48 horas en Berlín, una ciudad que está de aniversario

La cuenta atrás ha comenzado. La capital alemana se está preparando a lo grande para celebrar del 7 al 9 de noviembre una fecha muy especial: el 25 aniversario de la Caída del Muro. Es el momento de una escapada a esta regenerada ciudad, perfecta una fin de semana. Aquí tienes todas las pistas.

by hola.com VIERNES
Con una superficie ocho veces mayor que París, siempre queda un rincón de Berlín por ser descubierto. Hasta sus boulevares kilómétricos, como el aristocrático Unter den Linden, las avenidas comerciales emblemáticas como Kurfürstendamm resultan a veces irreconocibles con sus liftings y remodelaciones.

El pulso del cambio siempre recomienda tomar perspectiva nada más aterrizar. Una buena panorámica la ofrece el piso 25 de la torre Panorama Punkt, con vistas a la futurista Postdamerplatz. Toda la plaza es una de las áreas renacidas en la última década en portentosa arquitectura de cristal y acero. Desde lo alto, se localiza la cúpula del Sony Center, en Bellevuestrasse y el nuevo Walk of Fame, un camino indicado por estrellas de cine al estilo Hollywood, pero en versión alemana. Una vez abajo, es obligada la parada en el Filmhaus o Museo del Cine y la Televisión, que rememora los míticos estudios Babelsberg y el Berlín de los años 20 y 30.



En torno al Ku’damm, el último día de la semana hay un trajín garantizado; ideal para ir de compras. Bajo el transfondo de la iglesia Memorial Kaiser Wilhelm se divisan desde boutiques de diseñadoras como Jil Sander o Hellman, a grandes almacenes muy selectos como Hallhuber o Stilwerk, más los incombustibles KaDeWe; su sexta planta se autodeclara –con razón- la sección de artículos gastronómicos más grande de Europa. Hasta hay un mercadillo diario de antigüedades en Fasanenstrasse, Zille-Markt.

A pocas paradas del metro o S-Bahn se encuentran dos museos muy populares: el Museo Erótico y el Currywurst Museum; sí, un museo de la salchicha al curry... Y, sin salir de Charlottemburg, se llega a Savignyplatz. Esta placita es famosa por los locales con terraza donde cenar en plan agradable, como el Café Brel, el Baltazhar, el Florian o el premiado Fischers Fritz, regentado por el chef Christian Lohse.



SÁBADO
La predisposición a madrugar será la única garantía para evitar las colas del Reichstag. Merece la pena: la simbólica cúpula de cristal, donde han abierto un restaurante, proporciona unas vistas del Tiergarten espectaculares.
Desde allí solo hay unos pasos hasta otro must urbano: la Puerta de Brandenburgo (Pariser Platz) símbolo de la división berlinesa durante la Guerra Fría. A unos pasos por Eberstrasse, el jardín de teselas Memorial del Holocausto, del neoyorquino Peter Eisenman un paseo entre las lápidas onduladas llega a quitar el sosiego. Si hace un alto en el café Einstein, recuerde que es famoso por sus tartas de frutas rojas.



Como planes alternativos, el novedoso Centro de Documentación de la Topografía del terror (Niederkirchnerstrasse) permite descubrir los que fueron los terrenos de la sede de la Gestapo. Los viajeros sin claustrofobia no deben perderse los recorridos subterráneos -con explicaciones en castellano- de Berliner Unterwelten (berliner-unterwelten.de); el itinerario sobre cómo los Nazis utilizaron estas instalaciones para albergar a la población civil como refugio anti-aéreo durante II Guerra Mundial resulta fascinante.

Los que viajen en familia encontrarán divertido comer con vistas de 360º en lo alto de la Fernsehturm o Torre de Televisión (Panoramastrasse). Desde allí, hay que aprovechar para deambulear por Alexanderplatz, siguiendo el trasiego de tranvías amarillos y amigos que se citan bajo el popular reloj circular Urania, que da la hora en 24 puntos planetarios.



