Así es la intervención que corrige las 'orejas de soplillo en niños' y lo que debes saber antes de decidirte, según la cirujana plástica Conchi Lorca


Una de las características físicas que más pueden acomplejar a los niños es tener las orejas despegadas o muy prominentes. La otoplastia es la cirugía que corrige esta situación. ¿Cuáles son sus particularidades? ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de decidirse?


Dra. Conchi Lorca© Sensabell
26 de enero de 2026 - 18:00 CET

Las orejas pueden mostrar formas muy diferentes, pero en algunos casos hablamos de malformaciones en el pabellón auricular. Es el caso de las conocidas habitualmente como 'orejas de soplillo'. Pero hay otros casos en que la otoplastia, la intervención quirúrgica que corrige estas situaciones, está indicada. 

No es una cirugía que trate un problema médico que comprometa el normal funcionamiento del oído, porque la capacidad auditiva, en la inmensa mayoría de los casos, no se ve alterada. Pero es una cirugía que al recuperar una forma más estándar de los pabellones auriculares, puede otorgar al niño tranquilidad emocional y hacer desparecer sentimientos de vergüenza o de inseguridad, algo que en un momento en que el acoso escolar está tan extendido, es un valor a tener en cuenta.

Hablamos con la Dra. Conchi Lorca, cirujana plástica, reparadora y estética, especializada en Cirugía Plástica Infantil, sobre cómo es esta cirugía y quiénes son sus potenciales candidatos.

Lo importante es que el paciente quiera operarse (o quiera cambiar sus orejas) y de esa manera, colaborará mejor en el postoperatorio

Dra. Conchi Lorca, cirujana plástica infantil

La importancia de que el niño quiera operarse

Además de las orejas de soplillo, que tanto pueden acomplejar a los menores que las tienen, hay otras circunstancias en que también se puede hacer una otoplastia, por ejemplo, las orejas en copa (orejas constreñidas) o las orejas de Stahl (con forma puntiaguda y un pliegue extra). 

La intervención "se puede plantear a partir de los 6 años, edad a la que la oreja ya casi tiene el tamaño del adulto. No hay una edad más adecuada para la intervención. Lo importante es que el paciente quiera operarse (o quiera cambiar sus orejas) y, de esa manera, colaborará mejor en el postoperatorio", subraya la experta. Es decir, no debe ser solo una decisión de los padres, aunque estos sí pueden comentarle al menor que existe la posibilidad de la cirugía cuando se muestra claramente descontento con la forma de sus orejas. Pero recalca: "Para indicar una cirugía como la otoplastia en los niños es importante que, bien de manera directa o indirecta, el niño o la niña manifiesten su deseo de cambiar sus orejas". 

Al ser un criterio emocional-estético el que lleva a la intervención es importante que el menor esté motivado para una intervención que en menores suele estar cubierta por la Seguridad Social.

Antes de los seis años, en los tres primeros meses de vida, cuando el bebé nace con alguna malformación en el pabellón auricular, se puede optar por el moldeado auricular, una técnica indolora con muy buenos resultados.

orejas de soplillo en ni os© AdobeStock

Una intervención ambulatoria, pero con anestesia general

La otoplastia en niños se lleva a cabo con anestesia general, pero es una cirugía ambulatoria. El menor ingresa y, si todo va bien, permanece en el Hospital de Día y solo está ingresado una mañana. "Una vez que sale de quirófano, se despierta y si se comprueba que está bien (ha comido, no tiene molestias…) se puede ir a casa", aclara la cirujana plástica.

Esta cirugía siempre ha tenido fama de ser bastante dolorosa, pero ¿es realmente así? "Es algo que me llama la atención porque muchos de mis pacientes lo temen, pero lo cierto es que no es dolorosa. El vendaje puede ser un poco molesto (es un vendaje tipo casco que puede picar), pero con la analgesia básica de paracetamol e ibuprofeno suele ser más que suficiente", destaca.

En cuanto a las complicaciones que podría llevar aparejadas, "como toda cirugía, puede complicarse aunque no es frecuente que suceda". Y añade: "Por un lado, tenemos las complicaciones que pueden surgir por una anestesia general (y por eso es muy importante tener en cuenta los antecedentes personales de los pacientes, si tienen patología de base…) y las complicaciones propias de cualquier cirugía (sangrado, infección, cicatrización patológica…)". 

Otro aspecto a considerar es que "puede ser frecuente que las dos orejas no queden exactamente iguales (pero es que casi nunca se parte de algo exactamente igual)".

Niño haciendo con las manos la señal de OK

¿Es la otoplastia una intervención definitiva?

¿Qué sucede cuando el niño va creciendo? ¿Vuelven a su estado original las orejas tras una otoplastia? "Una vez que las orejas se colocan en su nueva posición, o se les da la nueva forma, es muy raro que vuelvan a cambiar", tranquiliza la Dra. Lorca. Eso sí, "puede haber una tendencia a cierta separación con el tiempo (en el caso de las orejas de soplillo) que podría llevar lo que se conoce como recidiva (es decir, que se vuelvan a despegar), pero no es frecuente. Lo normal, es que con el tiempo se separen 1-2 milímetros de media", concluye.

 

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