre ha fomentado para sus tres hijos. La oportunidad de estudiar en un instituto estadounidense supone para la adolescente una inmersión cultural que fomenta su independencia, madurez y la capacidad de adaptarse a nuevos entornos.
A pesar de que tanto Nuria como Juan del Val son plenamente conscientes del valor de esta vivencia para el crecimiento personal de Olivia, la despedida a finales de verano no estuvo exenta de momentos emotivos. Como ocurre en cualquier hogar cuando el hijo menor emprende un viaje de estas características, el "síndrome del nido vacío" se hace notar en las rutinas cotidianas. La propia Nuria ha compartido en diversas ocasiones con su habitual naturalidad y sentido del humor cómo se vive en casa la ausencia de ese bullicio diario que aportan los hijos. El matrimonio ha visto cómo sus tres hijos se han marchado de casa por diversos proyectos formativos y laborales.
Su hijo mediano, Pau, de 20 años, se ha trasladado a la República Checa con una beca Erasmus para continuar de forma online sus estudios de Comunicación Audiovisual. Por su parte, la benjamina, Olivia, ha puesto rumbo a Estados Unidos para cursar el bachillerato, mientras que el primogénito, Juan, se ha desplazado a Honduras para trabajar en el equipo de producción del programa Supervivientes All Stars. A pesar del silencio en casa y de la nostalgia que supone esta etapa de adaptación, la pareja afronta esta nueva fase de su matrimonio con enorme orgullo al ver a sus tres hijos emprender sus propios caminos con éxito.









