"Todo el mundo me ve dulce, pero tengo un lado salvaje" nos confesaba Melyssa Pinto hace justo un año. Hoy, al reencontrarnos con ella, comprobamos que la mezcla de dulzura y carácter sigue definiéndola. Nos recibe con esa timidez que la hace tan cercana, pero también con la seguridad de quien se siente orgullosa de todo lo que ha construido. Durante la cena de presentación de su nueva colección con Gioseppo, The Room, la encontramos, una vez más, con Romeo en brazos. Su inseparable perrito no solo se convirtió en protagonista involuntario de los primeros capítulos de su historia con Mario Casas, sino que también tuvo mucho que ver con el comienzo de su aventura como diseñadora. "Fui a una presentación con mi perrito y les dije que ninguna marca tenía zapatos para perros, que podíamos hacer una colección", nos contaba en nuestro primer encuentro, cuando este proyecto empezaba a hacerse realidad. Hoy, con una nueva colaboración ya a la venta y muchos sueños todavía por cumplir, ha reunido a numerosas amigas y creadoras de contenido para celebrar su éxito en una noche mágica. Hablamos con ella de moda, de su evolución personal, del momento de tranquilidad que ha encontrado junto al actor —a quien define como su mejor amigo—, y de cómo ha aprendido a disfrutar de lo que está construyendo sin sentir que tiene que compartirlo todo.
La última vez que hablamos estabas a punto de debutar como diseñadora cumpliendo uno de los de tus sueños de infancia. ¿Cómo has vivido este año? ¿Qué balance haces?
Pues muy contenta, muy agradecida y confiando en que puedo con muchas de las cosas que me propongo, así que a seguir trabajando para conseguir realizar muchos sueños.
¿Ha sido como te imaginabas?
La verdad es que sí. Quizá me gustaría todavía meterme más en el mundo del diseño, pero respeto muchísimo la identidad de Gioseppo y hay que encontrar el punto intermedio.
¿Qué sientes cuando ves cómo cada mujer combina tu calzado y le otorga su personalidad?
La verdad es que me emociona, me parece superinteresante. Yo calo mucho a las personas por cómo visten, yo veo las personalidades, si alguien es más elegante, más cool... Ver que todas llevamos el mismo calzado y lo combinamos de una manera distinta es muy divertido, es un juego.
¿Crees que has descubierto algo distinto de ti misma en esta etapa como diseñadora?
Sí, he descubierto que estoy madurando. Estoy en una fase de mi vida, supongo que por la edad, desde que cumplí los 35, en la que me voy dando cuenta de que hay cosas que yo, cuando era más jovencita, decía, "esto es de mayor" y ahora lo estoy haciendo. Una de esas cosas, por ejemplo, es buscar la comodidad en los zapatos que llevo, porque al final estar todo un día haciendo cosas con unos zapatos con los que no me siento cómoda o me hacen daño en los pies me pone muy de mal humor.
Háblame de tu nueva colección con Gioseppo, en la que prima precisamente esa comodidad de la que hablas. ¿Cuál ha sido la inspiración?
Mi inspiración suelen ser mujeres, y, a la vez, aquello que yo me pondría. Yo pienso en Victoria Beckham, que me encanta, Rosie Huntington, Dakota Johnson... Pienso en las mujeres a las que admiro o en las que me inspiro y, a partir de ahí, empiezo a ver lo que quiero.
Mencionas a iconos internacionales, pero, en España, ¿a quién pondrías como embajadora de tu colección si tuvieras que elegir?
Pues mira, te diría que me gusta muchísimo la manera de vestir de Laura Eguizabal. Me gustaría ver cómo ella combinaría uno de mis zapatos. O sea, me gustaría a alguien que se divierta con la moda. Ya una de ellas viene hoy, que es Marina Muñoz, que me encanta como viste. También me interesa mucho ver cómo ella podría llevarlos.
A veces las redes sociales no transmiten realmente lo que somos y es complicado mostrarnos como somos. ¿Qué parte de tu personalidad crees que la gente todavía no conoce y te gustaría que supieran?
Yo creo que soy bastante graciosa. Está mal que lo diga yo, pero bueno, soy peculiar, un poco freak además también.
A veces es complicado también enfrentarse a los haters, hace poco te ha pasado que has tenido un vídeo viral con mensajes negativos. ¿Cómo lo gestionas?
Ahora me considero más fuerte, pero sí que he tenido momentos de debilidad. Ya ha llegado un punto en el que digo, "ostras, pedís cercanía y cuando uno es completamente natural, se le quiere hacer daño". Intento ser muy cautelosa, porque no me apetece recibir cosas negativas. Yo sé que no podemos pretender siempre recibir cosas buenas, pero es que a mí lo malo me hace daño. Yo creo que es muy bonito que nos mandemos mensajes de felicidad o cosas que nos hagan felices.
