La maleta de Mary de Dinamarca en el Báltico: un accesorio clave, tiaras con historia y su fascinación por el azul
La aristócrata nos inspira con sus elecciones, tanto nuevas como con prendas recicladas, durante su tour por Estonia y Lituania, haciendo frente al frío con elegancia
La monarca de los daneses se ha coronado también como reina de la sostenibilidad en cuanto a moda se refiere, con una extraordinaria capacidad de reciclar constantemente prendas, que actualiza realizándoles algunas modificaciones —como hizo durante el último banquete de Año Nuevo con un vestido de gala de 2017—, combinándolas con otras especiales o agregando fabulosas joyas.
Así es como Mary de Dinamarca ha armado parte de la maleta que se ha llevado esta semana a Estonia y Lituania, donde se encuentra de visita oficial junto al rey Federico. Allí ha vuelto a demostrar que se puede ir impecable sin necesidad de estrenar siempre, aunque también ha sorprendido con alguna pieza nueva. Looks elegantes para cumplir con su agenda mientras hace frente a las heladas temperaturas de los países del Báltico y que repasamos a continuación.
El martes acudía a un concierto y posterior banquete en la iglesia de San Nicolás de Tallin, rescatando un diseño en azul satinado que lució por primera vez hace más de una década, en las celebraciones de Año Nuevo de 2015, que ha ido repitiendo en otras ocasiones cambiando las joyas. En esta ocasión ha acompañado este vestido liso de escote redondo y fajín en la cintura, con un collar statement de pedrería a dos tonos y una tiara muy especial: la que se puso el día de su boda.
No está presente en la bandera de Dinamarca, pero tiene un importante peso cultural asociado a la libertad, un color que los daneses, además, relacionan con la calma y la tranquilidad. Es el tono que ha predominado en las elecciones de la monarca, luciéndolo durante su primera jornada en la capital de Estonia, con un abrigo calentito de lana italiana, firmado por Max Mara. También apostaba por él este jueves, mediante un jersey de cuello vuelto de Polo Ralph Lauren, en su encuentro con un equipo de baloncesto en Lituania.
Una de las prendas que ha estrenado durante este viaje ha sido el vestido azul marino que escogió para el almuerzo con el primer ministro de Estonia, Kristen Michal, y su consejera, Evelin Oras. Un diseño de tweed, obra del diseñador danés Lasse Spangenberg, que jamás le habíamos visto y que acompañó con un tocado trenzado a juego, y también con un broche de zafiro conocido como Flood Sapphire, fechado en torno a 1840.
Es el accesorio que la hemos visto repetir en diferentes ocasiones, aportando un toque especial tanto al look con falda de Max Mara —que se ha puesto en dos ocasiones durante esta travesía por el Báltico—, camisa de seda burdeos de The Fold y botas marrones de Valentino; como a este traje de chaqueta gris.
Pendientes nuevos para acompañar un traje reciclado
Fue en marzo del pasado año, durante su visita a Finlandia, cuando la reina estrenó este conjunto de dos piezas en color blanco, formado por un pantalón holgado de marcadas pinzas y una blazer cruzada con bolsillos solapa, de la firma Andiata Traci. Entonces lo conjuntó con un chaleco de sastre debajo, pero en Lituania ha preferido optar por una blusa en rosa empolvado con un voluminoso cuello alto. Unos zapatos en beige de Prada y unos pendientes nuevos completaban su look. Esta última joya es una nueva adquisición de la marca Julie Sandlau, una pieza en forma de pera con cuarzo rosa, diamantes y oro reciclado, valorada en unos 8.000 euros.
Durante su paso por el Palacio Presidencial de Vilna, la aristócrata se atrevió con un conjunto diferente, enfundándose en un dos piezas de falda midi con motivo floral en azul marino, con chaqueta a juego. Un look de la firma londinense Erdem, que lució con unas cómodas botas y tocado de diadema ancha.
Nuevo vestido de gala y tiara que compró en una subasta
El miércoles, unas horas después de que Elie Saab protagonizara uno de los desfiles más esperados en la Alta Costura de París, Mary estrenaba uno de los diseños del libanés por primera vez. Una creación minimalista, sin la pedrería y el brillo habitual que caracteriza al modista, confeccionada en crepé burdeos, con cuello perkins, manga larga, corte a la cintura y falda acampanada hasta el suelo. Acompañando este look de estreno, Mary de Dinamarca escogió una pieza que ella misma compró: una increíble tiara que adquirió en mayo de 2012 en la casa de subastas danesa Bruun Rasmussen. Se trata de una joya eduardiana, de inicios del siglo XX, realizada en oro y plata y engastada con diamantes de talla antigua, rubíes y espinelas.