Elisabeth de Bélgica cumple 25 años en una etapa clave de su vida. La princesa, que está llamada a convertirse en la primera mujer en reinar en la historia del país, comienza a construir su propia imagen a través de sus apariciones públicas. Y en ese camino, las joyas ocupan un lugar especial: piezas cargadas de historia que hablan de su familia y de su futuro papel como reina.
Su tiara preferida
Su debut con una tiara llegó en junio de 2022, durante la celebración del 18 cumpleaños de Ingrid de Noruega. Para la ocasión, la duquesa de Brabante estrenó una diadema que sus padres le habían regalado en 2019 por su mayoría de edad. Una joya muy especial que volvió a lucir meses después, en la boda del príncipe Hussein de Jordania.
La espectacular tiara Wolfers
Ese mismo año, en el 18 cumpleaños de Christian de Dinamarca, Elisabeth sorprendió con la tiara Wolfers, una pieza formada por 200 diamantes que también ha lucido su madre, la reina Matilde. La conexión entre generaciones volvió a quedar patente en los retratos oficiales de su cumpleaños, en los que la princesa llevó unos pendientes dorados de su madre.
El brazalete de la reina Fabiola
Entre sus joyas más especiales también figura un brazalete de diamantes y rubíes que perteneció a su tía abuela, la reina Fabiola, y que eligió para el concierto de Navidad de 2024. En octubre de 2025, recuperó la tiara de su debut para la cena de gala con motivo de la proclamación de los grandes duques de Luxemburgo.
La corona de Laureles, una de las preferidas de la reina Matilde
La última pieza en incorporarse a esta historia fue la tiara de la Corona de Laurel de Brabante, que estrenó en junio de 2026 durante su primera cena de Estado, celebrada con motivo de la visita de los emperadores de Japón. Compuesta por 631 diamantes, esta alhaja pertenecía al joyero de la reina Matilde. ¿Quieres abrir el joyero de Elisabeth de Bélgica? Disfruta del vídeo.



