Estocolmo ha vivido una noche muy especial con motivo de la primera visita de Estado de un presidente de Singapur a Suecia. Tharman Shanmugaratnam y su esposa, Jane Ittogi Shanmugaratnam, han sido recibidos por los reyes Carlos Gustavo XVI y Silvia en una velada que conmemora seis décadas de relaciones diplomáticas entre ambos países. El Palacio Real se ha convertido en el escenario de uno de los actos más destacados de la jornada, un banquete en el que la historia de la monarquía sueca ha vuelto a cobrar protagonismo a través de algunas de sus joyas más emblemáticas.
Destello de diamantes en Palacio
Entre los detalles que han marcado la noche, las tiaras han ocupado un lugar destacado. La reina Silvia ha recurrido a una de las piezas más especiales de su colección, la tiara Braganza, también conocida como tiara de la Coronación. Se trata de una joya de gran valor histórico y sentimental para la reina, a la que se relaciona con sus raíces brasileñas. Su elección ha vuelto a poner de relieve el significado que estas piezas adquieren en las grandes citas de las casas reales, donde la tradición familiar y la historia se dan la mano. A su lado, la princesa heredera Victoria también ha apostado por una de las joyas más reconocibles del joyero real: la tiara Lauren de diamantes. Su origen se remonta a comienzos del siglo XX, cuando fue concebida como un regalo de boda para la princesa Margarita de Connaught y el entonces príncipe Gustavo Adolfo, futuro rey de Suecia.
La velada ha contado también con la presencia de la princesa Magdalena, que ha acudido acompañada de su marido, Christopher O'Neill. Su participación ha completado la representación de la familia real en una noche en la que las joyas históricas han servido como hilo conductor de una tradición que continúa muy presente en los actos oficiales de la monarquía sueca. Otra de las figuras destacadas ha sido Jane Ittogi Shanmugaratnam. La primera dama de Singapur ha acompañado al presidente durante una visita que busca reforzar los vínculos entre ambos países y abrir nuevas vías de colaboración en ámbitos como la innovación, la tecnología, el comercio y la transición ecológica. Sin embargo, no todos los miembros de la familia real sueca han participado en el banquete. La ausencia de la princesa Sofía y del príncipe Carlos Felipe ha sido uno de los aspectos más comentados de la jornada. Mientras los reyes y las princesas Victoria y Magdalena recibían a los invitados, el matrimonio se encontraba en el Grand Hôtel de Estocolmo, donde asistió a un almuerzo con motivo del centenario del Club Rotario de la capital sueca.
La coincidencia con este otro compromiso ha hecho que Sofía y Carlos Felipe se queden fuera de uno de los actos más importantes de la visita de Estado. Su ausencia no ha pasado desapercibida, especialmente en una noche en la que los reyes y sus hijas han recibido a la delegación de Singapur en el Palacio Real. Además, los príncipes atraviesan un momento complicado en el ámbito digital. La fundación con la que trabajan para promover un uso más seguro de internet entre niños y jóvenes ha confirmado que ambos han sido víctimas de un ataque informático. Una noticia especialmente delicada para el matrimonio, que lleva tiempo volcado en la protección de los menores en la red.







