Es con la hoja de la palma, recolectada en verano de los campos circundantes y secada al sol durante varios meses, con la que sus manos curtidas tejen cestos, canastas, alfombras y sombreros. Juani Marchán iba para sanitaria, pero descubrió las virtudes del mimbre y cambió la enfermería por un pequeño taller a pocos pasos de su casa, en Vejer de la Frontera. Hoy este rinconcito, perdido en un pliegue de este pueblo en el club de los más bonitos del país, es testimonio de un oficio que, amenazado por el plástico, está en peligro de extinción. En su reluciente fachada, una placa distingue a Juani como maestra artesana.
“Fue la pasión la que me llevó a elegir la cestería tradicional”, nos cuenta desde su tienda en una mañana soleada. Una pasión que forma parte de la esencia de este municipio gaditano situado sobre un cerro, a 200 metros de altitud, que mira al mar sin tocarlo.
LABERINTO DE CALLEJUELAS
Hay algo en sus blanquísimas hechuras, en sus rincones tapizados de buganvillas, en sus patios de aires morunos, que despierta el arte por encima de todo. Lo encontramos al pasear por el laberinto de callejuelas que tarde o temprano conducen a la plaza de España, con su fuente forrada de azulejos, o al castillo sobre las murallas, con sus vistas a un océano de cal, o a la iglesia del Divino Salvador, de estilo gótico- mudéjar.
De pronto, aparece una galería como La Vera Cruz (galerialaveracruz. com), en una antigua capilla del siglo XVI, o un estudio-tienda como La Caja, donde Fran Cabeza plasma sus personalísimos diseños en acuarela, óleo y acrílico sobre láminas y cerámicas. Hasta se le puede encargar una divertida vajilla con el retrato de nuestra mascota.
OBRAS DE ARTE EN LA NATURALEZA
Pero el arte contemporáneo con mayúsculas se produce entre pinares, a las afueras de Vejer, en la Fundación Montenmedio (fundacionnmac.org). Muchos no conocen esta prestigiosa institución en la que artistas de la talla de Marina Abramovic, Gunilla Bandolin o Jacobo Castellano han creado obras site-specific que se funden con el Parque Natural de La Breña y Marismas de Barbate. La directora del centro, Rocío Gutiérrez, nos muestra la más llamativa. “Second Wind, de James Turrell es una obra viva cuya forma cóncava recoge las horas de luz para devolver unos reflejos maravillosos de la luna”, señala junto a esta impactante instalación.
EL ARTE TAMBIÉN SE COME
También en Vejer el arte se come, como da cuenta el chef Paco Doncel, que ha montado el restaurante El Muro (elmurorestaurante.es), casi al lado de la casa donde se crio, después de trabajar con Martín Berasategui, en Casa Gerardo y en diferentes templos culinarios de Alemania. Su carta, deliciosa, recoge el recetario andaluz con algún guiño sorprendente.
En el Mercado Gastronómico de San Francisco encontrarás puestos de diferentes cocinas y una terraza para degustarlos
Hay otras referencias gastronómicas en Vejer. Para un tapeo rico y variado, un buen lugar es el Mercado Gastronómico de San Francisco, con puestos de diferentes cocinas y una terraza para degustarlos; Casa Varo (casavaro.com) es el templo del atún de almadraba y La Vinográfica (lavinografica.com) encierra un interesante concepto de vinos y libros.
FLAMENCO EN TODOS LOS RINCONES
Y cómo no, el arte se escucha, ese quejío que resuena por todos los rincones y que tiene un lugar de honor en la Peña Flamenca Aguilar, en lo que fuera la antigua iglesia del Rosario. Es el lugar donde ir a ver espectáculos y descubrir el duende andaluz. Ya en la noche, bajo la luz amarillenta de los faroles, la música y las leyendas ponen el resto del arte a través de Marimantas Vejer (marimantasvejer.com), unas rutas muy especiales en las que se cuenta (y se canta) la historia y la cultura de la ciudad. Es el momento de encontrarse con las últimas cobijadas, mujeres que portan el traje típico vejeriego, para sorpresa (y susto) de los viandantes. Y es que se trata de un manto negro que envuelve la silueta femenina dejando asomar solo el ojo izquierdo. Encontrarlas, de pronto, en un callejón, provoca cuando menos un sobresalto.
OTRAS PISTAS
- Cae en la tentación de tomar un dulce de hojaldre o crema en la Confitería Galván (Altozano, 1), todo un clásico de la ciudad.
- Rebusca en sus tiendas, algunas tan estilosas como Ecléctica (eclecticadeco.es), de decoración, o El Tintero (eltintero.es), de prendas de algodón con bonitos diseños.
- Acércate a la playa de El Palmar y pasa el día en Valhalla Gastro Beach Club (valhallabeachclub.com), un singular espacio que conjuga hostelería y ocio en una idílica ubicación frente al mar.
- Toma una copa al anochecer en Callejón Oscuro, un local de estética pop con buena música y mejor ambiente.
Y QUÉDATE A DORMIR EN VEJER
Fiel a la conservación de su autenticidad, los alojamientos en Vejer son discretos y genuinos, adaptado a la arquitectura del pueblo. Aquí no encontraremos hoteles estridentes, sino más bien pequeñas hospederías y casitas con encanto. De entre todas, destaca Casa Shelly (casashelly.com), con siete habitaciones vertebradas por un patio y decoradas con un gusto exquisito en tonos claros, y con luz natural. Otras opciones boutique son el Hotel V Vejer (hotelv-vejer.com), en una antigua casa señorial, y La Casa del Califa (lacasadelcalifa.com), en la plaza de España. También estás los apartamentos Casablanca (casablancavejer.es), con una filosofía enfocada al bienestar.












