La princesa Sofía de Suecia ha regresado este viernes al Ayuntamiento de Estocolmo para participar en la ceremonia de graduación de la Universidad Sophiahemmet, una institución dedicada a la formación sanitaria con la que mantiene una estrecha relación desde hace una década. La esposa del príncipe Carlos Felipe ha entregado becas a estudiantes de Enfermería y ha pronunciado un discurso ante los nuevos profesionales. Para esta cita en solitario de su agenda oficial, ha recuperado un vestido burdeos de corte midi que reúne varios de los códigos que mejor funcionan en el armario de otoño: hombros estructurados, cintura marcada y una falda con movimiento. Una pieza de líneas femeninas y elegancia clásica que ya había llevado en octubre de 2025. Además, la firma es una de las favoritas entre las royals europeas, entre ellas, Kate Middleton.
Burdeos, hombros marcados y un peplum que define la silueta
El vestido, firmado por Roland Mouret, está confeccionado en crepé y presenta un escote redondo y manga corta, mientras que las hombreras aportan estructura a la parte superior. El diseño dibuja una línea limpia hasta la cintura, donde aparecen los volantes laterales a modo de peplum: el detalle que distingue la pieza y rompe la continuidad del cuerpo del vestido antes de dar paso a una falda midi de corte evasé.
Este recurso, que añade volumen a la altura de la cadera, tiene una larga trayectoria en la moda femenina. El peplum permite enfatizar la cintura y construir una silueta de proporciones marcadas sin recurrir a grandes escotes ni a una ornamentación excesiva. En el caso de Sofía, los volantes son lo bastante definidos para dar carácter al vestido, pero mantienen una escala discreta. El resultado se acerca a esa estética ‘lady’ que tantas veces reaparece en los armarios de las royals.
Un vestido que ya estaba en su armario
Ya lo había llevado en octubre de 2025, durante la inauguración de la exposición ‘Hat Couture’, y ahora vuelve a incorporarlo a su agenda oficial. Su precio original era de 830 euros. La repetición resulta coherente con la forma en que muchas mujeres de la realeza, entre ellas la reina Letizia, construyen sus armarios de trabajo: recurren a prendas reconocibles que pueden adaptarse a diferentes compromisos cambiando el contexto y los complementos, en lugar de estrenar un conjunto para cada aparición.
Para completar el look, Sofía ha elegido unos salones negros de tacón fino y puntera afilada. Las joyas se mantienen en un segundo plano: una pulsera dorada y varios anillos, sin collar que compita con el escote redondo. La melena castaña, larga y suelta, cae sobre los hombros con raya en medio y ondas marcadas. En el maquillaje, los ojos están definidos y los labios se mantienen en un tono rosado.
El diseñador que comparten Sofía de Suecia y Kate Middleton
Roland Mouret, diseñador afincado en Londres, se ha distinguido por sus vestidos construidos alrededor del corte, la caída del tejido y la forma del cuerpo. Sus diseños suelen apoyarse en costuras precisas y siluetas definidas.
Kate Middleton también ha recurrido a sus diseños. La princesa de Gales y Sofía de Suecia comparten así una preferencia por una moda elegante, clásica y favorecedora.
La pieza también ilustra por qué los vestidos de este tipo conservan su sitio en el vestuario real. Frente a tendencias de temporada que pueden resultar más difíciles de repetir, una silueta midi, un color profundo y una construcción bien definida permiten que el conjunto funcione en diferentes contextos.
Una relación con la enfermería que comenzó hace diez años
Más allá del look, la ceremonia tiene un significado especial para Sofía. En 2016 asumió la presidencia honoraria de Sophiahemmet, una responsabilidad que la vinculó formalmente con una institución que llevaba décadas ligada a la familia real sueca. Durante la pandemia de covid-19, además, la princesa se formó para colaborar como voluntaria en el hospital, donde ayudó en tareas de apoyo al personal sanitario. Aquella experiencia la acercó al trabajo cotidiano de quienes cuidan de los pacientes y dio una dimensión práctica a su relación con la institución.
La historia de Sophiahemmet se remonta al siglo XIX. Fue la reina Sofía de Nassau, esposa del rey Óscar II, quien impulsó la creación de una escuela de Enfermería inspirada en los métodos de Florence Nightingale. La formación comenzó en enero de 1884 con cuatro alumnas y, en 1889, abrió sus puertas el hospital que lleva el nombre de su fundadora. Desde entonces, la institución ha mantenido una relación estrecha con la casa real sueca.
En el Ayuntamiento de Estocolmo, Sofía ha entregado becas a estudiantes distinguidas por sus resultados académicos y ha pronunciado un discurso en el que ha subrayado la empatía y la responsabilidad que exige el cuidado de los pacientes.








