Marcelo Converti

ENTREVISTA

¿Todavía no conoces a Marcelo Converti? Estas son las razones por las que debes quedarte con su nombre

Tras compartir pantalla con Unax Ugalde y Olivia Molina en 'La Valla', el actor y modelo argentino protagoniza la serie 'By Ana Milán'

por Cristina Álvarez

Hace más de diez años que dejó su Argentina natal, hizo las maletas y puso rumbo a España para cumplir un sueño. En ese momento comenzó una nueva vida para Marcelo Converti, quien poco a poco está consiguiendo hacerse un hueco en el mundo de la interpretación. Después de trabajar mucho tiempo como modelo, se dio cuenta de que su verdadera vocación era ser actor y su debut no ha podido ser más exitoso: con un papel en La Valla, la serie creada por Daniel Écija (Médico de familia, Periodistas, Los Serrano, Un paso adelante, Los hombres de Paco) en la que ha tenido la suerte de trabajar con grandes estrellas del panorama nacional, como Ángela y Olivia Molina, Unax Ugalde y Abel Folk, además de su compatriota, la actriz argentina Eleonora Wexler. Después fichó por la serie By Ana Milán, en la que interpreta a un personaje totalmente distinto, y que le ha permitido avanzar en esta profesión que tanto le apasiona. En HOLA.com hemos podido entrevistar a Marcelo Converti, descubriendo todas las razones por las que deberías quedarte con su nombre. 

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- Empecemos por el principio, ¿cuándo y por qué decidiste venirte a vivir a España?
Vine con un amigo por primera vez de vacaciones en el verano del 2009 a visitar a mi hermana, que ya llevaba unos años viviendo en Barcelona. Lo pasamos muy bien y sin saberlo fue de esos viajes que te cambian la vida. Al volver a Buenos Aires, donde vivía, se empezó a perfilar esta aventura (si hay algo que me caracteriza es ser muy aventurero). Así que hacia finales de ese mismo año o comienzos del 2010, no recuerdo la fecha exacta para serte sincero, tomé la decisión y me mudé a Barcelona. No podía quedarme viviendo con esa pregunta que odio en mi cabeza: '¿Y si...?'. Tuve momentos en los cuales quise volver a Argentina pero mi hermana siempre estaba ahí, con las palabras correctas y su amor incondicional. Sin lugar a dudas ella fue el motivo, entre otros, por el cual decidí quedarme.

- ¿Pensabas que aquí tendrías más oportunidades a nivel laboral?
En ese momento no pensé en las oportunidades laborales sinceramente, ni fijé unas expectativas. En Argentina tenia una vida muy estable, un trabajo de oficina en una multinacional, algo completamente distinto. Lo recuerdo ahora y parece que haya sido en otra vida, literalmente. Mis amigos en Argentina pensaban que estaba loco, que cómo iba a dejar todo lo que tenía allí para venirme aquí. Y al llegar aquí, todos me decían que estaba loco por haber venido en medio de una crisis tan dura como la de ese momento (ríe). Llegar a España fue un cambio de vida total, un empezar de cero en toda regla. Pero el que no arriesga no gana dicen, ¿verdad?

- Primero empezaste como modelo, ¿cómo han sido estos años de trabajo?
Maravillosos, muy gratificantes, una aventura. Unos años muy bonitos donde he conocido a gente increíble, he viajado mucho, incluso a lugares que ni siquiera me hubiera planteado ir en mi vida... y volvió a cambiar completamente mi forma de vivir. Aunque no fue fácil al comienzo, en mi caso no fue la típica historia de: te vieron caminando por la calle, '¿quieres ser modelo?' y de allí a hacerte alguien en ese mundo. Eso le pasa a muy pocos. Tuve que remar y, por suerte, en el camino conté con la ayuda de personas a las cuales estaré siempre muy agradecido.

