¿Por qué Menorca es la escapada perfecta del 2024?

De Cristina Pedroche a Isabel Jiménez, muchas 'celebrities' han convertido la isla balear en su paraíso soñado. Hablamos con expertos en turismo y hoteles sobre los motivos por los que este enclave no hace más que ganar posiciones entre los destinos preferidos de España para una escapada (o varias).

Por Paula Martíns

Dicen que de todas las Islas Baleares, Menorca es la que mejor sabe habitar la calma. Que en ella la vida es diferente. Y sí, definitivamente lo es: en invierno solo es apta para atrevidos, pero en verano demuestra su fama. Allí se vive de cala en cala, paseando entre la multitud en la Ciutadella o en Mahón, saludando a los pocos lugareños y visitantes que te cruzas en el resto de sus localizaciones, en esos paseos mañaneros junto a la costa capaces de actuar de café, pero también de melatonina para relajarte y querer irte a la cama. 

El día que un taxista pronunció aquello de que “quién pisa la isla una vez, vuelve” tenía razón. No es una isla grande – de punta a punta suma alrededor de 45 kilómetros aproximadamente –, pero es de esas que nunca terminas de conocer bien. Menos aún ahora, que está viviendo un crecimiento abismal que, como le sucede a todo paraje con encanto, asusta. Pero por el momento parece que no debemos tener mucho miedo al vértigo. La calma continúa, pese a que proliferan bodegas, nacionalidades que llegan a ella para disfrutarla bajo el sol y dentro del agua turquesa, restaurantes que ganan títulos, y hoteles que ya están siendo reclamo de algunas de las personalidades más reconocidas en España. Sin ir más lejos, en las últimas semanas hemos visto pasar por allí a actores como Georgina Amorós o André Lamoglia, a la periodista Isabel Jiménez, y al cocinero Dabiz Muñoz con su mujer, la presentadora Cristina Pedroche. Nombres de distintos ámbitos que se han desplazado hasta ella con el único propósito de disfrutarla. Porque para eso está Menorca, aunque hayamos tardado un tiempo en darnos cuenta. 

Hoteles que ayudan al crecimiento

Rivales como Formentera, Ibiza o Mallorca le han llevado a permanecer en un segundo plano hasta ahora. Sin embargo, esto está cambiando: “Cada vez son más las personas que descubren la isla y se enamoran de ella. Desde personas influyentes que consiguen mostrar al mundo los paisajes y la oferta de Menorca, como también el boca a boca y el aumento de vuelos de otras partes del mundo. Una mezcla de muchos inputs que hacen que cada vez sea más popular”, comentan desde el hotel Torralbenc, el alojamiento en el que supimos que se alojó Dabiz Muñoz recientemente a través de sus historias de Instagram. 

Ubicado en una finca de 74 hectáreas rodeadas de viñedos en el municipio de Alaior, se trata del único SHL ("Small Luxury Hotel of the World") de la isla. Cuenta con un entorno privilegiado: vistas al Mediterráneo, playas de arena blanca y un ambiente que favorece todo lo que ofrece. Y no es poco, pues que cuente con Una Llave Michelin y se encuentre los recomendados de la misma guía, así como también en la Guía Repsol, debe mérito a varios motivos. Por un lado, reúne varias edificaciones históricas que datan de finales del siglo XIX y principios del XX. Por otro, en su interior encontramos tan solo 27 habitaciones decoradas con tonos tierra y materiales naturales que encajan, a la perfección, con la sintonía pausada de la isla. 

Otro de los puntos fuertes de Torralbenc, eso sí, pasa por tratarse de un hotel en el que tres pilares juegan un papel fundamental para crear el concepto. Un tridente formado por tratamientos de bienestar y zona de spa, por su definición como alojamiento de agroturismo, y una oferta gastronómica referente (por si no fuera suficiente aval saber que Dabid Muñoz la ha aplaudido): “Ofrecemos un rincón de paz en la isla, donde naturaleza, gastronomía y artesanía se unen para mostrar lo mejor de Menorca. Nuestros viñedos son parte del atractivo y muy bien acogidos por nuestros clientes con las visitas y catas que hacemos cada semana, y prácticamente a diario” señalan, destacando su cocina: “Nuestra gastronomía ofrece una reinterpretación de la comida local con un menú asesorado por el chef de Estrella Michelin Gorka Txapartegi”. Ya decíamos allá por 2022 que Menorca era para foodies, y este alojamiento lo demuestra ofreciendo una experiencia culinaria local basada en carnes y pescados elaborados a la brasa, producto de kilómetro cero, en su mayoría procedente de su propia producción. 

