Una de mis grandes metas en cuestiones de belleza siempre ha sido conseguir una melena larga y bonita. Sin embargo, me frustraba que mi pelo no creciera igual de sano una vez llegaba a cierta largura. Y es que, lo tengo fino y quebradizo, por lo que las herramientas de calor y el cepillado hacían que se rompiera y las puntas se afinaran, de tal modo que parecía que dejaba de crecer.
Hasta que empecé a usar tratamientos fortalecedores para el pelo, limité el uso de las planchas a eventos muy puntuales y me compré varios cepillos adaptados a las necesidades de mi cabello y los diferentes 'momentos' de peinado.
Te lo explico.
Cuando empecé a trabajar en belleza descubrí que lo ideal es contar, al menos, con dos cepillos diferentes: uno para desenredar el pelo mojado, cuando está más delicado y es más propenso a la rotura, y otro para peinar el cabello a diario. Pero además, en mi caso, utilizo otro para alisar mi pelo con ayuda del secador, para conseguir acabados pulidos y lisos sin necesidad de usar las planchas. Y, en ocasiones puntuales, un cepillo redondo para dar forma al flequillo o crear ondas.
Y aquí mismo comparto los que yo uso y con los que he conseguido que mi pelo crezca como nunca.
Mis 4 cepillos de pelo favoritos para cada uso
Para desenredar el pelo mojado: Tangle Teezer Ultimate Detangler Hairbrush
Desde el momento en que probé el cepillo de pelo Ultimate Detangler Hairbrush de Tangle Teezer, no he usado otro. Se ha convertido en mi imprescindible para peinar y desenredar mi cabello cuando está húmedo, ya que consigue deshacer los nudos suavemente sin romper el pelo ni generar tirones.
Lo consigue gracias a sus púas de silicona flexibles a doble altura que, además, son muy útiles para repartir mascarillas o tratamientos. Y, como es bastante compacto, te resultará comodísimo para llevar de viaje.
Aunque confieso que también suelo usar un aceite o acondicionador sin aclarado para suavizar mi pelo antes de desenredarlo.
Para peinar mi cabello a diario: Beter Cepillo de pelo esqueleto antitirones Natural Fiber
En el día a día, el cepillo Natural Fiber de Beter se ha convertido en mi mejor aliado para peinar mi melena sin romperla ni estirarla demasiado. Me encanta por la combinación de las cerdas de nailon flexibles y su estructura tipo esqueleto, también flexible, que se adapta a la forma de la cabeza y evita tirones.
Además, el cabezal redondeado de las púas masajea el cuero cabelludo, estimulando la microcirculación. Y su separación permite peinar también cabellos rizados sin comprometer la forma de los rizos.
Y no pesa nada.
Para alisar con el secador: ghd the all rounder
Para recuperar mi melena, dejé de usar por completo las herramientas de calor. Sin embargo, después de hacerme con el secador Dyson Supersonic, retomé el uso de este aparato. De hecho, muchos expertos recomiendan utilizar secador (siempre con temperaturas suaves y protector térmico), ya que la fibra mojada es más delicada y se rompe más fácilmente.
Sin embargo, no conseguía domar mi melena ni eliminar del todo el encrespamiento.
Hasta que empecé a usar este cepillo de ghd para peinar mi pelo mientras lo seco, alisando y puliendo la fibra. Eso sí, como mi cabello es muy fino y tiende a romperse, suelo peinarlo primero con el cepillo de Beter y, una vez hayan desaparecido los enredos, paso a este.
Para dar forma y volumen: Termix Evolution Soft Ø32
Aunque normalmente me conformo con el aspecto de mi melena lisa o utilizo un moldeador de pelo para darle forma y ganar volumen, también tengo un cepillo redondo que uso con el secador como toque final cuando me apetece un peinado con más movimiento.
En este caso, simplemente peino los mechones delanteros y las puntas, y en ocasiones levanto ligeramente las raíces. Para mi cabello fino y con largo por debajo de los hombros, con 32 centímetros de diámetro es suficiente, pero deberás elegir según la largura y el grosor de tu cabello.