¿Te guardas mucho de ti?
Yo intento siempre ser como soy, pero es verdad que a día de hoy guardo el 50% de mí. Al final tampoco lo muestro tanto porque en mis redes enseño moda o las pelis que veo o lo que me gusta comer, me cubro un poquito y no quiero contar o expresarme como me gustaría, entonces esa parte yo creo que no se ve. Es la que te guardas.
En medio de esta vorágine de las redes, decides estudiar psicología. ¿Qué te hizo decantarte por ello?
Tengo que decirte que abandoné la carrera. Mi decisión de empezar psicología realmente fue quiero mejorar como persona y poder a la vez ayudar a los demás, ese era claramente era mi objetivo, pero me empecé a dar cuenta de que no era algo que me estuviese llenando y me pregunté, ¿por qué lo haces? Por aprender, sí, pero realmente no me veía ejerciendo en el futuro. Prefería seguir trabajando en mí, y seguir yendo a terapia y conociéndome mejor.
Y, al margen de eso, ¿hay algo que te veas haciendo más allá de las redes?
Evidentemente, pienso en el futuro, me encantaría que esto fuera para toda la vida y tener esa seguridad porque me gusta muchísimo, pero, por ejemplo, cuando dejé la carrera la dejé pensando en que igual era mejor hacer algo relacionado con el marketing o la publicidad. Me he dado cuenta de que esto es que es lo que me gusta y lo que quiero hacer. Entonces, creo que si me formo, mejor enfocarme un poco más en lo que estoy haciendo.
Hablabas de la terapia. ¿Qué importancia le das al tema de la salud mental?
Pues muchísimo. Yo creo que muchas de las personas que dicen que no deben ir o que no lo necesitan, realmente sí lo necesitan. Creo que la cabeza es un templo, que igual que cuidamos el cuerpo tenemos que cuidar nuestro cerebro y que aunque creamos que no, hay muchas cosas. Esto es algo que aprendí cuando empecé la carrera, muchas de las cosas o de los rasgos de nuestra personalidad vienen de de situaciones vividas en la infancia. Mejores o peores, da igual, pueden ser buenas , pero nos marcan. Entonces, creo que es muy importante, sobre todo a día de hoy que estamos tan estimulados, aprender a calmarnos y, sobre todo, empatizar con los demás.
¿Qué te dirías a ti misma sabiendo ahora todo este viaje a la Melyssa de antes de salir en la tele y trabajar en redes? ¿Qué consejo te darías?
Le diría: "aprende a quererte más de lo que quieres, que sepas que uno no se muere de amor y que debes seguir luchando por aquello que quieras, por mucho que las personas te digan que no es posible y que que son sueños, los sueños sí se cumplen.
¿Lo dices porque te han dicho que algo no se iba a cumplir?
Es que yo decía muchas cosas de pequeña, quería hacer de todo y muchas veces me han dicho que estaba loca. Pero aquí estamos, se puede.
Cuando nos vimos el año pasado estabas en un momento muy viral por tu vida personal, tu relación con Mario Casas era un auténtico boom. ¿Sientes que se ha calmado un poco la cosa?
Sí. Yo siento que se ha calmado también porque yo lo he naturalizado. Estaba bastante agobiada y, como te digo, también he tomado la decisión de retraerme un poco y guardarme muchas cosas para mí. Hay un momento en el que no quieres exponerte tanto, y el año pasado fue un momento también de transición para mí. Ahora estoy más tranquila, más relajada, intentando hablar de una manera más natural, pero siempre dejando esas cosas importantes para mí.
¿Es complicado encontrar un punto medio entre esconderte y sobreexponer?
Sí, es complicado, a veces cuesta. Pero se consigue.
¿La terapia también te ha ayudado a gestionar la exposición mediática?
Sí, me ayuda en absolutamente todo, no solo a nivel de amor, también en cuanto a temas familiares o conmigo misma, física y mentalmente.
¿Qué es lo que más valoras de compartir la vida con alguien que también tiene una profesión tan expuesta y tan exigente, te ayuda también a ti misma en ese sentido?
Bueno, aprendo, porque al final también lleva muchos más años que yo en la prensa, y, por supuesto, me apoyo en él, así que me ayuda bastante.
Hemos visto a Mario lucir las zapatillas que diseñaste junto a Gioseppo. ¿Te haría ilusión que vuestros proyectos profesionales se pudieran cruzar algún día?
Yo creo que cada uno tiene su camino laboralmente, pero si surgiera, no me negaría, al final, todo proyecto con tu mejor amigo es bonito.
Qué bonito definirle como tu mejor amigo
Sí, claro.
Su hermana, Sheila, también te ha apoyado en eventos profesionales y os vemos muy integradas, grabando vídeos juntas.
Sí, estoy muy feliz.











