Por tierras del Moncayo (Zaragoza): el misterio de la dolina

El Pozo de los Aines es una profunda dolina de origen kárstico escondida en medio de un olivar y a un paso de la localidad de Grisel. A su belleza natural suma las leyendas que la rodean y una interesante visita turística

Zaragoza
Enrique del Rivero

Te quedan x días gratis. Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Te quedan pocas horas gratis. Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Estás en tu periodo de prueba gratuita. Sigue disfrutando de ¡HOLA!+.

HOLA.com, tu revista en internet

Tu período de prueba gratuita en ¡HOLA!+ se ha activado con éxito

Disfruta de todo el contenido totalmente gratis durante 7 días.

Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Ya tienes una suscripción activa.

Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Hace aproximadamente 500 años, un telúrico estruendo alertó a todos los habitantes de la comarca de Tarazona y el Moncayo. Los más atrevidos se lanzaron hacia el lugar desde donde había partido la alerta y, a poco más de un kilómetro, se toparon con un ancho y profundo pozo que se había tragado una parcela cubierta de olivos. Como en aquella época no había científicos para explicar que su origen estaba en el hundimiento de los estratos calizos y yesosos del terreno, debido a la acción erosiva de las aguas subterráneas, enseguida surgieron las leyendas. La más conocida cuenta que uno de los vecinos de Grisel, en su mayoría moriscos recién bautizados, seguía practicando en secreto su antigua religión musulmana y no respetaba el precepto cristiano de oír misa los domingos y días de guardar. Hamet-Ben-Larbi, que así se llamaba, se fue a trabajar al campo una señalada festividad y acabó pagando con su vida su irreverente atrevimiento: la tierra se abrió a sus pies y el rico agricultor, su criado y sus mulos desaparecieron para siempre.

Zaragoza©© herraez - www.agefotostock.com
El pozo de los Aines, envuelto por la vegetación.

De lo que no hay ninguna duda y se descubre a simple vista es que esta dolina de origen kárstico, con unos 20 metros de diámetro y cerca de 25 de profundidad, es un enclave natural de primer nivel. Además, está acondicionado para una interesante visita turística. Lo primero que llama la atención al asomarnos a la boca de la sima es la exuberante vegetación que cuelga de sus paredes y tapiza su umbrío fondo. También la sensación de frescor y humedad que emana de las profundidades.

Gracias a unas escaleras de piedra que descienden por un estrecho túnel horadado en la roca podremos alcanzar un mirador panorámico con voladizo que se abre en el interior de una de las paredes del pozo. Desde esta plataforma a media altura se distingue la riqueza botánica de la dolina. El mejor momento para visitar el Pozo de los Aines es a la caída de la tarde, cuando la iluminación resalta las verdaderas dimensiones de este misterioso lugar y se activa la banda sonora, con música y locución.

Zaragoza©Eduardo Blanco Mendizabal
Rodeado siempre de un halo de misterio, el castillo medieval corona el pueblo de Trasmoz.

Y como hablamos de misterios y magia, estamos en la comarca ideal para seguir descubriendo esos lugares envueltos en la leyenda. Inquietantes historias que se pueden rastrear en algunas de las localidades que se acurrucan bajo la omnipresente silueta del Moncayo. La misma montaña, considerada sagrada por los celtíberos y romanos, sirvió de punto de encuentro a las brujas, nigromantes y herejes que vivían en el cercano pueblo de Trasmoz.

Para encontrar una explicación a la difusión de todos estos fenómenos, lo mejor es acercarse hasta el cercano monasterio de Veruela, en el que estuvo alojado Gustavo Adolfo Bécquer. El poeta, que buscaba el aire puro del Moncayo para aliviar su tuberculosis, recorrió la zona tomando buena nota de las leyendas que le contaban los lugareños. El resultado de estas pesquisas fue su libro Cartas desde mi celda, una de las cumbres del Romanticismo español, preñado de fantásticas y terroríficas historias de brujas, monjes fantasmales, seres diabólicos, bosques encantados y castillos endemoniados.

Zaragoza©© Country Sessions/Pilar Revilla
Claustro del monasterio cisterciense de Veruela.

No dejes de...

Acercarte a Tarazona. Esta localidad está repleta de sorpresas. La primera, haber conseguido conservar un conjunto urbano y monumental de gran personalidad. Tras cada recodo de su antiguo caserío esconde la huella de su intensa historia, protagonizada por romanos, musulmanes, judíos y cristianos. Pero de la sorpresa inicial se pasa al asombro al contemplar la catedral, un singular y bello edificio en el que se funden con armonía los estilos gótico, mudéjar y renacentista (catedraldetarazona.es).

Guía práctica

Guía práctica

Zaragoza©© Country Sessions/Pilar Revilla
Cuándo ir

Cualquier época del año es buena para visitar el Pozo de los Aines y la comarca de Tarazona y el Moncayo. Para sentir el contraste entre la temperatura de la superficie y el frescor de la dolina, lo adecuado es elegir un día caluroso. Mucho mejor a la caída de la tarde, cuando la sima se ilumina artificialmente.

Cómo llegar

El Pozo de los Aines, a las afueras del pueblo de Grisel, está a una hora y diez minutos de Zaragoza.

Qué ver

POZO DE LOS AINES. Un corto tramo desde el aparcamiento situado justo a un kilómetrode Grisel permite llegar al borde del abismo para luego descender hasta el mirador de su interior. La visita es libre y gratuita y se puede accionar a voluntad un llamativo sistema de iluminación y sonido. GRISEL. Posee un cuidado caserío dominado por un imponente castillo gótico. TRASMOZ. También con castillo, este del siglo XII, es el único pueblo de España oficialmente maldito y excomulgado. Se puede visitar su pequeño Museo de la Brujería(trasmoz.com) y participar, el primer sábado de julio, en la Feria de la Brujería y Plantas Medicinales. MONASTERIO DE VERUELA. En él se rastrea la huella del poeta Gustavo Adolfo Bécquer (turismodeborja.com). Además del Espacio Bécquer, aloja el Museo del Vino del Campo de Borja (docampodeborja.com/museo-del-vino) y está a punto de acoger un nuevo Parador Nacional. MONCAYO. La montaña más elevada del Sistema Ibérico invita a un paseo por la dehesa de robles y hayas de sus laderas.

Dónde dormir

CASTILLO DE GRISEL (Grisel, castillodegrisel.com).Esta restaurada fortaleza medieval cuenta con todas las comodidades y servicios para una estancia inolvidable. PALACETE DE LOS ARCEDIANOS (Tarazona, palacetearcedianos.com). En pleno casco histórico y en un restaurado palacio del siglo XVI.LA MERCED DE LA CONCORDIA (Tarazona, lamerced.info). Antiguo palacio de 1501 con siete habitacionesy restaurante de cocina tradicional.

Dónde comer

EL TXOCO DE JON (Grisel, 876 01 09 46). Sidrería vasca a la sombra del Moncayo en cuya carta no faltan la tortilla de bacalao, el chuletón a la brasa y las nueces con queso y membrillo. SABOYA, 21 (Tarazona, restaurantesaboya21.com). Gastronomía de la zona con un toque innovador.

Más información

COMARCA DE TARAZONA Y EL MONCAYO, turismotarazonayelmoncayo.es; TURISMO DE ARAGÓN, turismodearagon.com


Más sobre