Era un misterio el paradero de Elisabeth de Bélgica, de la que no había rastro desde que el pasado 27 de agosto acudió a la graduación militar de su hermano el príncipe Gabriel. El último acto institucional en el que participó fue hace dos meses y medio con motivo del Día Nacional y esta ausencia en una princesa que siempre exhibió una agenda muy activa cuando sus obligaciones académicas lo permitían sorprendió una vez que ya se ha graduado en Harvard. Ahora, podemos responder al interrogante y, según ha podido saber ¡HOLA! la Princesa ha estado mas cerca de lo que esperábamos.
Elisabeth de Bélgica ha estado cenando en Madrid con una familia aristocrática con hijos de su edad. Un movimiento que nos habla de otra dimensión en la vida de la heredera, que ya es adulta y teje sus relaciones con la nobleza y que se mueve habitualmente entre España, Francia e Italia de manera muy discreta. Rara vez trascienden estos encuentros en el extranjero, como en julio de 2025 cuando asistió al cumpleaños de Pierre-Elzéar Latécoère, un joven empresario francés de 31 años, en el castillo de Cazeneuve. Nacido en Ginebra, es el heredero de una familia histórica de la industria aeronáutica francesa y emparentado por su madre con la antigua nobleza de Francia. Elisabeth, ya no es la joven princesa cuya vida pública gira alrededor de sus padres y de sus estudios. Completada su formación, comienza a exhibir una agenda personal y, previsiblemente, también institucional de una heredera que ya se abre su propio camino tanto en Bélgica como Europa.
No es de extrañar que buena parte de sus relaciones sociales tengan lugar en España ya que sus lazos con nuestro país se remontan a su tía abuela Fabiola. La tía del rey Felipe fue como una seguna madre para él y Villa Astrida en Motril (Granada) fue su refugio durante numerosos veranos. Aunque la princesa Elisabeth nunca llegó a vereanear allí de forma habitual, conoce la emblemática residencia que pertenece ahora a una fundación gestionada por los sobrinos de la esposa del rey Balduino.
Quién es quién en su familia española
Fabiola no tuvo descendencia, pero dejó 37 sobrinos, hijos de sus seis hermanos, que ahora velan por su legado. Entre ellos se encuentra José Gonzalo Ruiz de Bucesta, duque de Medina de las Torres y Jaime Ruiz de Bucesta, conde de Palamós, hijos de María Luz de Mora y Aragón. Blanca Escrivá de Romaní, marquesa de Ahumada, estaba muy unida a su tía, tanto que por expreso deseo de ella tocó las castañuelas al son de una canción religiosa en su funeral. Es hija de María Nieves de Mora y Aragón, que tuvo diez hijos. Otro de ellos es Alfonso, conde de Sástago y protagonista de una guerra judicial por el título de marqués de Centellas contra su prima Blanca que finalmente perdió. El padre Javier Silva, hijo de su hermana Ana María, y consejero espiritual tanto de su tía Fabiola como del rey Balduino, ya que ambos profesaban una profunda fe religiosa. Otra de sus sobrinas, Maria de las Mercedes de Mora es la marquesa de Casa Riera y uno de los 14 hijos de Gonzalo de Mora y Mercedes Narvaez, una de las cuñadas más cercanas a la Reina.
Aunque Elisabeth de Bélgica no tiene lazos de sangre con los descendientes de su tía, su legado sigue siendo uno de los hilos que le unen a España, aunque no es el único. Junto a sus padres ha realizado en más de una ocasión varios tramos del Camino de Santiago, si bien en los últimos años sus obligaciones académicas le impidieron sumarse a la que ya es una tradición para los reyes Felipe y Matilde.
Su vínculo generacional con la princesa Leonor
Además, tiene un innegable vínculo generacional con la princesa Leonor, tan solo 4 años menor que ella. En la primera entrevista que la princesa belga concedió a los medios de comunicación tras graduarse en Harvard habló del reto compartido con otras herederas de Europa que también serán reinas por derecho propio y que afrontan el desafío con pocos modelos de referencia. "Nos conocemos y nos cruzamos en diferentes eventos", dijo sobre las demás futuras reinas. Siendo la mayor de su generación, es inevitable que su trayectoria sirva de espejo de alguna manera. Igual que la princesa de Asturias, Elisabeth también curso unos años antes el bachillerato internacional en el UWC Atlantic College de Gales y su experiencia fue una de las inspiraciones de Leonor para tomar ese camino.
Siempre pionera entre las jóvenes herederas, también ha sido la primera en completar tanto sus estudios como su formación militar y empezar a diseñar su vida adulta como la reina que está llamada a ser. Advertía justo después de su graduación de que no tenía prisa por asumir nuevas responsabilidades. A pesar de que la abdicación está arraigada en el ADN de la monarquía belga, Elisabeth ya declaró ante los medios que la cuestión está lejos de estar sobre la mesa. Tiene, por tanto, una carrera de fondo por delante como heredera y llega el momento de, sin prisa, dar forma a su nueva vida.