De Torralbenc hemos oído hablar mucho y no es para menos. Pero, aunque los intérpretes de Élite no han informado del alojamiento en el que descansaron, sabemos que Isabel Jiménez –que siempre nos sorprende con sus viajes escogió otro alojamiento que también se erige como una excusa perfecta para visitar la isla buscando una experiencia de sobresaliente. Porque eso es lo que está sucediendo en la isla, la apertura de alojamientos increíbles que terminan de poner el broche final (o inicial, según lo queramos ver) al recorrido. En este caso, hablamos del Morvedra Nou Menorca, un remanso de paz y diseño natural situado a tan solo 7 kilómetros de Ciutadella, gestionado por el grupo Numa. Todo en él es instagrameable, y también es de esos en los que gozar de intimidad si así se desea. 

Emplazado en una finca que data del año 1650, y con tan solo 24 suites. Cada una de ellas es espaciosa, luminosa y tiene pequeños toques de color que solo se aprecian en detalles. Pero, más allá del lujo de sus instalaciones, una de las excusas que llevan a alzar a la isla entre los destinos preferidos para unos días de descanso y placer, es la labor que realiza el cocinero Juanjo López, del famoso restaurante La Tasquita de Enfrente de Madrid, en este hotel. Una propuesta culinaria que nos lleva a viajar a través de los sabores menorquines, así como los del resto del Mediterráneo, que tienen lugar gracias a la experiencia del chef, en consonancia con los ingredientes comprados a agricultores y pescadores locales. 

Sol, naturaleza, comida, sostenibilidad y experiencias

Y, es que a Menorca lo único que le falta son discotecas que abran hasta altas horas. Pero para eso ya están sus vecinas. En ella todo destaca: el ambiente relajado (que no parado) de Mahón y Ciutadella, las aguas cristalinas de calas como Macarella, Macarelleta o Mitjana, las panorámicas del Monte Toro, el pueblo pesquero de Fornells, el Parque Natural de s'Albufera des Grau, la cueva de d'en Xoroi, las casas encaladas del laberíntico Binibeca Vell; queso, vino y sobrasada, caldereta de langosta, firmas como Ria que continúan preservando su moda con la tradición de crear menorquinas, y, sobre todo, una esencia que de momento continúa intacta, poniendo su foco en mantener la tradición local, y respetar el medio ambiente.

“Menorca ofrece un combo perfecto de naturaleza, historia, gastronomía y diversión. Sigue siendo una de las islas más auténticas”, cuenta Federica Zintu, directora del hotel Barceló Nura, uno de los más sostenibles de la isla, ya que se emplaza en el pueblo de Biniancolla respetando la orografía y el ecosistema del lugar. Este hotel es de los grandes, pero parece de los pequeños, pues allí reina el silencio, excepto de noche, momento en el su rooftop, el B-Heaven, anima las veladas con una magnífica oferta de cócteles. 

La directora del hotel, italiana residente en Menorca, define a la isla como genuina, y no hace falta más que unas horas en ella para darse cuenta. “Hoy en día los menorquines siguen apostando por el producto local, la tradición, el valor de su territorio; y ofrecen un turismo sostenible. Es como hacer un viaje en el tiempo”.  Sabe lo que habla: trabaja en un alojamiento cinco estrellas donde cada día recibe tanto a clientes extranjeros, como nacionales e incluso a locales que acuden a sus instalaciones para reservar mesa en su restaurante, Sa’Tanca, donde probar el mejor asado argentino de la isla. Tampoco deja indiferente el resto de su carta: las calderetas, los arroces y hasta sus croquetas de sobrasada y queso hacen la boca agua. Y, para una propuesta más informal, el lobby, donde encontramos propuestas como pokes, pizzas, y snacks como sus croquetones de jamón ibérico. 

Cuando se le pregunta por su visión sobre atractivo que está despertando la isla como experta en dirección de hoteles y turismo, pero también, como foránea que vive en Menorca, coincide en ese carácter propio y acentuado que respira toda su geografía. También señala otros muchos rasgos que le ayudan a que queramos calzarnos las chanclas y reservar ya un vuelo: “Las playas son una de las razones principales de las visitas a la isla sumado al conjunto patrimonial y arqueológico que posee. Son muchos los monumentos prehistóricos con los que cuenta Menorca, como los denominados talayots y taulas, o lugares históricos tales como la fortaleza de La Mola, el casco antiguo de Ciutadella o la histórica Isla del Rey”. En esta isla es, precisamente, donde se encuentra el plan cultural más apetecible de la isla: la prestigiosa galería de arte Hauser & Wirth, presente en otras ciudades como Zurich, Londres, o Nueva York.

Aún hay más, como broche final destaca también las rutas de senderismo que se puedan realizar: “Incluso hay para principiantes, muchos lugares protegidos por donde caminar y parques naturales”. Aconseja un nombre,  el famoso Camí de Cavalls. Quizá, más que preguntarnos por lo que tiene Menorca para que esté ocupando las fotografías más repetidas de Instagram y creciendo de manera desorbitada en turismo, debemos preguntarnos qué es lo que no tiene y por qué no hemos ido antes.