Niños

Dr. Eduardo Junco, pediatra: “Para un niño, jugar no constituye una actividad complementaria, sino que es el medio a través del cual consigue adquirir cierto dominio sobre sí mismo”


El doctor detalla cuáles son los mejores juguetes y juegos tanto para bebés y niños pequeños como para preadolescentes y adolescentes


Dr. Eduardo Junco, pediatra© Dr. Eduardo Junco
7 de enero de 2026 - 13:00 CET

El juego constituye la actividad intelectual primordial en la infancia, y los juguetes, los objetos a través de los cuales la practican. Para un niño, jugar no constituye una actividad complementaria, sino que es el medio a través del cual consigue adquirir cierto dominio sobre sí mismo y del mundo que le rodea y, jugando, induce el desarrollo de su personalidad y estimula su intelecto y su creatividad.

El juguete ideal es aquel cuyo fin y efecto es divertir y entretener. Los juguetes simples y sencillos, poco sofisticados, son los más recomendables, pues permiten al niño aplicar su imaginación sobre ellos, transformarlos en lo desean, haciéndole vivir divertidas historias y estimulando su imaginación y su fantasía.

Juguetes didácticos

Los juguetes que enseñan a hacer algo o que ayudan a aprender no son juguetes en el sentido literal de la palabra, sino métodos originales, diferentes y entretenidos de enseñanza. En su estricto sentido, el juguete didáctico es aquel que enseña al niño a jugar y es aquel que estimula en el niño a proyectar sus deseos, emociones e imaginación, favoreciendo el desarrollo de su mente y su personalidad.

Los juguetes didácticos enseñan a jugar, enseñan a aprender, enseñan a compartir, estimulan el razonamiento y la atención, estimulan la coordinación y la memoria y estimulan el gusto por el aprendizaje, el estudio y el conocimiento.

Los juguetes simples y sencillos son los más recomendables, pues permiten al niño aplicar su imaginación sobre ellos.

Dr. Eduardo Junco, pediatra

-Cualidades de un buen juguete:

  • Que proporcione entretenimiento y diversión.
  • Que se adapte a la edad y a la situación del niño.
  • Que estimule la imaginación, la creatividad y la inteligencia del niño.
  • Que tenga una estructura sencilla, exenta de riesgos físicos o peligros para la salud.
  • Que este fabricado con materiales adecuados y duraderos, exentos de toxicidad.

Juegos y juguetes según la edad

  • Primer año. Los juguetes para este primer año de vida deben tener como principal cualidad la de inducir el desarrollo de la motricidad y favorecer el desarrollo psicomotor. Los juguetes móviles y luminosos, los juguetes sonoros y musicales, sonajeros, juguetes elásticos y de diferentes colores, cubos de diferentes tamaños, que estén exentos de toxicidad (se lo lleva todo a la boca) y de riesgos para la salud.
  • Primer y segundo año. Comienza a jugar con el agua, la arena y los objetos del entorno y del medio ambiente que le rodea: cubos, palas, rastrillos, objetos móviles que se puedan lanzar, globos, pelotas, juguetes de arrastre, ositos de peluche, muñecas…
  • Dos años. Entre los dos y los tres años, al mejorar de forma notable su motricidad, les gusta empujar y trasladar sus juguetes. Las sillas y los coches para bebés, las niñas; y los caballos, las motos y los coches para los niños son sus preferidos.
  • Tres-cuatro años. Los libros con dibujos, los lápices de colores, las pinturas y los elementos escolares comienzan a atraerles. Los triciclos, las bicicletas sin pedales, los columpios, los juegos de construcción, las cocinas, el carrito de la compra, las muñecas y los disfraces son juguetes clásicos de estas edades.
  • De cuatro a siete años. Los gustos entre niños y niñas se van haciendo más divergentes: los niños se inclinan por juegos más activos, algo más violentos (espadas, pistolas, deportes), y las niñas por juegos que imitan las actividades familiares y del hogar. Actualmente, a partir de esta edad comienzan a tener contacto con las nuevas tecnologías (consolas, ordenador, tabletas, etc.).
  • A partir de los siete años. Predominan los juegos de intensa actividad y de competición, individuales o en equipo (deportes, bicicleta, natación, fútbol, baloncesto…) Más adelante, juegos de mesa (naipes, lotería, bingo, parchís, damas, ajedrez, etc.).
Niño jugando con coches de juguete© Getty Images

Los “nuevos juguetes”

1. Videojuegos

La función fundamental de los videojuegos es distraer y divertir. Sin embargo, si su uso no está regulado por los adultos y no se controlan el tiempo y los contenidos, el abuso de los videojuegos puede ocasionar perjuicios en la educación y alteraciones en la conducta.

Los beneficios de los videojuegos sobre el psiquismo infantil podrían resumirse en los siguientes: estimulan la habilidad psicomotriz, obligan a realizar razonamientos deductivos, acostumbran a asimilar y retener información, inducen a tomar decisiones para obtener resultados y favorecen la autoestima que acompaña al éxito.

Los perjuicios cuando se produce un abuso en su utilización y una falta de control en los contenidos, serían estos: favorecen el aislamiento y la vida sedentaria, restan tiempo a las tareas escolares, generan estrés y fatiga ocular, dan lugar a dolores musculares y articulares y, en relación a los contenidos, incitan a la violencia.

2. Teléfonos móviles

La posibilidad de tener Internet, con juegos que aprende a manejar rápidamente en los teléfonos móviles, da pie a que el niño comience desde muy pequeño a tener relación con esta nueva tecnología y a tener una relación de dependencia con el aparato. A lo largo de su infancia, el artilugio está siempre presente en su vida cotidiana y muchos niños, a los diez u once años de edad, poseen uno para su uso. El abuso de esta tecnología en niños preadolescentes puede afectar al rendimiento escolar, puede favorecer el sedentarismo y puede ser causa de la reducción de otras actividades físicas, más sanas para la salud.

3. Ordenador

No vamos a poner en cuestión el adelanto y los beneficios que los ordenadores han representado en nuestra sociedad  y que han influido de forma beneficiosa sobre la formación y educación de la infancia. Sin embargo, sí queremos hacer una llamada de atención de la influencia de los ordenadores y, sobre todo, de Internet, en la formación, educación y psiquismo de la edad infantil.

Además de recordar que el uso abusivo del ordenador puede dar lugar a dependencia, adicción y aislamiento y ser causa del abandono de otras actividades más beneficiosas para la salud, dando, en ocasiones, síntomas de estrés, ansiedad e irritabilidad, es obligado prevenir por los medios a nuestro alcance, del acceso indiscriminado a  ciertos contenidos de Internet, inapropiados, ilícitos y perjudiciales para el desarrollo y la educación de los niños.

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