Tras el regreso del príncipe Harry y Meghan a Reino Unido, han retomado hoy su agenda conjunta con una visita a Nottingham, donde este jueves han protagonizado su primer acto público en el país en esta nueva etapa. Una reaparición cargada de simbolismo, ya que fue precisamente en esta ciudad donde realizaron una de sus primeras apariciones juntos en 2017. Más allá del significado de esta visita, todas las miradas estaban puestas en la duquesa de Sussex, que no pisaba suelo británico de manera oficial desde hace seis años, y en el estilismo elegido para la ocasión, una nueva oportunidad para descubrir las claves de su vestuario, que sigue marcado por la elegancia y las líneas depuradas.
En varias ocasiones, Meghan ha comentado que, tras su compromiso con el príncipe Harry, su armario sufrió una evidente transformación, adaptándose a los códigos de vestimenta propios de una realeza tan tradicional como lo es la británica. Eso sí, lo hizo manteniéndose siempre fiel a su esencia. En todas las etapas de su vida, el minimalismo y los tonos neutros han sido los absolutos protagonistas de sus looks, por lo que no sorprende que en este nuevo comienzo en Reino Unido el lujo silencioso siga marcando sus estilismos.
En esta ocasión, ha elegido un conjunto aparentemente sencillo que, sin embargo, al analizarlo denota un conocimiento absoluto de las tendencias del momento por parte de la Duquesa. Desde el color berenjena como protagonista de pies a cabeza hasta la falda midi que promete dominar la temporada o el abrigo oversized que aporta un toque de modernidad a la imagen final.
Una paleta de color de pura tendencia
Año tras año, la gama de los burdeos, granates y vinos conquistan las pasarelas, tiendas y armarios en cuanto llega el otoño. Se trata de una paleta muy favorecedora, elegante y fácil de combinar, una alternativa cálida y acogedora al negro o el marrón chocolate. Meghan ha jugado a combinar prendas de distintos tonos dentro del mismo espectro, reinventando de esa forma el total look, manteniendo su efecto estilizador, pero aportando un toque diferente.
Ha lucido un jersey de punto fino con cuello cisne que tira más hacia el marrón, combinado con una falda de crepé ligero con cierto matiz morado. Este tipo de looks con aire working son una de las señas de identidad de su armario desde incluso su etapa en Suits, donde su personaje, Rachel, lucía continuamente faldas rectas y stilettos, calzado que también le hemos visto hoy a la Duquesa.
Para completar, una de las prendas más buscadas de la temporada: un abrigo largo de paño en tono berenjena. En su caso, un modelo hasta los tobillos, con cuello camisero y manga ancha y caída que consigue una imagen moderna y diferente sin renunciar a la elegancia y el minimalismo.







