El mundo del fútbol vuelve a vestirse de luto. Apenas dos días después de que el Atlético de Madrid comunicara el fallecimiento de Ana Merodio Borja, madre de su capitán, Koke Resurrección, Sergio González Porrier ha compartido una dolorosa noticia personal. El exdefensa del Leganés ha anunciado la muerte de su madre a través de un emotivo mensaje en redes sociales, en el que ha recordado el estrecho vínculo que les unía.
"Mami, dejas un vacío gigante. El dolor es inmenso". Así comienza su despedida, acompañada de varias fotografías de ella, en la que el futbolista recuerda a una mujer que, según sus palabras, siempre pensaba en los demás y nunca buscaba reconocimiento. "Has sido una persona que brillaba con luz propia, siempre pensando en los demás y sin buscar reconocimiento. No te gustaba ser el centro de atención, pero te aseguro que la manera en que hacías sentir a los demás hará que nadie te olvide", escribe.
El jugador también ha puesto de relieve la complicidad que existía entre ambos y el apoyo incondicional que recibió de ella a lo largo de su vida. "El vínculo que hemos tenido es indescriptible. Me has entendido, cuidado y apoyado siempre. Nunca he tenido que decir ni una palabra para que supieras lo que me pasaba", recuerda. Unas palabras con las que también reconoce el papel fundamental que desempeñó en su carrera deportiva: "Has disfrutado de mis logros más que yo y te aseguro que nada habría sido posible sin ti".
"Sé lo feliz que has sido y lo feliz que nos has hecho a los que estábamos a tu lado", añade Sergio, que concluye su mensaje aferrándose a las enseñanzas que le deja su madre. "Seguiré viviendo el presente, luchando siempre y valorando lo que realmente importa en la vida. Tal y como tú me has enseñado". Una despedida que termina con una declaración de amor y el recuerdo permanente de quien ha sido una figura esencial en su vida: "Te voy a echar mucho de menos. Estarás siempre presente. Te quiero Mami".
El cariño de sus compañeros y el bonito gesto del Leganés
La publicación ha recibido muestras de apoyo, entre ellas la de Miguel González, Míchel, uno de los integrantes de la histórica Quinta del Buitre, que ha reaccionado con emoticonos de sorpresa y lágrimas. También el CD Leganés ha querido acompañar al futbolista en estos momentos difíciles con un detalle muy especial. El propio Sergio ha compartido en su cuenta de X varias imágenes del centro de flores blancas que le ha enviado su antiguo club, acompañado de una dedicatoria.
"A mi madre le habría encantado. Un gesto que nunca olvidaré", ha escrito el defensa, agradeciendo el cariño de una entidad con la que mantiene un vínculo especial. Entre las imágenes que ha publicado aparece su madre sentada en el banquillo del equipo madrileño y otra en la que posa junto a su padre con la camiseta pepinera.
Cinco temporadas como referente del Leganés
Nacido en Madrid el 20 de abril de 1992, Sergio González se formó en las categorías inferiores del Real Madrid y pasó por varios equipos antes de incorporarse al Leganés en 2020. En el conjunto pepinero se convirtió en uno de sus referentes y llegó a ejercer como capitán.
Durante sus cinco temporadas en el club disputó 166 partidos oficiales y marcó 12 goles. Además, formó parte de la plantilla que logró el ascenso a Primera División en la temporada 2023-2024 y continuó en el equipo durante la campaña 2024-2025, en la que el Leganés compitió en la máxima categoría. Su etapa en el club terminó en mayo de 2025, al finalizar su contrato.
Después emprendió una nueva aventura profesional en Arabia Saudí, donde jugó en el Al-Riyadh durante la temporada 2025-2026. En agosto de 2026 fichó por el Nea Salamina Famagusta, equipo de la Primera División de Chipre en el que continúa su carrera deportiva. En principio, era por una temporada con posibilidad de renovación por otro. "Damos la bienvenida a Sergio a la familia del NEA SALAMINAS FAMAGUSTA y le deseamos mucho éxito con la camiseta rojiblanca", con estas palabras le recibían en su nuevo equipo.
Ahora, el futbolista ha querido compartir públicamente el recuerdo de su madre y agradecer las muestras de cariño recibidas, dejando constancia de la huella imborrable que ha dejado en su vida.










