La suya fue sin duda una de las bodas más esperadas del 2022 y supuso la unión de dos enormes fortunas: Brooklyn Beckham y Nicola Peltz se dieron el 'sí, quiero' en primavera de aquel año, después de haber tenido que retrasar la fecha debido a la pandemia. El hijo mayor de David y Victoria Beckham prometió amor eterno a la hija del multimillonario empresario Nelson Peltz y su esposa Claudia, en una ceremonia frente al mar celebrada en Palm Beach, Florida, donde la familia de la novia posee una enorme mansión con 27 habitaciones.
Casi tres años han pasado de aquella boda cuyos protagonistas, ahora sabemos, recuerdan de manera agridulce. Así lo ha confesado Brooklyn Beckham este lunes en un comunicado demoledor para la reputación de sus padres, con los que lleva meses inmerso en una silenciosa guerra. El marido de Nicola Peltz ha roto su silencio, siendo tajante: "No quiero reconciliarme con mi familia. Mis padres han intentado sin cesar arruinar mi relación desde antes de mi boda".
Una ceremonia que contó con 500 invitados, entre los que se encontraban celebrities tan conocidas como Gigi Hadid, Nicole Richie, las componentes del grupo Spice Girls, el chef Gordon Ramsay, Serena Williams, Eva Longoria o Marc Anthony. La pareja se casó por el rito judío, fe que profesa la novia, y abrió después la fiesta bailando Can't Help Falling in Love, de Elvis Presley.
Un diseño de Alta Costura firmado por Valentino
Fue uno de los secretos mejor guardados de la boda, y a la vez, motivo de especulaciones que desató uno de los rumores que más ha perseguido a los Beckham en los últimos años: la mala relación entre Victoria y su nuera, Nicola Peltz. La novia lució un espectacular vestido firmado por Valentino, un diseño de Alta Costura de estilo minimalista, de tirantes anchos y escote recto, del que nacía una larga cola.
Lo acompañó con un delicado velo bordado a mano con motivos florales, a juego con guantes largos semitransparentes. Una creación de Pierpaolo Piccioli, por aquel entonces director creativo del sello italiano cuyo fundador acaba de fallecer, que acompañó con unos zapatos de plataforma de Versace, en sustitución de los clásicos stilettos o sandalias que suelen llevar las novias.
El vestido de novia de la discordia
¿El motivo de las tensiones entre la protagonista del día y Victoria Beckham? Que la diseñadora y exintegrante de Spice Girls iba a ser, en un principio, la encargada de confeccionar el vestido de novia, algo que la propia Nicola Peltz admitió en 2022: "Yo tenía pensado llevar un vestido de Victoria. Estaba muy emocionada por poder lucir un diseño creado por mi futura suegra, me parecía algo precioso y una historia muy bonita", admitió en una entrevista con la edición estadounidense de Grazia.
De hecho la estilista de Nicola, Leslie Fremar —encargada de vestir a otras estrellas como Nicole Kidman, Julian Moore o Charlize Theron— y la madre de la novia, Claudia, ya habían comenzado a ayudar en el diseño que iba a realizar Victoria Beckham. "Pensé que iba a ser muy divertido. Conectamos para empezar a crearlo, pero luego pasaron unos días y no supe nada. Victoria llamó a mi madre y le dijo que su atelier no podía hacerlo". Fue entonces cuando pensaron un plan B: "Siempre he sido fan de Valentino y de su Alta Costura", dijo Nicola, quien junto a su estilista y Pierpaolo Piccioli, comenzó a trabajar en su vestido de novia definitivo.
Aquello pareció quedarse en una anécdota, un contratiempo sin rencor: "Cuando leo que nunca tuve intención de llevar un vestido diseñado por Victoria Beckham, me duele", llegó a decir Nicola. Ahora Brooklyn ha vuelto a recordar aquel momento, mostrándose resentido con su madre y desvelando que la decisión de no confeccionar el vestido de novia fue un tanto inesperada: "Mi madre canceló la confección del vestido de Nicola en el último momento, a pesar de lo emocionada que estaba por lucir su diseño, lo que la obligó a buscar urgentemente un vestido nuevo".
Una declaración que ha vuelto a abrir aquella polémica y que resulta algo contradictoria, pues sabemos que la novia, en realidad, sí tuvo tiempo para trabajar en un nuevo vestido de novia con Valentino. De hecho, su estilista explicó que hicieron dos viajes a la sede de la firma en Roma para ver cómo el diseño iba cobrando vida. "Fue la experiencia de Alta Costura definitiva, la simplicidad del vestido era magnífica. No necesitábamos sobrecargar el vestido para lograr su grandeza, así que acabamos eliminando el bordado", contó Fremar.