Reservar un tiempo por la tarde para la Museumsinsel o Isla de los Museos, en el río Spree. Se puede adquirir el billete por Internet para ahorrar tiempo, pero no queda sino elegir entre de sus cinco museos: el legado es tan vasto como inabarcable. En un par de horas da tiempo a contemplar los tesoros de Persia y el Altar del Pergamonmuseum y, como extra, saludar el busto Nefertiti en su nueva ubicación del Neues Museum. En el camino, muchos entran a ver el atrio del Radisson SAS Hotel, con su espectacular acuario circular de 25 metros de altura.



De las visitas sobre la temática del Muro, sin duda la restaurada East Side Gallery, a la altura del Oberbaumbridge, es el espectáculo global. Se extiende a lo largo de 1,3 kilómetros y contiene 106 pinturas.



Para compras al estilo berlinés, se lleva la línea del diseño de vanguardia y prendas vintage de los showrooms y ateliers de Hackesche Höfe (Rosenthalerstrasse) y Heckmann-Höfe (Oranienburger Strasse).

Al atardecer, las kneipen o tabernas del Tiergarten en torno a Kantstrasse resultan un lugar de encuentro habitual. Diener-Tattersaal, Zwiebelfisch y Schlüter 52 abren hasta las 3 de la mañana.

Los seguidores de la marcha alternativa frecuentan bares como Kunsthaus Tacheless, Zapata y Studio 54, o clubs de estética post-punk como White Trash. También la afterhours Berghain, detrás de la estación de Ostbahnhof.

DOMINGO
Durante la Guerra Fría, el paso entre el Berlín Este y el sector americano de Friedrischstrasse no tiene pérdida: una nube de gente indica la entrada al Checkpoint Charlie Mauermuseum. Este pequeño edificio recoge testimonios de historias anómimas sobre los métodos y resultados de los intentos de huida de un lado a otro del Muro. Otro monumento completado en 2012 es el complejo del Berlin Wall Memorial (Bernauer Strasse). Se extiende a lo largo de 1,4 kilómetros por antigua frontera del Muro.

La nueva área de ocio es el antiguo aeropuerto, convertido en el mayor parque público de Berlín: el Tempelhofer Feld. La pista que sobrevolaron los Boeing y Airbus al lado de Kreuzberg es reutilizada ahora por patinadores, ciclistas y jóvenes rappers; también hay un biergarten donde comer. Los hangares alojan la Feria de la moda Bread & Butter y la Berlin Music Week. De aquí al 2017, un macro-proyecto urbanístico hará del lugar un nuevo epicentro del ocio urbano: otro cambio para Berlín.



GUÍA PRÁCTICA

Cómo moverse
Se recomienda un abono CityTour Card (citytourcard.com) o una Berlin Welcome Card. Consulte la oferta de tours a pie, en bicicleta (berlinonbike.de) y fluviales. El autobús número 2, que recorre Mitte, es conocido como el bus de los turistas.

Dónde dormir
El it del momento es el Nhow (nhow-hotels.com), el primer hotel musical de Europa, del grupo NH. Los ecológicos apreciarán el toque nórdico que se respira en el verde Scandic Berlin (scandichotels.com). Como opción familiar, el Best Western Moa Berlin (hotel-moa-berlin.de). El colmo del lujo es el nuevo Waldorf Astoria Berlin.

Dónde cómer
El glamour berlinés de Maxwell (mxwl.de) reside en su carta germano-francesa y su romántico patio. Para una tarde de lluvia, tome algo en el palacete del Café Wintergarten. Gastro-rallye Berlin (gastro-rallye.com) programa tours gourmet, desde dos personas. En Kreuzberg, Oranienplatz: Kuchen Kaiser (kuchenkaiser.de) resulta popular y concurrido.

Ocio nocturno
El neocabaret Chamäleon (chamaeleonberlin.de) resulta divertido aunque no se domine el idioma. Para noches de clubbing, Matrix (matrix-berlin.de) cuenta con siete pisos donde elegir. Un plan especial, el del barco MS Hoppetosse del complejo Arena (arena-berlin.de). Como locales guapos, destacan Victoria Bar (victoriabar.de), Quasimodo (quasimodo.de) y Weekend (week-end-berlin.de).

Compras
Los detalles de las Ampelmann shop (ampelmann.de) se han vuelto tan cotizados como las salchichas de los almacenes KaDeWe (kadewe.de).

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