Adriana Abenia ha reavivado la guerracon Tania Llasera, admitiendo que "las que van de mosquitas muertas son las peores", una réplica que llega tras su nuevo cruce de declaraciones en redes el pasado mes de agosto. Acudiendo al Parque Warner para inaugurar su campaña de Halloween, la presentadora de Callejeando -programa de Telemadrid- ha dicho que "dan mucho miedo" algunas cosas que su excompañera ha hecho tras sus desencuentros públicos (y privados).
El origen de su conflicto
El enfrentamiento público empieza en abril de 2022, a raíz de una campaña de bañadores de una conocida marca en la que aparecían mujeres con cuerpos de diferentes tallas. Adriana Abenia publicó en sus redes sociales una reflexión en la que defendía la diversidad corporal, pero cuestionaba que se utilizara la obesidad como imagen publicitaria. Venía a plantear que, del mismo modo que se consideraría problemático presentar la extrema delgadez como algo saludable, tampoco debería presentarse la obesidad como un ideal estético. La respuesta de Tania Llasera no se hizo esperar y la presentadora no dudó en discrepar con la opinión de la que fuera su compañera. El intercambio pasó de ser una diferencia de opiniones a convertirse en un enfrentamiento entre ambas.
¿Llegaron a hacer las paces?
Sí, al menos públicamente, en 2022 dieron el conflicto por cerrado. En septiembre de ese año, Abenia reconocía que ambas habían vuelto a hablar y restaba importancia a lo sucedido. Incluso decía que los medios habían contribuido a convertir sus diferencias en una especie de "guerra" y que, cuando veía titulares del tipo 'Tania ha dicho esto / Adriana ha dicho lo otro', ya acababa tomándoselo con humor. Su aparente 'tregua' se volvió a romper este verano, cuando Llasera publicó un vídeo hablando del caso de Lindsay Clancy, la mujer estadounidense acusada de matar a sus tres hijos. Llasera reflexionaba sobre la salud mental de las madres, el agotamiento de la crianza y la falta de apoyo que, en su opinión, había sufrido Clancy.
Esto provocó una oleada de críticas y Abenia volvió a entrar directamente en escena. Su reacción fue mucho más dura que en 2022: acusó a Llasera de estar "blanqueando" un delito y llegó a escribir que le parecía vergonzoso su discurso y que deberían cerrarle la cuenta. Llasera terminó retirando el vídeo y posteriormente explicó que "empatizar no es justificar": intentaba hablar de salud mental materna y de las circunstancias que pueden llevar a una persona a una situación extrema, no justificar el asesinato de los niños.






