Cádiz seductora y diferente en diez paradas

Cádiz tiene más de 3000 años de historia y está bañada por un océano Atlántico que aquí se antoja especialmente azul y que la convierte en una de las ciudades más seductoras de España (¡y del mundo!). Pero esa belleza no se queda solo en una fotografía fija, pues se transforma constantemente para adaptarse a los vientos que traen los nuevos tiempos. Por eso, por mucho que se haya visitado la capital gaditana, siempre hay motivos para regresar a ella y disfrutar de lo mucho y bueno que ofrece.

Por Alfredo G. Reyes

ARSENIO MANILA, UNA PROPUESTA ORGÁNICA E INTERNACIONAL

En la llamada Zona Nueva de la ciudad, más allá de Puertas de Tierra y junto a la célebre playa de la Victoria y el Paseo Marítimo, este original restaurante (grupoarsenio.com) con terraza trae hasta Cádiz sabores de otras tierras e ingredientes puramente andaluces en platos con presentaciones originales y creativas. Buenos ejemplos son el wok de shitake, la causa peruana “Santa Rosa”, el micuit casero de foie grass y turrón, el arroz chifa marinero, el bogavante al ajillo y las ostras rizadas. Tan agradable como el interior, decorado con muchos detalles orgánicos (en consonancia con la filosofía general del restaurante), es la terraza, desde donde contemplar la (mucha) vida del Paseo Marítimo.

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BEBO LOS VIENTOS, UN CHIRINGUITO PARA TODO EL AÑO

Del mismo grupo que el anterior restaurante y entre los diferentes chiringuitos que jalonan las playas de La Victoria y Cortadura, quizás sea este el más original y, sin duda, uno de los más populares. Un negocio que abre sus puertas también fuera de la temporada estival, con sus mesas y sillas sobre la propia arena de la playa y con impagables vistas al océano y las mágicas puestas de sol gaditanas. En la carta destacan ensaladas, frituras (no hay que olvidar que estamos en Cádiz) y platos de carne a la brasa (grupoarsenio.com).

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COPAS CON VISTAS EN LA TERRAZA DEL HOTEL ALQUIMIA

No es el que está más a la última ni tampoco el más lujoso de la ciudad, pero lo que tiene este hotel (hotelalquimia.com), cerca de la plaza de Mina y el baluarte de La Candelaria, es la terraza más fotografiable y llamativa (con permiso del Parador) de la ciudad. Ocupa toda la azotea del edificio, está montada con muy buen gusto y confort y aquí lo mismo se viene a tomar un aperitivo con vistas a la bahía y las ciudades que la rodean, que al café de la tarde o las copas después de la cena, siempre que estas no sean muy tardías. El hotel, como tal es una antigua casa de vecindad en torno a un característico patio acristalado, con detalles muy gaditanos en su decoración.

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MERCADO DE ABASTOS, PARA VER Y COMER LO MEJOR DE LA BAHÍA

La ‘plaza’ central de Cádiz es un auténtico espectáculo de olores, sabores, sonidos y colores (mercadocentralcadiz.com). A esta lonja llegan a diario los mejores pescados, moluscos y crustáceos de la bahía y también del resto de la provincia (atunes, peces espada, cazones, acedías, pijotas, chocos, gambas blancas, ortiguillas...). También las carnes de ternera retinta, los quesos payoyos de la sierra gaditana y todo tipo de frutas y verduras. Muchos de esos productos se pueden degustar en los puestos del llamado Rincón Gastronómico, junto a algunas delicias llegadas de lugares lejanos, como las que sirven en el puesto de cervezas del mundo o en GadiSushi.

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LOS CHURROS DE LA GUAPA, DESAYUNOS CON MUCHA HISTORIA

Si se visita el mercado por la mañana merece la pena acercarse antes al puesto de churros de La Guapa. Nada menos que desde finales del siglo XIX lleva este negocio alegrando los desayunos de gaditanos y visitantes que mojan sus churros, hechos al momento, en el chocolate o el café que sirven en cualquiera de los muchos bares y restaurantes que rodean la Plaza del Mercado. El permiso para hacerlo está preconcedido, todo el mundo lo sabe. Al puesto se lo conoce con este nombre desde los años 40, cuando lo regentaba Carmen Pecci, mujer de indudable belleza.

