La noticia de la separación de Jason Momoa y Lisa Bonet hace 4 años fue algo inesperado. Después de 17 años juntos -cuatro de ellos casados- y con dos hijos en común, anunciaban su ruptura por medio de un comunicado, poniendo fin así a una bonita historia de amor. Eran una de las parejas más estables de Hollywood y ella, doce años mayor, siempre fue el amor platónico del actor. La admiraba desde que se hizo famosa en El show de Bill Cosby y como si fuera el guion de una película romántica, terminó consiguiendo conquistar a su “crush” de la infancia cuando él estaba empezando su carrera. Todo parecía ir sobre ruedas, pero con los años sus caminos se fueron separando y no terminaron como les hubiera gustado.
Por entonces, Momoa ya había interpretado papeles con los que dio el salto internacional como Khal Drogo, en la serie Juego de Tronos, Conan, en Conan el bárbaro o Aquaman, para la factoría DC. Sin embargo, parecía que su vida personal podría terminar salpicando a su trabajo, pero supieron llevar su ruptura alejada de los focos, sin reproches ni disputas públicas, pero sí con muchas incógnitas y algunos rumores que apuntaban a una posible infidelidad del actor. Nada de esto se llegó a confirmar y ninguno de los dos entró a hacer desmentidos, tan solo pidieron respeto por sus hijos, Lola y Nakoa-Wolf.
Fue un momento duro, pero en estos años ha conseguido relanzar su carrera y convertirse en uno de los actores mejor pagados y más taquilleros… Además de atractivo, no nos podemos olvidar de eso. Lo suyo ha sido un renacer que comenzó en la carretera, ya que, tras poner fin a su matrimonio, dejó su hogar familiar en California y estuvo viviendo en una caravana durante un tiempo y aprovechó para rodar en sus viajes la serie On the Roam. Entre viaje y viaje, terminó encontrándose de nuevo y volviendo a tomar posición en la industria cinematográfica. Ese año llegó a la gran pantalla con un papel enfocado al público más joven en la película El país de los sueños, donde mostraba su lado más cómico, mientras había una gran expectación en torno a su vida personal.
Unas imágenes en moto junto a la actriz Eiza González dejaban claro que parecía que estaba rehaciendo su vida. No llegaron a confirmar nada, pero apuntan a que lo suyo duró solo un par de meses y que terminó porque su divorcio aún era muy reciente y no estaba preparado todavía.
Pronto llegaría el papel por el que ha llegado a ganar 15 millones de dólares: Aquaman y el reino perdido, estrenada en 2023. A partir de ahí, su caché subió como la espuma y sus éxitos en taquilla también, con papeles enfocados para todos los públicos, donde ha encontrado una apuesta segura. En esa línea, llegó el año pasado otro gran éxito mundial, Minecraft, junto a Jack Black. La acogida del público fue tan buena que ha sido la de mayor recaudación de 2025, rozando mil millones de dólares.
No solo llegaban los éxitos en el trabajo. En 2024 salía a la luz su relación con la actriz Adria Arjona, hija del cantante guatemalteco Ricardo Arjona. Dicen que se conocieron en 2021, justo antes de que Momoa anunciara su separación. No se sabe si en ese momento surgió algo entre ellos, lo único cierto es que tres años más tarde hicieron público su romance y en 2025 llegaron sus primeras alfombras rojas juntos. Ahora son inseparables y ella le acompaña a cada uno de sus estrenos. El último de ellos el de la película Los hermanos demolición, hace tan solo unos días.
Lo que queda de año todo apunta que será para el actor un suma y sigue. Tiene pendientes estrenar Street Fighter, Supergirl, Dune, parte 3 y el 2027 Minecraft 2. Sin duda, atraviesa un momento inigualable a los 46 años, después de haber sabido reconducir su vida y su carrera.










