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La tensión entre Terelu y Carmen Borrego con la hija de Edmundo protagoniza el último capítulo de 'Las Campos'

Esta última temporada podría no estar resultando tan agradable como fueron las anteriores para la televisiva familia

por Gtresonline

Lo que iba a ser un viaje a las raíces de Edmundo Arrocet, el hombre con el que María Teresa Campos ha vuelto a creer en el amor, se ha convertido en el escenario de un complicado desencuentro familiar, provocado por la hija del humorista, que no quiso compartir mesa con Carmen Borrego y Terelu Campos. En el episodio emitido anoche, el clan aterrizaba en Chile, país en el que el artista creció y en el que vive actualmente parte de su familia. Juntos fueron al colegio en el que el  cantante estudiaba por las noches, a la estación de bomberos en la que trabajó e incluso viajaron hasta Viña del Mar, donde Edmundo cosechó un gran éxito internacional. Como una familia moderna, los cuatro disfrutaron de los recuerdos que él contaba y María Teresa vivía con gran emoción cada anécdota de su pareja. Uno de los momentos más esperados del viaje era el encuentro con María Gabriela, la hija mayor del exsuperviviente, pero el encuentro se vio empañado por la inesperada decisión de su primogénita.

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Estaba previsto que los cuatro compartiesen una comida junto a la familia que la hija de Edmundo ha formado en Chile, además de Peti, hermana de Arrocet. Pero esa misma mañana, cuando Terelu ya estaba preparándose para el esperado momento, Carmen Borrego recibió una llamada de producción avisándole de que María Gabriela había pedido no encontrarse con las hijas de María Teresa Campos, ni durante la comida ni después de esta. Las dos colaboradoras de Sálvame se quedaron sin palabras al conocer la petición pero, a fin de no empañar la experiencia de su madre y la pareja de esta decidieron mentir y decir que tenían que ir a grabar algo por su cuenta.

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Ajenos a lo que estaba pasando, María Teresa y Edmundo fueron al encuentro de la familia del argentino, que se mostró de lo más amable con la veterana pareja. La propia periodista no dudó en excusar la ausencia de sus hijas y asegurar que les había pedido que hicieran lo posible por llegar aunque fuera a la sobremesa. Ante las palabras de la malagueña María Gabriela no puso más que cara de circunstancias, sin dar ninguna pista a la presentadora española de que en realidad era por su inexplicable petición que Terelu y Carmen no estaban presentes.

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Al margen de esta amarga anécdota, el programa contó con dos importantes revelaciones. En un momento dado María Teresa pidió a Edmundo que bajase el ritmo al caminar y tras ello confesó las consecuencias que todavía sufre después del ictus: "Se me han quedado unos mareos, vivo como si no los tuviera, pero tengo momentos… Más los acúfenos, unos ruidos que oigo en la cabeza". Así, la presentadora hacía públicos los síntomas con los que vivía hace unos meses, cuando se grabó esta temporada del reality. Sea como fuere, parece que el estado de salud de María Teresa Campos ha mejorado notablemente tras el enorme susto que vivió hace un año y medio. Ella misma confesaba en Sálvame que, después de haberse realizado una resonancia, los médicos le habían dado la mejor noticia del mundo, no habían quedado secuelas: "Da que no me ha quedado nada, como si no me hubiera dado".

Otro de los datos más destacables es el que atañe al futuro de Alejandra Rubio. Como abuela orgullosa que es, la periodista no dudó en presumir de nieta y mientras contaba que su pasión es el diseño de moda dejó caer que, ahora que ya es mayor de edad, la idea de Terelu es mandar a su hija a estudiar a Milán, una de las capitales mundiales de la industria.

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