A solo días de cumplir 21, Leonor de Borbón recibirá, sin sus padres ni su hermana presentes, a los galardonados de los Premios Princesa de Asturias 2026. La cita en la que se estrenará en solitario será mañana, 23 de octubre, a las 12:00 horas, cuando reciba en audiencia en el Hotel La Reconquista de Oviedo a los laureados de esta edición. Esta noche, sin embargo, sí que ha disfrutado junto a los reyes Felipe y Letizia y la infanta Sofía del tradicional concierto que se celebra siempre en el Auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe para inaugurar los actos que conforman cada año estos reputados galardones. Un encuentro con la cultura que, si bien no es la ceremonia de premios, nunca decepciona en lo que a estilismos se refiere: lentejuelas, cuero, tweed... hemos visto todo tipo de registros en las propuestas que han lucido madre e hijas a lo largo de los años, pero esta edición ha sido la primogénita quien más nos ha sorprendido con su look, marcando cintura como nunca antes y llevando por primera vez unas joyas 'maxi' para deslumbrar.
Leonor, como nunca la habíamos visto en el concierto de los Premios Princesa de Asturias
Mucho ha cambiado en los últimos siete años desde que Leonor pronunció su primer discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias. A punto de cumplir los 21, la heredera al trono español ha finalizado ya su formación militar y acaba de emprender una nueva etapa educativa en la Universidad Carlos III de Madrid, y aunque pareciera que fue ayer cuando hizo su debut en Oviedo, todavía de adolescente, hemos sido testigos de una clara evolución en la manera que se presenta, sobre todo si hablamos de moda. La presente edición es la mejor evidencia de ello.
A medida que la hija mayor de los Reyes asume un rol protagónico en sus actos institucionales, su estilo refleja la elegancia y sobriedad que se espera de una futura reina, todo sin olvidar que estamos ante una chica joven, al tanto de las últimas tendencias. Ese híbrido es el que tanto gusta de sus estilismos, y es lo que ha sacado a relucir este jueves en el concierto que ha tenido lugar, como es costumbre, en el Auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe.
Un nuevo traje negro que marca cintura
La princesa Leonor se ha decantado por el infalible formato que es símbolo de empoderamiento femenino y, casualmente, cumple 60 años en 2026: nos referimos al traje clásico negro. Cuando Yves Saint Laurent concibió el esmoquin para mujeres, seis décadas atrás, y lo lanzó al mercado, se inspiró en mujeres fuertes, que en su día se preparaban para asumir posiciones de poder y ejercer independencia. Un propósito que resuena, por obvias razones, con el rol que ocupa la hija mayor de los reyes Felipe y Letizia. Aunque es cierto que la sastrería forma parte de su vestidor desde poco antes de cumplir la mayoría de edad y hasta tiene conjuntos de dos piezas en este color y bañados en lentejuelas o con solapas satinadas, por ejemplo, esta vez observamos rasgos pronunciados y más exagerados en la silueta, propios de la moda ochentera que tanto triunfa en las tendencias ahora mismo.
Se pasa a las joyas 'maxi': de los aros brillantes de su madre al 'earcuff' más moderno
El segundo golpe de efecto lo han generado las joyas, cada una más impresionante que la anterior. Nuestras miradas oscilaban entre esos aros grandes y brillantes que se asomaban detrás de su preciosa melena rubia, el earcuff que los acompañaba y el brazalete 'maxi' plateado que se aferraba a su muñeca por encima de la chaqueta. Pero una razón nos obliga a detenernos, antes que nada, en los pendientes, y es que recuerdan al par de la firma española Coolook con el nombre de Venus, en plata y circonitas, que la reina Letizia adquirió en 2018 y repitió en varias ocasiones hasta 2021. Al fin y al cabo, no sería la primera vez que toma prestada una pieza del cajón de complementos de su madre.
Próximo a los pendientes está el escultural earcuff de la barcelonesa Moliane (35 euros), aderezado con circonitas irregulares. Un diseño que le vimos primero en un evento de la Fundación Ibercaja, en Zaragoza (julio de 2026), y, semanas más tarde, en la Fórmula 1 de Madrid. A juego, en plata, su colgante de corazón Open Heart, de Tiffany & Co (630 euros) bajo la dirección creativa de Elsa Peretti.
La heredera al trono ha dejado su larga melena suelta y peinada con una sofisticada raya al medio, retirando los mechones frontales hacia atrás y sujetándolos detrás de las orejas para despejar por completo el rostro. El resto del pelo cae sobre sus hombros con unas ondas suaves y desenfadadas de medios a puntas. El maquillaje resalta por su frescura, cediendo el protagonismo a unos pómulos marcados con colorete cálido y sus jugosos labios de efecto glossy en un favorecedor tono terracota.
Su look en el concierto de 2025
Hace exactamente un año, en este mismo evento, la primogénita de los Reyes optó por un sencillo y atemporal pantalón ancho que combinó con una chaqueta que, sin duda, marcaba la diferencia, una pieza estructurada con detalles bordados brillantes que, además, escondía una historia: se trataba de un bonito guiño a Giorgio Armani, fallecido el 4 de septiembre de 2025, apenas semanas antes de los premios. Y no fue la única que rindió homenaje: el 7 de octubre de ese año, la reina Letizia estrenó en Bruselas un look del diseñador italiano, una estrategia que, por lo visto esa noche, inspiró a su hija mayor.
El estilismo se completaba con con un bolso de mano a tono, de Massimo Dutti, y salones de tacón bajo en el mismo color, dejando claro que, tanto a los 20 como a los 50, un look monocromático es de las fórmulas más acertadas para lucir estilizada y vestir elegante sin complicaciones, especialmente si te decantas por el color correcto según la ocasión. En el caso de Leonor, era imposible fallar con el azul marino. Hablamos de una tonalidad que -en palabras de María Moreta, nuestra experta en colorimetría- "funciona tanto para looks de día como de noche, y se asocia con la profesionalidad y la seriedad. Es una elección perfecta para una mujer que quiere transmitir confianza, cercanía y saber estar. Además, es un poco más juvenil y favorecedor que el negro, que daría una profundidad excesiva".