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CAÑA Y TAPA EN CASA MANTECA

Sí, ya sabemos que, como el puesto anterior, no es ninguna novedad en Cádiz, pero si se acerca la hora del aperitivo, es irresistible entrar en Casa Manteca, uno de los bares más queridos entre los gaditanos por lo bien que ‘tiran’ las cervezas y por las fantásticas tapas con que acompañan (esos chicharrones son de auténtica locura, como las frituras y los embutidos ibéricos). Las paredes están completamente forradas de botellas antiguas, fotos taurinas, imágenes religiosas y estampas de Cádiz. El ambiente, absolutamente acogedor y divertido.

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UNA COMIDA ‘DIFERENTE’ EN LA CURIOSIDAD DE MAURO BARREIRO

Este restaurante (curiosidadmaurobarreiro.com), situado entre las populares plazas de San Antonio y el Mentidero, ofrece una de las propuestas culinarias más diferentes de la ciudad, casi siempre a partir de los magníficos productos que dan esta tierra y este mar. Alta cocina pero a precios bastante asequibles. La carta va cambiando en función de la temporada y el mercado y también de la creatividad y descubrimientos culinarios de Mauro Barreiro (el chef) y su equipo. ¿Lo mejor? Dejarse llevar por el menú degustación y disfrutar de la historia que hay detrás de cada plato, por las originales presentaciones y, por supuesto, por su sabor.

LA DAMA Y EL SEÑOR DE CÁDIZ, DOS HALLAZGOS FENICIOS

De haber sido encontrados en cualquier otro lugar del mundo, seguro que estos dos sarcófagos antropomórficos, labrados con especial maestría durante la época fenicia (siglo V a. C.), serían las obras maestras de cualquier museo nacional. Pero lo cierto es que la factura de estas esculturas funerarias es impecable, como sorprendente fue el descubrimiento en el subsuelo gaditano del sarcófago masculino (en 1887) y del femenino (en 1980). Últimamente ha tenido lugar otra sorpresa a través de los estudios de ADN y anatomía, pues los restos de cada uno de estos féretros son de sexos diferentes a lo que era de suponer, pues la Dama preserva restos masculinos y el Señor, femeninos. Ambas figuras se pueden admirar en la sala principal del Museo de Cádiz (museosdeandalucia.es).

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YACIMIENTO GADIR, UN GRAN DESCUBRIMIENTO

Las obras en el antiguo Teatro de la Tía Norica supusieron un importantísimo hallazgo, nada menos que los restos de una calle y de varias casas datadas en el siglo IX antes de nuestra era, junto a varias construcciones posteriores de época romana. Este yacimiento es visitable (entrada gratuita y programada acudiendo a la taquilla del teatro) y guiado a través de un entretenido y didáctico montaje audiovisual y las explicaciones de expertos arqueólogos. Gracias a todo ello es fácil comprender cómo era el Cádiz (Gadir) de la Antigüedad y por qué los fenicios decidieron establecer en las tres islas que conformaban entonces el archipiélago de Gaditan, una de las principales bases para sus operaciones comerciales con la península ibérica.

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MUSEO DEL TÍTERE, HISTORIAS EN PEQUEÑO FORMATO

El de la Tía Norica era (y sigue siendo) un teatro de títeres, tradición la de estas marionetas muy arraigada en la ciudad (hasta con míticos personajes propios) y cuyo origen está en el prolongado intercambio comercial y cultural entre Cádiz, que fue Puerto de Indias entre los siglos XVII y XVII, y las ciudades marineras del Norte de Italia. Hoy en el interior de uno de los bastiones de Puertas de Tierra (monumento que separa el Cádiz histórico del Nuevo Cádiz) ha abierto sus puertas el encantador Museo del Títere, con una gran colección de muñecos articulados y marionetas de época junto a elaborados personajes y teatrillos llegados de diferentes países, entre ellos la India. Es un museo muy recomendable y, desde luego, no solo para niños.

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