Hay países que se visitan y otros que se sienten. México pertenece, sin duda, a este segundo grupo. Un destino que no se recorre únicamente con la mirada, sino con los cinco sentidos y con el corazón. Desde la primera vez que se aterriza en él, atrapa por su historia milenaria, su diversidad natural, su vibrante vida cultural y, sobre todo, por la calidez de su gente, que convierte cada viaje en toda una experiencia.
El país se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos y versátiles del mundo y su presencia en la Feria Internacional de Turismo lo reafirma, es el escaparate donde mostrará su amplia diversidad y las múltiples experiencias transformadoras que propone. Playas de arena blanca y aguas turquesa conviven con desiertos majestuosos; selvas tropicales se encuentran con ciudades cosmopolitas; pueblos ancestrales y mágicos dialogan con una arquitectura contemporánea de clase mundial... Su riqueza habla por sí sola.
CADA DESTINO, MIL EXPERIENCIAS
Desde la elegancia relajada de la Riviera Maya hasta el glamur discreto de Los Cabos; desde la riqueza cultural de Oaxaca hasta la energía creativa de Ciudad de México; desde la tradición viva de San Miguel de Allende hasta la vanguardia culinaria de Monterrey y Guadalajara, México es un mosaico de experiencias para todo tipo de viajeros.
Esta diversidad no es solo geográfica, es también cultural, pues México es una mezcla de herencia indígena, influencia europea e identidad mestiza. Un país donde el pasado se honra, el presente se celebra y el futuro se construye con creatividad e imaginación.
LA GASTRONOMÍA MEXICANA, PALABRAS MAYORES
Hablar de México es hablar de su cocina. Reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la gastronomía es uno de los grandes embajadores del país. Cada platillo cuenta una historia, cada ingrediente habla de territorio y cada receta es una expresión de identidad.
Desde los sabores tradicionales –moles, tamales, antojitos, maíz en todas sus formas– hasta la alta cocina contemporánea que ha colocado a chefs mexicanos en los más altos rankings internacionales, México ofrece una experiencia culinaria capaz de sorprender incluso a los paladares más exigentes.
En México, comer es un ritual, un acto de celebración y un punto de encuentro. Es sentarse a la mesa y comprender que la hospitalidad también se expresa a través de los sabores.
LUJO AUTÉNTICO Y RITUALES ANCESTRALES
El turismo de lujo en México ha evolucionado hacia una propuesta más consciente y personalizada. Hoteles boutique, resorts de clase mundial, experiencias exclusivas y servicios de alto nivel se integran con el entorno natural y cultural, ofreciendo un lujo que no es ostentoso, sino auténtico.
Desde spas inspirados en rituales ancestrales hasta experiencias privadas en zonas arqueológicas, catas personalizadas, recorridos artísticos y turismo de bienestar, el país redefine el concepto de exclusividad con una narrativa propia, lo llama lujo con alma. Y va unido a experiencias memorables.
UNA AGENDA MUY VIVA
México celebra la vida a través de sus tradiciones. Festividades como el Día de Muertos, celebraciones religiosas, ferias populares y expresiones artísticas forman parte de una agenda cultural viva, colorida y profundamente emotiva.
Museos de clase mundial, galerías contemporáneas, zonas arqueológicas imponentes y una escena artística en constante renovación lo posicionan como un referente cultural. Aquí, el arte no solo se observa: se vive en las calles, en los mercados, en la música y en la arquitectura cotidiana.
OFERTA HOTELERA Y TURISMO SOSTENIBLE
Además de su riqueza cultural y natural, México cuenta con una sólida infraestructura turística y una conectividad aérea estratégica, que se traduce en aeropuertos modernos, centros de convenciones, una oferta hotelera diversa, servicios especializados...
Y a ello se suma un enfoque hacia el turismo sostenible, responsable e inclusivo, que busca generar bienestar para las comunidades locales y preservar el patrimonio para que el desarrollo turístico sea un motor de prosperidad compartida.
La participación de México en Fitur es una invitación abierta al mundo a descubrir –o redescubrir– un país que se reinventa sin perder su esencia. Y que más allá de los kilómetros recorridos, está lleno de emociones vividas, porque cada viaje revela algo nuevo. México no solo se visita, sobre todo, se siente.