- ¿Por qué decidiste cambiar y probar suerte como actor?
La interpretación siempre me gustó, de pequeño ya recuerdo tener curiosidad por el escenario y las cámaras. Era otro momento de cambios en mi vida. Sí, otro más (ríe). Una tarde tuve una conversación con mi madre que me hizo reflexionar y conectar con ese niño de la escuela al que siempre le habían gustado las obras de teatro y había sentido curiosidad por el mundo de la interpretación. Mi trabajo como modelo me empezaba a pedir algo más. Disfrutaba muchísimo de los rodajes y decidí que era el momento de empezar a transitar ese camino; un nuevo desafío, era algo que había dormido demasiados años dentro de mi y era hora de despertarlo. Un sueño por el cual tenia que trabajar para hacerlo realidad.

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- ¿Te has estado preparando para ello?
Si, desde el momento en el que sentí esa curiosidad y tomé la decisión de que mi camino seria ese, empecé a formarme. Y es una rueda que no se detiene, porque la formación de un actor ha de ser continua, y esa es una de las cosas más bonitas de nuestra profesión.

- Los actores argentinos tienen mucho éxito en nuestro país, incluso manteniendo su acento porteño original. ¿Seguirás en esta línea o estás trabajando para cambiarlo?
Si, estoy trabajando para cambiarlo. Aunque es verdad que hasta ahora con el acento argentino he conseguido mis dos papeles más importantes en España. Pero sí, invertí mucho tiempo, sobre todo durante el confinamiento, para neutralizar mi acento (castellanizarlo e incluso trabajar otros acentos como el mexicano u otros latinoamericanos) para tener acceso a más oportunidades, y para que no se me cierren las puertas que hasta ahora se me habían cerrado justamente por mi acento argentino. Es otra herramienta para un actor. No es fácil, pero ¿qué es fácil? Al final en la vida hay que comprometerse con las cosas que queremos lograr.

- Sin duda, has empezado por la puerta grande... nada más y nada menos que en La Valla. ¿Cómo te llegó el papel?
En ese momento hacia pocos meses que había cambiado de representante y tuve la suerte de caer en manos de Juan Carlos Navarro, quien confió mucho en mi desde el primer momento y me motivó muchísimo. Recuerdo el día que me envió la prueba para La Valla, justo había sido un mes de muchas pruebas, pero no me confirmaban en ninguna. Él me dijo: 'Esta es para ti'. La preparé con muchas ganas, sentía algo distinto con esa prueba y ya ves, sí, fue para mi. Estaba muy feliz la verdad y sentía exactamente eso: que empezaba por la puerta grande.

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- Ha sido una de las grandes revelaciones de la televisión del año pasado, ¿cómo fue la experiencia?
La experiencia fue increíble. Todos los días que rodaba me despertaba antes de que sonara el despertador. ¡Con una ilusión y unas ganas! (ríe). Ser parte de un proyecto encabezado por Daniel Écija, con lo que él significa en la ficción española, por supuesto que es muy motivador. Fue un verdadero placer que él, creadores y directores confiaran en mí para dar vida a Alejo. Y que haya sido una de las grandes revelaciones de la televisión del año pasado, no nos sorprendió. El equipo detrás de cámara, el elenco y la profesionalidad con la que se trabajó, no merecía otro resultado. La propuesta fue muy ambiciosa, suponía un gran desafío.

- Has compartido rodaje con grandes actores del panorama español, ¿te dieron algún consejo?
No recuerdo puntualmente ningún consejo ahora mismo, aunque al lado de un elenco así no hacen falta porque enseñan inconscientemente a cada minuto con su trabajo. Es para sentarte, mirar, escuchar y aprender. Con muchos de ellos mantengo el contacto y generamos una amistad, con lo cual aun están a tiempo de darme muchos consejos (ríe).

- Después, has fichado por la serie de Ana Milán con un papel mucho más protagónico. ¿Cómo te has preparado para un cambio de registro tan radical?
Fueron muchas horas de trabajo preparando al personaje, tratando de encontrar su verdadera raíz e identidad. Fue todo un reto y un proceso muy bonito en el cual aprendí mucho y sigo aprendiendo. Además, el ritmo de una comedia como By Ana Milán requería, sin lugar a dudas, ese cambio de registro y supuso un bonito desafío.

