Construida en el siglo XV y en pleno corazón de la ciudad, junto a la plaza Dam, se encuentra la Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva) de Ámsterdam. Este monumento emblemático e histórico fue el elegido por los actuales reyes Máxima y Guillermo Alejandro de Países Bajos para celebrar la ceremonia religiosa de su Boda Real (11 años después, serían coronados en este mismo enclave). Este enlace transcendental para la Corona neerlandesa tuvo lugar el 2 de febrero de 2022, es decir, hace 24 años. Hasta allí, y acompañando a los emocionados novios, viajaron representantes de distintas Casas Reales. De ahí, que rescatemos en esta galería fotográfica los looks de invitada más inolvidables y fabulosos de las royals que allí se dieron cita, como Carolina de Mónaco, la reina Sofía, la infanta Cristina o Victoria de Suecia.
Doña Sofía, acompañada del por aquel entonces príncipe Felipe, eligió un elegante conjunto de dos piezas de encaje en color champán. A juego, sus complementos: salones de tacón bajo, chal y tocado.
La hija menor de los por aquel entonces reyes de España, la infanta Cristina, eligió un vestido de terciopelo negro que coordino con un abrigo realzado con grandes solapas en morado a juego con los puños, de Jesús del Pozo.
La esposa de Pablo de Grecia fue una de las más elegantes de la ceremonia y marcó la diferencia, sobre todo, por lucir como tocado un gorro de piel. Lo acompañó de un abrigo-vestido en llamativa mezcla de colores y complementos de piel de cocodrilo.
La hija pequeña de los reyes de Suecia -en la imagen, junto a su hermano, el príncipe Carlos Felipe- eligió un conjunto en tonos naranjas de chaqueta y falda recta a la rodilla. Lo combinó con complementos de ante en color topo.
Muy discreta, la heredera al trono de Suecia se decantó por un conjunto en color marrón con chaqueta que se entallaba con lazada a la cintura y falda recta. Evitando los contrastes, eligió complementos al tono.
Cuello de piel y falda de plumas, dos detalles por los que Miriam Ungría se ganó un puesto destacado a la hora de lucir elegante y con distinción en esta ceremonia.
Siempre original, la hija de los reyes de Noruega jugó a los contrastes en su look. Llamó especialmente la atención su sombrero con detalles de fieltro.
Elegir un tono turquesa muy luminoso, hizo que Noor de Jordania supiera distanciarse de las elecciones del resto de invitadas. Una apuesta inolvidable.
En cuanto a la novia, su vestido fue una creación sencilla y sin lujos innecesarios que firmaba el diseñador italiano Valentino. Un diseño con manga larga ajustada, discreto cuello recondeado al estilo de Audrey Hepburn, cuerpo liso y dos aplicaciones de encaje a ambos lados de la falda que presentaba un ligero vuelo y una gran cola. Lo acompañó de un velo de tul de seda con detalles florales de elaboración artesanal que coronaba con una deslumbrante tiara de estrellas (la misma joya que lució al reina Beatriz en su boda con el príncipe Claus).