PAISAJES EN BLANCO

De la pista al pueblo: los rincones perfectos para relajarte tras esquiar


Combina turismo rural y deporte en estos destinos ideales para tu próxima escapada invernal.


Pueblo de Arties nevado, Lleida© @visitarties
8 de enero de 2026 - 7:35 CET

Enero ya está aquí y, con él, el frío, la nieve y las ganas de disfrutar de las estaciones de esquí y los deportes invernales. Después de pasar el día en las pistas, es el momento perfecto para descubrir los pueblos cercanos. Es más, por su proximidad, muchos de ellos pueden ser una base ideal para unos días en las montañas. Toma nota de estos encantadores pueblos cerca de estaciones de esquí en España porque que te van a encantar. Todos poseen un auténtico sabor rural.

Estación de Formigal, Pirineo, Huesca© @sallentdegallegoturismo

SÁLLENT DE GÁLLEGO (HUESCA)

Casonas de piedra, tejados inclinados de lajas de pizarra, fachadas con escudos nobiliarios, la capital del valle de Tena, a orillas del embalse de Lanuza y al pie de las cumbres más altas del Pirineo oscense, es todo un paradigma del estilo arquitectónico pirenaico. Su nombre se lo debe al río que lo atraviesa y salva un airoso puente de piedra. Los que llegan hasta aquí en invierno lo hacen, en su mayoría, para esquiar en la estación de Formigal, una de las más grandes de España, con 176 kilómetros para todos los niveles.

Sállent de Gállego, Huesca© @sallentdegallegoturismo

VIELHA (LLEIDA)

La capital del valle de Arán es un precioso pueblo pirenaico, con casas de piedra, madera y tejados de pizarra, que muchos amantes del esquí y el snowboard eligen como base, ya que la estación de Baqueira Beret se encuentra a apenas 20 minutosDespués de un día descendiendo por sus pistas, espera el paseo por las calles empedradas de Vielha, donde sorprenden la iglesia románica de Sant Miquèu, que alberga una preciosa talla policromada del Cristo de Mijarán, del siglo XII, el Museo de la Lana y la casa señorial Ço de Rodès.

Vielha, capital del valle d'Aran, Lleida© Alberto Zamorano / Alamy Stock Photo

También merece la pena detenerse en los comercios que venden ropa de montaña, el queso típico del valle y los embutidos tradicionales, o hacer una ruta de bares para probar pinchos y catar la cerveza artesana local. Para degustar la gastronomía típica, en restaurantes como Eth Bistro (bistrovielha.es) o Era Coquela (eracoquela.com) podrás probar la olla aranesa o la trucha del río Garona. Y, lo más sorprendente, un espacio gourmet donde degustar el caviar de kilómetro 0 (caviarnacarii.com).

Pueblo de Ezcaray, La Rioja© Shutterstock

EZCARAY (LA RIOJA)

Como pueblo es un diez. Calles empedradas que muestran su pasado medieval, casonas de piedra, monumentos, iglesias… y una plaza, la de la Verdura, donde todo pasa. Los que llegan hasta Ezcaray no lo hacen solo atraídos por su casco histórico, también por su gastronomía –empezando por la del Portal de Echaurren, dos estrellas Michelin, del chef Francis Paniego–, y su entorno –la sierra de la Demanda– que ofrece un montón de posibilidades para disfrutar de la naturaleza en cualquier estación, y en invierno, de los deportes de nieve en la estación de Valdezcaray, a solo 15 minutos en coche.

Pueblo de Arties nevado, Lleida© @visitarties

ARTÍES (LLEIDA)

Otro de los pueblos cercanos a la estación de esquí de Baqueira-Beret, a unos 7 kilómetros, es Artíes, referente mundial del invierno en Lleida. Una bonita localidad que, como Vielha, está a orillas del río Garona y es un mosaico de tejados blancos y puntiagudos campanarios de pizarra en torno a la iglesia románica de Santa María, en cuyo altar se conservan pinturas murales. Para admirar también hay otros edificios notables: la casa Ço de Paulet, el macizo torreón de la casa de Portolá y la iglesia de Sant Joan. Como curiosidad, aquí se habla una lengua propia, el aranés, y se disfruta de una gastronomía tradicional con mucha enjundia, que las montañas pirenaicas abren el apetito.

Media Image© Shutterstock

BENASQUE (HUESCA)

En el corazón de los Pirineos de Huesca y a los pies del Aneto, Benasque es una de las localidades de mayor actividad turística del valle del mismo nombre, pues en su término quedan las pistas de esquí de Cerler, numerosos picos que superan los 3000 metros de altitud y el Parque Natural Posets-Maladeta. Sus calles conservan este encantador ambiente de montaña, entre las que asoman algunas construcciones de interés, entre ellos la iglesia de Santa María la Mayor, el puente medieval o palacetes nobiliarios, como el de los Condes de Ribagorza.

Pasarela de la ruta de Los Cahorros, Monachil, Granada© Jorge Fuentes - stock.adobe.com

MONACHIL (GRANADA)

Bonito y pintoresco es este pueblo granadino a solo 8 kilómetros de la ciudad y a menos de media hora de las pistas de esquí de Sierra Nevada, lo que lo convierte en un lugar muy cómodo para combinar turismo rural con esquí. Una localidad típicamente andaluza, de calles empedradas y casas blancas, con miradores al paisaje montañoso y bañado por el río Monachil, que forma barrancos y pequeños saltos de agua, añadiendo un encanto extra a la visita. Para los amantes de la naturaleza, la ruta de Los Cahorros permite explorar este paisaje único con puentes colgantes y estrechos desfiladeros, incluso en invierno, cuando la nieve cubre el valle.


Puebla de Lillo, comarca de Riaño, León© @montanadriano

PUEBLA DE LILLO (LEÓN)

Comparada con las grandes de los Pirineos o Sierra Nevada, Leitariegos es una estación más pequeña y familiar, con 14 kilómetros para esquiar y opciones para hacer rutas con raquetas de nieve, esquí de fondo y snowboard. Cerca de ella, a una media hora, en la comarca de Riaño y bajo la impresionante presencia del macizo de Mamprode se sitúa Puebla de Lillo. Un encantador pueblo de montaña leonés –de menos de 700 almas– con casas de piedra y tejados inclinados, calles tranquilas y un auténtico sabor rural.

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