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¡Algo pasa con Mary! La Princesa danesa da pistas sobre la reina que quiere ser y no gustan a todos

La mujer del Príncipe Heredero ha ido incluyendo en su agenda asuntos que antes no tocaba la Casa Real, un giro que está siendo analizado en el país con opiniones divididas

por S. Acosta

Mary de Dinamarca entró en la Casa Real danesa hace 16 años para lo que renunció a su vida anterior en Australia, a su nacionalidad, a su religión y acató todas y cada una de las normas de la monarquía. Desde el minuto uno, la joven licenciada en derecho y experta en marketing y a la llamaban la “princesa de Tasmania”, demostró que era un activo valioso y un buen apoyo para Federico de Dinamarca, un príncipe heredero que había tenido una juventud un tanto díscola. Sin embargo, es ahora cuando la Princesa de 48 años comienza a dar muestras de la reina que podría llegar a ser, unos movimientos que no han pasado nada desapercibidos en Dinamarca.

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Poco a poco Mary de Dinamarca ha ido girando el barco hacía la dirección que a ella parece interesarle, lo ha hecho de forma sutil y sin tener ninguna prisa. La Princesa ha ido metiendo en la agenda las causas que a ella le preocupan: se convirtió en la primera de la Familia Real en participar en actos relacionados con el Orgullo LGTB, una acción en la que le siguió la princesa Victoria de Suecia; después se implicó en la lucha contra con el cambio climático, un asunto que generó controversia ya que la propia reina Margarita lo había puesto en duda durante una comentadísima entrevista, y eso sin dejar de trabajar por la igualdad de género. 

Las sorprendentes confesiones de Margarita de Dinamarca

El resultado, como cabía de esperar, no podía agradar a todos y así lo recogen los medios del país. “¿Inteligente o peligroso?”, se pregunta el diario danés BT sobre los últimos pasos de la mujer del futuro rey de Dinamarca. El citado medio analiza cómo los discursos de Mary han ido cambiando, rompiendo así una norma básica de la monarquía, el mantenerse totalmente neutral ya que la Casa Real debe representar al conjunto del país. Así las opiniones se han polarizado, por un lado, los que sienten que es gratificante que un miembro de la realeza se interese en los temas que le preocupan a la gente común, y los que se preguntan si realmente es tarea de la Princesa Heredera enarbolar esas banderas. Desde luego críticas no le han faltado y también están los que advierten que cuando sea reina, algo que todavía no se plantea ya que es una monarquía que no tiene la tradición de abdicar, sus posiciones se moderarán y los temas que lleve en la agenda serán muy distintos.

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Otro ejemplo del “estilo” con el que Mary hace las cosas llegó el primer día en el que la Princesa regresó al trabajo después de las vacaciones. En un acto relacionado con el medio ambiente Mary tuvo un desliz y tendió la mano a un hombre, un gesto totalmente prohibido con las nuevas reglas que el COVID-19 ha impuesto. Con total sencillez y usando las redes sociales, la Princesa pidió perdón acto seguido y consiguió que la corriente de comentarios remara a su favor. Una atención que utilizó para remarcar la importancia del uso de la mascarilla.

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¿Por qué ahora?

¿Qué ha ocurrido para que Mary de Dinamarca comience a hacer las cosas de otra forma? Por un lado, la reina Margarita cumplió ochenta años el pasado abril, por lo que en torno a ella se extreman las precauciones; por otro lado, Joaquín y Marie están instalados en París y de un tiempo a esta parte se ha decidido que ocupen un perfil bajo dentro de la familia, más después del accidente cerebrovascular que sufrió el hijo pequeño de la Reina este verano. Así que el grueso de la actividad oficial se reparte de momento entre Federico y Mary. Sin embargo, este no es el único factor a analizar. Mary aterrizó en Dinamarca con 29 años y sin hablar danés, en este sentido, como ella misma admitió posteriormente en una entrevista, la barrera del idioma y la imposibilidad de participar en una conversación de forma ágil provocaron que se sintiera aislada y fuera de lugar. Con el paso de los años, Mary domina el danés y el escenario en el que se mueve, tiene confianza y ha hecho suyo el papel que se le otorgó al casarse con el príncipe Federico. Ahora, con más presencia institucional, parece que ha llegado el momento de imprimir su propio estilo.

Haz click para ver el documental de Mary de Dinamarca, su capítulo monográfico de la serie Royals. Puedes ver más en la nueva plataforma de vídeo ¡HOLA! PLAY, donde encontrarás programas de cocina, moda, decoración y documentales biográficos de ‘royals’ y ‘celebrities’. ¡No te lo pierdas!

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