Horas antes de que comenzara el juicio del siglo, contra Marius Borg, el hijo de Mette-Marit de Noruega que se enfrenta a 38 cargos, 4 de ellos por violación, la princesa Ingrid ha vuelto a demostrar que sigue estando al lado de su hermano en sus horas más bajas. La futura heredera al torno nórdico fue fotografiada junto a sus padres en el hospital en el que fue ingresado Marius este domingo tras ser detenido por cuarta vez y antes de que cogiera un avión y pusiera tierra de por medio.
El 1 de febrero, Marius fue arrestado por agresión, amenazar con un cuchillo y la violación de una orden de alejamiento. La Policía ha considero que esos delitos ocurrieron durante el fin de semana y el Tribunal del Distrito de Oslo le concedió permiso para mantenerlo bajo custodia durante cuatro semanas, lo que no impedirá que comparezca ante el tribunal.
Sin embargo, y según información de VG y de otros medios noruegos, el hijo que tuvo de soltera la princesa Mette-Marit fue llevado al hospital del este de Noruega y examinado. Allí recibió la visita de su familia. Además de su madre estuvo el príncipe Haakon y la princesa Ingrid, quien siempre ha mostrado su apoyo a su hermano Marius. Vestidos de manera informal con vaqueros, zapatillas, abrigos y sudadera con capucha naranja, la familia del príncipe heredero fue vista despidiéndose del personal sanitario a las puertas del centro médico.
A última hora de la mañana de este martes, Se og Hor publicó que los príncipes Ingrid y Sverre, el otro hijo de la pareja principesca, habían abandonado el país. La futura heredera estudia en la Universidad de Sídney (Australia) la licenciatura de Ciencias Sociales con especialización en Relaciones Internacionales y Economía Política y se encontraba de vacaciones en su país natal. Horas más tarde era su hermano pequeño el que fue visto en el aeropuerto.
Desde que Marius Borg fue detenido por primera vez el 4 de agosto de 2024 por protagonizar un incidente violento contra su exnovia, la princesa Ingrid ha estado apoyándole como hermana y a la vez marcando distancia como uno de los grandes activos de la Corona noruega. De hecho, en Navidad, Ingrid y el príncipe Haakon estuvieron junto a Marius en la localidad de Hemsedal, compartiendo un plan de pizza y cerveza.








