Diez años de la muerte de Amparo Muñoz: Así contó ¡HOLA! su vida

Fue la única española en convertirse en Miss Universo y, tras tocar el cielo, cayó en el infierno. El día 27 se cumplen diez años de su muerte

Amparo Muñoz

 Amparo Muñoz  ha sido la única española en convertirse en  Miss Universo . Pero la vida de la más bella no fue un camino de rosas. Tras rozar el cielo, renunció a su ‘reinado’ a los seis meses de obtener el título y, visceral e impulsiva, arrojó la corona por la ventana. Tuvo una agitada vida sentimental. Cayó en el infierno de las adicciones y en el olvido. Se enfrentó a los peores rumores y maledicencias, que desmintió en las páginas de HOLA, testigo también de sus triunfos, de su relación con Patxi Andion y de su boda con Flavio Labarca en Bali... El próximo día 27 se cumplen diez años de su muerte, a causa de un tumor cerebral. Tenía 56 años.

En sus memorias,  La vida es el precio  (Ediciones B), la malagueña contaba en 2005, sin tapujos, la oscura realidad que se escondía tras los concursos de belleza, su vida sentimental, marcada por sus fracasos matrimoniales, y sus relaciones con Máximo Valverde, Elías Querejeta, Antonio Flores y un político de la era de la Transición cuyo nombre prefería mantener en el anonimato. De forma sobrecogedora, la actriz, que en ese momento tenía 51 años, también narraba su adicción a las drogas y su lucha contra la muerte, tras una intervención cerebral de la que se estaba recuperando.

 Amparo Muñoz  ha sido la única española en convertirse en  Miss Universo . Pero la vida de la más bella no fue un camino de rosas. Tras rozar el cielo, renunció a su ‘reinado’ a los seis meses de obtener el título y, visceral e impulsiva, arrojó la corona por la ventana. Tuvo una agitada vida sentimental. Cayó en el infierno de las adicciones y en el olvido. Se enfrentó a los peores rumores y maledicencias, que desmintió en las páginas de HOLA, testigo también de sus triunfos, de su relación con Patxi Andion y de su boda con Flavio Labarca en Bali... El próximo día 27 se cumplen diez años de su muerte, a causa de un tumor cerebral. Tenía 56 años.

En sus memorias,  La vida es el precio  (Ediciones B), la malagueña contaba en 2005, sin tapujos, la oscura realidad que se escondía tras los concursos de belleza, su vida sentimental, marcada por sus fracasos matrimoniales, y sus relaciones con Máximo Valverde, Elías Querejeta, Antonio Flores y un político de la era de la Transición cuyo nombre prefería mantener en el anonimato. De forma sobrecogedora, la actriz, que en ese momento tenía 51 años, también narraba su adicción a las drogas y su lucha contra la muerte, tras una intervención cerebral de la que se estaba recuperando.

Amparo Muñoz en la presentación de sus memorias©GTres
Amparo Muñoz, en 2005, cuando presentó sus memorias, La vida es el precio

“Salí de Málaga una mañana del verano de 1973 y volví treinta años después, enferma y desorientada, acostada sobre un colchón, en un monovolumen”. De esta forma, Amparo Muñoz revelaba cómo regresó a casa de sus padres para morir, después de que un mes antes le hubieran operado en Valencia de una malformación en el cerebelo. Le quedaron secuelas: “No veo claro, escucho con dificultad y siento mucha vergüenza cuando llego a un bar, a una tienda, y la gente se queda mirándome”, decía entonces en una entrevista en ABC. Pero también admitía que el hecho de promocionar el libro, “tener una actividad”, le hacía sentirse bien.

“Voy a luchar por mantener lo que tengo, a lo que estoy unida, y mi único objetivo es recuperar mi salud, que es lo más importante. Ni amores, ni dinero ni trabajo, sólo la salud. A partir de ahí, se consigue todo lo demás”, confesaba en la misma entrevista. Y todo lo demás, como aseguraba en el libro, era llegar a volver a ser la que un día fue: “Una mujer capaz de ponerse el mundo por montera”.

Su vida de película, llena de luces y sombras, será llevada a la pantalla por Javier Calvo y Javier Ambrosi,  los Javis . Los responsables de éxitos como Paquita Salas y  Venenoen la que resucitaron la figura de Cristina Ortiz para acercar al espectador la realidad de las personas trans y abordar una dura crítica del mundo de la televisión–, tratarán de reivindicar en este nuevo proyecto a la miss no como otro juguete roto, sino como una pionera que luchó durante toda su carrera contra la mercantilización del cuerpo de las mujeres jóvenes tanto en los concursos de belleza como en el cine, que llegó a denunciar abusos psicológicos.

Amparo Muñoz Miss España©Hola
Amparo Muñoz, Miss España 1973.

Fue en 1973 cuando la bellísima actriz se asomó por primera vez a las páginas de HOLA. Amparo Muñoz Quesada, de diecinueve años, nacida en Málaga, con 1,70 de estatura,  se convirtió en   Miss España   tras haberse alzado como Miss Costa del Sol, en el Parque Municipal de Arrecife en Lanzarote. Hija de un forjador y de una ama de casa, era la mayor de seis hermanos, de los que el más pequeño tenía en ese momento dos años y medio.

