La Navidad de Tamara Falcó siempre tiene algo de postal, pero este año, el cierre de 2025 y la llegada de 2026 han tenido un aire especialmente íntimo y sereno. La marquesa de Griñón ha celebrado la Nochevieja en casa de su madre, Isabel Preysler, en Puerta de Hierro, rodeada de familia y lejos de grandes fiestas. Un plan tranquilo y acogedor que se ha reflejado también en el look elegido para despedir el año.
Hace solo unos días, Tamara compartía en redes una imagen que despertaba la nostalgia: el look que llevó en la Nochevieja de 2019, aquel conjunto rosa y rojo de firma española con el que protagonizó un anuncio navideño, tomando el relevo de su madre. Seis años después, el contraste no puede ser más revelador. Si entonces apostaba por el color, el dramatismo y el impacto visual, ahora su elección es lo contrario.
Un look neutro y muy cómodo para recibir el 2026
Para esta Nochevieja en casa, Tamara Falcó ha optado por un look sencillo pero muy cuidado, fiel a esa elegancia natural que define sus looks más cotidianos. La protagonista es una combinación en color crudo de la firma francesa Sézane, una de las marcas fetiche de la marquesa y habitual en su armario.
La prenda superior es el jersey Paulo, confeccionado en lana merino, con cuello redondo y manga larga. Un diseño aparentemente clásico que se eleva gracias a los detalles: una tapeta de botones en la parte inferior de la manga y botones dorados de inspiración militar, que aportan un punto sofisticado sin romper la sencillez del conjunto. Su precio es de 100 euros.
Lo ha combinado con la falda Naelle, también de Sézane, a juego y en el mismo tono crudo. Se trata de una falda midi confeccionada en lana merino y algodón orgánico, con punto de canalé y cintura elástica, pensada para priorizar la comodidad sin renunciar al estilo. Su precio es de 130 euros, y juntos forman un conjunto perfecto para una noche larga en casa.
Bailarinas cómodas y atemporales para una noche en familia
En los pies, Tamara ha apostado por la comodidad absoluta con unas bailarinas que ya se han convertido en un básico: los zapatos planos con punta cuadrada y corte en V Margot 2.0 de Vivaia, con un precio de 138 euros.
Este modelo renovado incorpora acolchado en el talón para evitar rozaduras, una nueva plantilla que mejora la comodidad y soporte adicional para el arco, manteniendo su estética minimalista y versátil. Un calzado pensado para acompañar desde un día de trabajo hasta un paseo relajado, y que encaja a la perfección con el espíritu doméstico y relajado de esta Nochevieja.
Belleza natural: uñas burdeos, maquillaje sutil y bob impecable
El estilismo se completa con un beauty look muy reconocible en Tamara. Ha llevado las uñas en color burdeos, un clásico invernal que aporta elegancia. El maquillaje es muy natural, con la piel luminosa, ojos suaves y labios discretos, en sintonía con el carácter acogedor del conjunto.
En cuanto al pelo, mantiene su corte bob, ya icónico, con raya al medio.
Muy diferente a su look del año pasado
El contraste con la Nochevieja anterior es significativo. A finales de 2024, Tamara Falcó apostaba por el brillo absoluto para despedir el año. Tal y como adelantó en una entrevista, las lentejuelas estaban más que justificadas, y así fue. Para recibir 2025, eligió un sofisticado dos piezas de Carolina Herrera, compuesto por una falda lápiz de tiro alto bordada a mano con lentejuelas florales y geométricas, combinada con una blusa semitransparente y una americana tipo esmoquin también cubierta de paillettes, con solapas satinadas y maxibotones.
Completó aquel look con los pendientes Tourbillon de Mumit, en oro blanco con diamantes, y posó sonriente junto a su marido, Íñigo Onieva, en una velada más festiva y elegante.
Una Navidad familiar llena de buenas noticias
Estas fiestas están siendo especialmente emotivas para Tamara. Tras la Nochebuena en casa de Isabel Preysler, donde no faltaron Ana Boyer —embarazada de su cuarto hijo—, Fernando Verdasco y los niños, la marquesa ha disfrutado de varios encuentros familiares con los Falcó. A ello se suma el nacimiento del nuevo hijo de Enrique Iglesias y Anna Kournikova, y la próxima llegada de una niña en la familia, una noticia que Tamara ha celebrado con especial ilusión.
Lejos de grandes viajes, este año los Preysler han optado por quedarse en Madrid, disfrutando de planes sencillos que, como ella misma ha confesado, “llenan el alma”. Y su look de Nochevieja es el mejor reflejo de ese momento vital.













