El mini ramo de lavanda y espigas de trigo de Carlota Casiraghi en su boda con Dimitri Rassam, el discreto e inspirador diseño floral de lirios del valle que escogió su abuela, Grace Kelly, en su enlace o el arreglo en amarillo que llevó Elizabeth Taylor en su gran día con Richard Burton. Todos ellos tienen algo en común: son ramos de novia que han pasado a la historia y han servido de referencia estética para otras prometidas que llegaron después. En todos ellos se repite el factor de la originalidad, puesto que aquellas que los escogieron fueron pioneras en dar visibilidad a estas creaciones florales, en tiempos en los que la moda que imperaba era otra. En los últimos meses también han existido recién casadas osadas que han decidido darle una oportunidad a un nuevo fenómeno que pone las flores nupciales en el centro, pero de una forma diferente.
Nos referimos a los ramos artificiales, creados parcial o totalmente con propuestas florales hechas a mano, mediante técnicas artesanales. Esta tendencia ha llegado para compartir espacio y ofrecerse como contrapartida a otras ideas virales que triunfan en materia de diseños florales, como las apuestas con amaranthus, los diseños con tallo de largo que estilizan la figura, las creaciones arriesgadas con colores vistosos y variedades exóticas y las opciones que incorporan la esparraguera como el verde más elegante para conseguir el efecto cascada.
Aún no hemos visto que los ramos de novia artificiales hayan logrado un espacio en bodas de importancia; tampoco lo han escogido mujeres de la realeza, miembros de la aristocracia o celebrities. Pero, lo cierto es que eso no ha impedido que las redes sociales hayan generado un creciente interés por estos diseños, gracias a las elecciones que han hecho prometidas anónimas. Aunque este tipo de creaciones se alejan de la floristería más tradicional, ponen en valor técnicas manuales muy específicas, puesto que están compuestas de materiales como el vidrio soplado, el crochet o el punto, piezas de bisutería, perlas o elementos propios de la jardinería o la ferretería.
Un ramo que mezcla los verdes naturales con flores de crochet
Una propuesta poco común, pero preciosa, elegante y delicada a partes iguales, es la que vemos en este diseño que mezcla verdes frescos con flores artificiales elaboradas a crochet. Esta visión, también exótica, refleja una tendencia que, según los expertos, ganará fuerza en 2026: las novias más aventajadas —aquellas que se alejan de lo clásico y buscan adelantarse a las tendencias— apostarán por nuevos formatos de ramo, sorprendentes y rompedores que sean tejidos a mano.
Ya no solo importa la espectacularidad del diseño floral, sino también las texturas que incorpora y las combinaciones entre naturaleza y artesanía que se dan en él. Desde su perfil de redes sociales, en La Tartana Bodas y Eventos recordaban esta creación que solicitó una de sus recién casadas, ideada por ella misma: "Uno de los ramos más especiales que hemos hecho. Los liliums los creó Paloma, la novia, y a partir de ahí construimos el ramo: acompañar, equilibrar y dar forma a una idea muy personal, hecha con sus propias manos". La clave reside en encontrar una o pocas flores llamativas a las que otorgar todo el protagonismo para reproducirlas en lana, algodón, trapillo o hilo.
El vidrio para idear creaciones joya
En sintonía con el triunfo de la personalización en las bodas, algunas novias han visto una oportunidad de añadir un toque inesperado a su estilismo con la incorporación del vidrio. Ya en 2024, una estilosa desconocida llamada Marta Wall irrumpía en las redes sociales con su enlace en una cantera mallorquina. El look que escogió para su día más especial se componía de un vestido nupcial escultural, desmontable y bohemio de Marta Martí, un velo a lo Julieta, unas joyas de M de Paulet y un sorprendente ramo artificial. Era una propuesta hecha con vidrio soplado, que le había ideado su mejor amiga Mar, de Vidrio Studio, con tonalidades otoñales.
Las perlas, en todas sus versiones
Las perlas siempre han cargado con un gran peso en materia nupcial, el de dar mala suerte a las novias. La superstición se remonta a la época romana, cuando se creía que estas piezas eran lágrimas de los dioses. La realidad es que en la Antigua Grecia, sin embargo, su significado era todo el contrario, amor y armonía, por su relación con la diosa Afrodita, que también llegaba del mar. En los últimos años, las prometidas han huido de los mitos que existen en torno a ellas, en favor de joyas que han elegido para completar sus looks.
Este 2026 algunas prometidas podrían ir más allá al hacer de las perlas un ramo de novia en sí mismo, bien mediante figuras que simulan ser flores (por lo general blancas), como encontramos en la imagen, o bien jugando a mezclarlas con flores frescas, en propuestas que se lucen como un bolso pero tienen forma de collar. Una excentricidad más perfecta para hacer realidad los sueños de las más románticas, sin perder de vista la mirada más moderna.
En ocasiones, el ramo es el centro de todas las miradas en el estilismo nupcial, un accesorio capaz de producir el efecto wow que haga que todos los invitados quieran hacerle fotos al look. En Madrid Manso lo saben y por eso se decidieron a acompañar este vestido, con cortes cut-out, lentejuelas de nácar y capa de muselina con plumas de avestruz, con un diseño floral de estilo collar, con perlas blancas y orquídeas burdeos. Fue un trabajo del equipo de artesanos y floristas de la firma A flor de piel, que dio forma a cinco tiras de perlas iguales.
La incorporación de las perlas a los fenómenos más buscados del 2026 en materia floral no tiene que traducirse necesariamente en recurrir a las de color blanco. En realidad, existen muchas otras opciones, tanto naturales como de bisutería, que pueden conseguir un acabado sorprendente, con colores festivos, como los tonos metalizados. Sobre estas líneas, vemos como una novia combina un diseño tipo collar pequeño con perlas plata con sus propias uñas, de aire galáctico. Además, suma una flor al final del ramo, el solicitado anturio, en un dulce rosa pastel.
Combinar flores frescas con diseños escultóricos
Como si del mejor juego de niños se tratara, algunas floristerías han visto una oportunidad en la aplicación de nuevas técnicas y la creación de diseños florales novedosos o ligados a culturas no occidentales. En estas propuestas se combina una acertada selección floral con una presentación diferente, que huye del tradicional bouquet, de los verdes y del uso de los tallos en el ramo. Lo vemos en arreglos florales como el de la imagen, moderno, sencillo, escultórico, sorprendente. "El ramo de Salima Issaoui no se diseñó para estar de moda, sino para encajar con la historia, el lugar y el estilo de una boda como la que se imaginó. Minimal. Coherente. Fiel a la identidad de la pareja", apuntan Hikayat Events en sus redes sociales.











