Mónica Cruz no podía faltar en un acto que ha reconocido la gran labor en el mundo de la danza de una persona muy importante para ella. La Embajada de Italia ha condecorado al bailaor de flamenco Joaquín Cortés, quien cambió la vida de la hermana de Penélope Cruz para siempre: "Comencé con él y él me dio todo lo que ha venido después, gracias a trabajar con él", ha expresado minutos antes de que comenzara el acto.
Sobre el futuro de Antonella
La actriz se ha mostrado muy clara al hablar sobre el futuro de su hija, de 13 años, y las especulaciones sobre si seguirá sus pasos en el mundo del arte y la interpretación. Aunque en eventos públicos la artista suele ser preguntada sobre si la adolescente heredará el talento de la saga familiar como bailarina o actriz, la realidad de la pequeña se encuentra totalmente alejada de las cámaras y los escenarios. Según ha revelado la propia Mónica, su hija está empezando el curso enfocada en su rutina diaria y, por el momento, no muestra interés en la actuación, desmintiendo que esté orientando sus pasos hacia el espectáculo.
Lejos del foco mediático y de las artes escénicas, el verdadero talento oculto de la joven se encuentra en el terreno deportivo. Mónica ha confesado entre risas que su hija no está pensando en guiones ni en escenarios, sino que está "como loca" practicando voleibol, disciplina a la que dedica gran parte de su tiempo libre y donde demuestra un gran entusiasmo. La actriz se muestra plenamente feliz apoyando a Antonella en esta pasión deportiva, priorizando que disfrute de su etapa escolar y de sus aficiones en un entorno tranquilo y saludable.