Amparo Muñoz Miss Universo en Manila©Hola
Amparo Muñoz fue elegida Miss Universo 1974 en Manila, Filipinas.

Un año después, en agosto de 1974, en la Manila gobernada por el dictador Ferdinand Marcos, Amparo se hizo con la corona de Miss Universo frente a las otras sesenta y cuatro aspirantes. Era la primera española en obtener el título en los veintitrés años que llevaba instituido el concurso. La crónica de ¡HOLA! relataba: “Apenas efectuada la proclamación, el ministro filipino de Turismo, entregó a la señorita Amparo Muñoz la estatuilla de una heroína dama filipina, María Clara, obra de arte, hecha con 3.700 conchas, en nombre de doña Imelda Marcos. La estatuilla, según la señora Marcos, es ‘símbolo no solamente de la femineidad de la mujer filipina, sino de Filipinas toda, la perla de Oriente’”.

En mayo de 1976, Amparo y Patxi Andión protagonizan la portada de nuestra revista para anunciarnos su boda. La noticia fue todo un bombazo, puesto que hasta ese momento se desconocía su noviazgo. La pareja se encontraba en esos momentos en Barcelona, donde el cantante y actor rodaba una película y la bella actriz había ido para acompañar a su novio y encargarse el traje de novia.

Amparo Muñoz©Hola
Amparo Muñoz junto a Patxi Andion.

Amparo resumía así la historia de su noviazgo: “Ha sido muy corta realmente. Patxi y yo nos conocimos con motivo del rodaje de la película Noventa y ocho octanos. Pero no nos caíamos bien, aunque yo no sabría decir por qué. (…) Cuando finalizó el rodaje, el 31 de diciembre, nos despedimos con el clásico “feliz año nuevo” y el convencimiento de que no volveríamos a vernos más”.

“Un mes más tarde coincidimos casualmente en una discoteca y comenzamos a charlar. Nos citamos para volvernos a ver. Y en nuestras conversaciones nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común y que nos entendíamos muy bien. No ha sido un flechazo, sino la consecuencia de pasar un día y otro juntos, hablando mucho y coincidiendo en muchas cosas”.

Amparo confiesa entonces que lo que le ha enamorado de Andion son “sus cualidades”: “Se trata de un hombre inteligente y a mí me gustan los hombres inteligentes: un hombre seguro de sí mismo y con mucha personalidad”. También desvela que llevan cuatro meses de noviazgo y que se casan “para formar una familia y tener hijos”. “Y que conste -añadía- que nos casamos ahora porque ha surgido así, pero pensábamos casarnos a los dos meses de conocernos”.

Amparo Muñoz©Hola

El 24 de junio de 1983, nueve años después de convertirse en Miss Universo, de su matrimonio con Patxi Andion, de haber tenido sonados romances con el actor  Máximo Valverde  y con el director y productor   Elías Querejeta , Amparo se convierte de nuevo en la protagonista de nuestra portada, por su boda con el empresario chileno Flavio Labarca en Bali. ¡HOLA! ofrece un amplio reportaje de la ceremonia, por el rito hindú dharma, religión que profesaba Labacara. Se casaron ante doscientos invitados, entre ellos, los padres de Amparo llegados desde Málaga. Ambos vestían el traje típico balinés, la ex miss con telas bordadas en oro y en la cabeza con una corona de oro y plata, al igual que Flavio, que además portaba una daga de oro macizo.

Tal y como relató la malagueña en sus memorias, Flavio Labarca fue quien la introdujo “en el laberinto de las drogas” y en una oscura espiral de problemas con la justicia, detenciones y denuncias. Su deterioro físico era tan evidente que varios medios aseguraron que padecía sida _en un momento en que solo pronunciar esa palabra era todo un tabú_, y que estaba agonizando en el hospital Clínico de Madrid. El 25 de enero de 1990 Amparo Muñoz concede una entrevista en exclusiva a ¡HOLA! para desmentir que esté infectada con el VIH.

Amparo Muñoz©Hola

“Como podéis ver, no me estoy muriendo”, era el impactante titular del reportaje, en el que la actriz, que tenía en ese momento 37 años, no solo demostraba que gozaba de buena salud, sino que además, seguía siendo una impactante belleza. “La noticia me ha hecho polvo y mis padres se han llevado un tremendo disgusto. Por suerte, yo estaba con ellos cuando se divulgó esa mentira”, manifestaba en la entrevista. “Pienso llegar hasta el final y someterse incluso a un análisis médico para demostrar que no padezco esa enfermedad”, comentaba llena de indignación.

A pesar de su prolífica carrera en el cine, en la que rodó a las órdenes de reconocidos directores como Carlos Saura, Jaime Chávarri, Pilar Miró y Fernando León de Aranoa, que la rescató en 1997 para su ópera prima, “Familia”, Amparo Muñoz nunca terminó de resurgir como esperaba. El tumor cerebral la obligó a retirarse con su familia a Málaga, donde falleció el 27 de febrero de 2011.