"Estoy feliz disfrutando de mis hijos. Intentando ser la número 1 como madre, tal y como lo fui en el tenis. Estoy contenta y feliz", así de rotunda se ha mostrado Arantxa Sánchez Vicario cuando ha sido preguntada por su maternidad. La deportista, que anunciaba oficialmente su retirada del tenis profesional el 12 de noviembre de 2002, a los 30 años y tras 17 temporadas en la élite, lleva años volcada en su partido más importante: el de ser madre de Arantxa y Leo Santacana Sánchez, que hoy tienen 17 y 14 años.
La leyenda viva del tenis español no podía faltar en la última gran fiesta que ha reunido a grandes estrellas del deporte. Crys Dyaz, Ona Carbonell, Amaya Valdemoro, Eli Pinedo, Lydia Valentín, Ana Alonso, Marta Arce, Theresa Zabell, Miriam Blasco y Gemma Mengual asistían a los IMPERIA Madrid Women in Sports Awards que se ha celebrado recientemente en la capital. Ha sido allí donde ha sido preguntada por su maternidad y por la vida de sus hijos adolescentes.
Su nueva vida
En esta nueva etapa, el deporte sigue ocupando un lugar central en casa de Sánchez Vicario, aunque con un giro inesperado. Mientras para muchos lo natural sería que sus hijos hubieran elegido el tenis para practicar algún deporte, tanto Arantxa como Leo han heredado la vena deportiva detrás de un balón: "Mis hijos me han salido futbolistas; tengo una niña y un niño y los dos apasionados del fútbol", ha explicado Arantxa sonriente. Volcada en su rol de madre, la excampeona los apoya incondicionalmente, convencida de que los valores del deporte son fundamentales en estas edades.
Residiendo en Estados Unidos, la extenista catalana ha celebrado además el auge del fútbol femenino en el país americano, una potencia mundial en esta disciplina que le permite a su hija Arantxa desarrollarse en un entorno de total igualdad. Cuestionada sobre las diferencias de género en el deporte, la leyenda del tenis español ha destacado que la lucha constante da sus frutos y que lo verdaderamente importante es que ambos disfruten y progresen sin presiones: "La lucha sirve mucho. El día de mañana veremos, pero lo importante es que lo disfrutan a tope".
Al echar la vista atrás, Arantxa se ha mostrado profundamente agradecida por una carrera histórica que la consagró como un icono del deporte, sin guardar rencor al sacrificio que supuso alcanzar la cima siendo tan joven. "Obviamente mi vida no fue la de una niña normal cuando gané Roland Garros, pero he hecho lo que me gustaba. Ahora hago con mis hijos cosas que no pude hacer de tenista", ha expresado con satisfacción, demostrando que su triunfo más valioso se juega hoy en casa.
Tormentoso divorcio
Recientemente Arantxa ha desvelado los detalles de su tormentoso divorcio del padre de sus hijos, Josep Santacana. Fue durante su entrevista con Jesús Calleja en Universo Calleja, donde se sinceró sobre el doloroso impacto de su ruptura y sus consecuencias económicas y judiciales. La extenista confesó haberse enamorado "ciegamente" y haber delegado la gestión de sus cerca de 36 millones de euros ganados en la pista en su exmarido, una fortuna que acabó desapareciendo y derivó en una condena por alzamiento de bienes al Banco de Luxemburgo.
Tras asumir la responsabilidad con un acuerdo que destina el 50 % de sus ingresos actuales a saldar la deuda, Arantxa reconoció haber recurrido a terapia para superar el shock emocional y afrontar esta nueva etapa partiendo desde cero, apoyada en la misma fortaleza que la caracterizó durante décadas en las pistas y que la convirtió en la número uno.