- ¿Qué sientes al verte trabajando mano a mano con grandes profesionales del sector?
Me siento afortunado, ¡muy afortunado! Y muy agradecido, por supuesto. La oportunidad de aprender de ellos de primera mano es un privilegio. Hacer una pausa en un rodaje, respirar profundo, desconectar un segundo de ese ritmo vertiginoso, mirar a tu alrededor y encontrarte rodeado de tanto talento es maravilloso.

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- ¿Cómo es Ana Milán en las distancias cortas?
La definiría con una palabra: verdad. Ana es tal y como se ve. Es cercana, generosa y es un gusto trabajar con ella. La verdad es que hace las cosas muy fáciles, valora y respeta mucho el trabajo de los demás. Y tanto Ana, como todo el equipo de By Ana Milán, hacen que ir a rodar sea un placer.

- Acaban de confirmar la segunda temporada, ¿nos pueden adelantar algo?
Me encantaría, pero no lo sé... Los actores no sabemos nunca lo que va a suceder, ¡ni con nuestros personajes ni con nuestras propias vidas! (ríe). Eso es básicamente nuestra profesión. Ahora mismo la segunda temporada de By Ana Milán está en manos de los guinistas. Lo que sí espero y me gustaría es que Adolfo mantenga en la segunda temporada el protagonismo que ganó, sobre todo, en los últimos episodios de la primera.

- ¿Qué proyectos tienes para los próximos meses?
De momento el proyecto confirmado es la segunda temporada de By Ana Milán. Hay otras cosas, pero aún no se terminan de confirmar. La inestabilidad tan particular que estamos viviendo no ayuda a cerrar fechas.

- Para ti, ¿es más gratificante el trabajo como modelo o como actor?
Como actor. El trabajo como actor tiene una conexión con nuestra parte más intima, sensible, creativa. Es prestarle el cuerpo a un personaje, vivir su vida, vivir en el otro, vivir otras vidas. Esta profesión es increíble.

- ¿Crees que habrías vivido todo esto de manera diferente si hubieras empezado antes a trabajar como actor?
Si, claro que si. Para empezar no hubiera tenido todos los trabajos que tuve antes de llegar a ser actor, no hubiera pasado por todos los sectores por los que pasé y, por ende, no hubiera sido para mi este cambio tan radical y a su vez valioso. Valoro mucho más el presente por todo lo pasado. Hubiera sido diferente, claro que si, ¡pero no mejor! Las cosas suceden en la vida cuando tienen que suceder.

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- Hablando de temas más personales, ¿cómo te definirías?
Soy una persona muy tenaz, alegre, me gusta perseguir mis objetivos y trabajar por conseguirlos porque eso me mantiene activo y me motiva. Digamos que no me rindo fácilmente, me gustan los desafíos y me comprometo mucho con todo lo que hago. Soy de esas personas que si las cosas no suceden, hago que sucedan.

- ¿Cómo te mantienes en forma a los 38 años?
Me gusta comer bien y he intentado mantener dentro de lo posible una vida saludable. Entreno bastante, realmente lo disfruto, es terapéutico para mi. No concibo una vida sin hacer deporte, jugué al rugby durante 15 años, pero hace tiempo que lo dejé y ahora hago cosas que no duelan tanto (ríe).

- Algunos se preguntarán, ¿estás soltero?
No, no estoy soltero. Estoy en pareja con Carla Benavent hace ya unos años y, desde que la conocí, solo suceden cosas bonitas en mi vida, siempre se lo digo. Es una mujer increíble, una gran compañera y un gran apoyo para mi. Agradezco que la vida la haya puesto en mi camino.

- De cara al futuro, ¿te has puesto alguna meta?
Seguir creciendo como actor, seguir aprendiendo. La respuesta más fácil y rápida seria decirte un Goya o un Oscar, ¿verdad? . Pero en realidad lo más bonito de nuestra profesión es el camino y no el destino o la meta. Disfrutar cada día de ese camino, de ese aprendizaje constante, de nuestros personajes y de cada aventura nueva. Siempre me dijeron que 'las vacaciones empezaban en el coche'. No tengo una meta, creo que no hay un techo para nuestros sueños. Quiero hacer teatro, cine, más televisión y todo lo que encierra nuestra profesión. Me encanta hacer esto, poder vivir de lo que me gusta... y la verdadera meta es muy simple: ser feliz.

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