Cada edición de los Premios Princesa de Asturias marca un nuevo capítulo en la trayectoria de Leonor como heredera al trono, y su imagen es también el reflejo de esa evolución. En el Teatro Campoamor de Oviedo, la hija mayor de los Reyes vuelve a protagonizar una de las citas más importantes de su agenda, en una ceremonia que reúne tradición, cultura y reconocimiento al talento y a la que acude junto a sus padres, su abuela doña Sofía y su hermana. Más allá de las tendencias, su look transmite un estilo cada vez más maduro y diferenciado del de la infanta Sofía. Si en los dos actos que ha protagonizado en las últimas 24 horas ha apostado por el traje de chaqueta, esta vez ha roto sus propias normas y ha sorprendido con un vestido en el color más buscado del otoño, que ha acompañado de unas joyas históricas que se han convertido en las absolutas protagonistas de la velada.
Un nuevo vestido que realza la figura
La princesa ha vuelto a encontrar ese punto intermedio perfecto entre elegancia atemporal y tendencia, estrenando un vestido estilo años 50 que no pasa de moda, pero dándole un aire actual apostando por el color más buscado del otoño. La gama de los ciruelas y berenjenas se ha convertido en la protagonista de la temporada, y Leonor se ha sumado a ella mediante un nuevo diseño que le queda como un guante.
Se trata de un modelo de escote barco, manga corta, cuerpo ceñido y falda midi en línea 'A' con el que se convierte en una Grace Kelly moderna. Además, con esta tonalidad se desmarca de los tonos oscuros de su madre y su hermana y adquiere un protagonismo extra en el acto institucional más importante de su agenda. Lo firma Hannibal Laguna.
Los pendientes de Niarchos de la reina Sofía
A pesar de que el vestido es totalmente acertado para la ocasión y resulta muy favorecedor, los pendientes han conseguido acaparar todas las miradas, ya que, además de ser espectaculares, tienen un emotivo mensaje tras ellos. Son unas piezas colgantes con medallones de rubíes tallados en forma de cabujón que están rodeados de brillantes que, de primeras, impactan por su belleza, pero conmueen .
Forman parte del joyero personal de la reina Sofía y, aunque siempre los lleva con el resto de joyas del conjunto Niarchos, que le regaló el magnate naviero griego Stavros Niarchos con motivo de su boda con don Juan Carlos en 1962, no forman parte de este set. Aunque anteriormente hemos visto cómo doña Sofía le ha prestado joyas personales a sus hijas o a la reina Letizia, el hecho de que Leonor luzca estos pendientes es algo histórico, tal y como señala Jose Moreno, nuestro periodista especializado en realeza: "Es muy destacable, jamás los ha lucido ningún otro miembro de la familia real, siempre han permanecido en manos de doña Sofía. Ni siquiera las infantas Cristina o Elena".
Para completar, ha optado por un bolso de mano tipo sobre a tono con el vestido, así como unos nuevos zapatos muy especiales. Es un par de Carolina Herrera en negro, de puntera afilada y silueta destalonada decorados con aplicaciones brillantes que crean un efecto de 'Cenicienta' moderna.
Su 'uniforme' infalible
En los dos actos previos a la ceremonia de hoy celebrados en el marco de los galardones, la Princesa apostó por uno de sus uniformes preferidos: el traje de chaqueta. Sin embargo, lejos de resultar previsible o monótona, demostró que la sastrería tiene muchas posibilidades que las propuestas más sobrias y clásicas, renovando su imagen mediante pequeños detalles que marcan la diferencia.
Para el concierto del jueves por la noche, se decantó por un conjunto negro de silueta marcada, con hombros estructurados y una cintura especialmente definida, que aportó un aire ochentero al conjunto. Fueron los complementos los que transformaron el estilismo, con unos llamativos aros brillantes de su madre, la reina Letizia, un earcuff de Moliane y un brazalete plateado de grandes dimensiones.
Unas horas más tarde, para las audiencias con los galardonados, volvió a recurrir al traje de chaqueta, pero con un giro cromático que se alejó de sus habituales elecciones en azul marino, blanco o negro. Estrenó un conjunto de tres piezas en coral de la firma española Mirto, compuesto por blazer cruzada, chaleco y pantalón fluido de tiro alto. Completó el look con salones nude y joyas discretas, y dejó que el vibrante color del traje acaparara todo el protagonismo.












