Hay pérdidas para las que no existen palabras. Chad Lowe, hermano del actor Rob Lowe, y su mujer, la productora Kim Painter, atraviesan el momento más doloroso de sus vidas tras la inesperada muerte de su hija Fiona a los 13 años. Una tragedia que llega después de un periodo especialmente difícil para la familia, que a principios de 2025 perdió su hogar en los devastadores incendios de Pacific Palisades. Nada comparable con la pérdida de una hija, pero sí otro duro golpe para un matrimonio que durante los últimos meses había intentado reconstruir su vida junto a sus tres niñas.
"Estamos profundamente desconsolados por la pérdida de nuestra querida Fiona", ha expresado la familia en un comunicado. En él recuerdan a la adolescente como "una joven cariñosa, inteligente, creativa y a la que le encantaba bailar" y explican el enorme vacío que deja entre sus seres queridos: "Sus hermanas la adoraban y sus padres la querían muchísimo. De hecho, era la luz de nuestras vidas".
Una muerte inesperada a los 13 años
La familia no ha hecho pública la causa del fallecimiento de Fiona. Fuentes policiales han señalado que la adolescente murió en su domicilio el martes y que las autoridades fueron alertadas a las 00:10 horas. En el comunicado, los Lowe han pedido privacidad para afrontar estos durísimos momentos y han incluido información de contacto de la línea estadounidense de prevención del suicidio y crisis para cualquier persona que esté atravesando problemas de salud mental.
"Su fallecimiento es devastador para toda nuestra familia y pedimos oraciones y privacidad en estos momentos", han expresado.
Fiona era la segunda de las tres hijas de Chad Lowe, de 58 años, y Kim Painter, de 52. Mabel, la mayor, tiene 17 años, y Nixie, la pequeña, 10. La pareja está casada desde 2010 y había construido una vida familiar muy unida que el actor mostraba ocasionalmente en sus redes sociales.
El hermano pequeño de Rob Lowe
Aunque para el gran público su apellido está inevitablemente asociado a Rob Lowe, Chad cuenta con una extensa trayectoria propia como actor. Es el hermano pequeño del protagonista de St. Elmo, punto de encuentro y El ala oeste de la Casa Blanca, y ha participado en conocidas series como Melrose Place, Urgencias, 24 o Pequeñas mentirosas. En 1993 ganó un premio Emmy por su trabajo en Life Goes On.
Antes de formar una familia con Kim Painter, Chad estuvo casado con Hilary Swank. Su matrimonio terminó años antes de que comenzara esta nueva etapa de su vida, en la que sus tres hijas pasaron a ocupar un lugar central.
El propio actor había hablado públicamente en numerosas ocasiones de lo que significaba para él ser padre de tres niñas. "Tener hijas es un privilegio increíble", aseguraba en 2024 durante su participación en el podcast Still Here Hollywood. Explicaba entonces que la paternidad incluso había cambiado su forma de contemplar el mundo al hacerlo desde la perspectiva de sus hijas.
El último mensaje de Chad a su hija
Especialmente desgarrador resulta ahora recuperar el último mensaje que Chad dedicó públicamente a Fiona. Fue en noviembre de 2025, cuando celebró que su hija entraba oficialmente en la adolescencia.
Junto a una fotografía de la joven sonriente y con botas vaqueras escribió: "¡Hoy celebramos que Fiona se convierte oficialmente en adolescente!". Después se dirigía cariñosamente a ella por su apodo: "¡Sigue bailando por la vida, FiBear! ¡Te quiero muchísimo!". Unas palabras que cobran ahora un significado especialmente doloroso.
El otro duro golpe que había sufrido la familia
La muerte de Fiona llega después de que los Lowe atravesaran otro periodo especialmente complicado. A principios de 2025, su casa quedó destruida por el incendio de Pacific Palisades, el hogar en el que habían crecido sus tres hijas.
Casi un mes después de ser evacuadas, Chad llevó a Mabel, Fiona y Nixie a contemplar lo que quedaba de su casa. En una de las imágenes que compartió entonces podía verse a las tres hermanas abrazadas frente a las ruinas.
El actor se mostró profundamente impresionado por la manera en la que sus hijas estaban afrontando aquella experiencia: "La forma en que han afrontado toda esta experiencia devastadora es sencillamente admirable. Me maravilla su espíritu y resiliencia". Y terminaba con unas palabras que hoy resultan especialmente conmovedoras: "Ayudarlas a superar estos momentos difíciles es mi único propósito. Ser su padre es la mayor alegría y privilegio de mi vida".









