El beso de Pierre y Beatrice y la ausencia de la princesa Charlene en el Baile de la Rosa



29 de marzo de 2015 a las 15:29 CEST

Entre la preparación de la boda de Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo, para la que queda menos de un mes, y el inminente nacimiento del segundo hijo de Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo, la Familia Real monegasca tiene estas semanas su agenda rebosante de grandes acontecimientos. Preparar una boda y ampliar la familia de forma casi sucesiva sin duda les mantiene muy ocupados, pero han sacado el tiempo necesario para una tradición de la que no podían olvidarse: el Baile de la Rosa.

Karl Lagerfeld, diseñador de moda, junto a la princesa Carolina de Mónaco y otros en una alfombra roja.© Gtresonline
Beatrice y Pierre, que pronto se convertirán en marido y mujer, llegaron al Baile de la Rosa cogidos de la mano

Como cada año, los Grimaldi han inaugurado su calendario festivo con el Baile de la Rosa, una forma de dar la bienvenida por todo lo alto a la primavera y, a la vez, un homenaje a la princesa Gracia, para cuya Fundación se recaudan fondos en este evento. El exclusivo Sporting de Montecarlo ha vuelto a ser el escenario del Baile, concretamente la Salle des Etoiles, por donde los royals monegascos han paseado su glamour vestido con las mejores galas.

Una vez más, el príncipe Alberto y la princesa Carolina, guapísima con su vestido blanco, han presidido esta reunión. En esta ocasión han vuelto a contar con el inestimable apoyo y presencia de Karl Lagerfeld, gran amigo de la Princesa, quien, como ya hiciera en años anteriores, ha diseñado un entorno único para el Baile de la Rosa, en este caso al más puro estilo art déco, con composiciones florales de aerosoles y una muestra de fotografías retro en la entrada y un mosaico de oro mate con características formas geométricas a modo de figura central de la sala.

Pareja besándose en un evento formal, él en traje y ella en vestido plateado.© Cordon Press

Una de las grandes incógnitas era si Tatiana Santo Domingo podría asistir al baile, teniendo en cuenta su avanzado estado de embarazo. Finalmente, ni Andrea Casiraghi ni su esposa acudieron al evento, algo normal teniendo en cuenta que el nacimiento de su segundo hijo se espera para esta misma semana.

Aunque era previsible que Andrea y Tatiana se perdieran la fiesta, ésta estuvo marcada por otra ausencia: la de la princesa Charlene, quien, según publican los medios locales, tuvo que quedarse al cuidado de su hija, la pequeña Gabrielle, que estaba enferma. Tampoco acudió la princesa Estefanía.

Lily Allen en traje rosa con sombrero de flores, cantando en un evento con un hombre en traje negro.© Getty Images
Pierre Casiraghi sobre la pista de baile, se diverte al son de la música de la artista Lily Allen

Quienes no quisieron perdérselo fueron los "novios de Mónaco", que pronto se convertirán en marido y mujer. Sorientes y cariñosos, Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo han paseado su amor y su elegancia por las salas del Sporting. Beatrice pronto se vestirá de blanco pero, de momento, este fin de semana se ha vestido de dorado con un precioso diseño escotado que combinó con joyas y 'clutch' a juego y le sentaba como un guante.

Imagen compuesta de una cena elegante con Karl Lagerfeld en traje negro y gafas de sol.© Getty Images
Karl Lagerfeld fue el encargado de diseñar un entorno único para el Baile de la Rosa

Allí se encontraba también Carlota Casiraghi, luciendo un vestido rosa y negro con lentejuelas. Su pareja, Gad Elmaleh, tampoco pudo acompañarla debido a una gripe, tal y como él mismo contaba ayer en sus redes sociales.

Charlotte Casiraghi sonriendo con un vestido rosa y negro, junto a aretes de flores de diamante.
Carlota Casiraghi, embajadora internacional de Montblanc, acudió al evento luciendo varias piezas de Alta Joyería Montblanc. En la imagen, los pendientes Pluie d’Etoiles de la firma