Siempre que voy a una clase de Pilates me lo pregunto: si los vídeos en redes sociales dictan que hay que hacer 50 o 60 repeticiones de cada ejercicio, ¿por que aquí solo repetimos cada secuencia 8 u 10 veces? Por eso, cuando tuve frente a mí a una de las expertas más seguidas en esta disciplina, Cocó Constans (@ffitcoco), no dude en planteárselo. ¿Es un error hacer el mismo movimiento decenas y decenas de veces? En su opinión, sí.
Por qué hacer muchas repeticiones es un error
Si bien es cierto que hacer tablas de 30, 40 o 50 repeticiones del mismo ejercicio es una forma de entrenar, para Cocó Constans no es la mejor. Y puede que para ti tampoco. "En mi formación aprendí que hay que hacer 10 repeticiones porque no es bueno agotar el músculo a base de repeticiones, sino trabajarlos desde distintos ejercicios", explica la influencer y entrenadora de Ffitpilates, el método propio que ha desarrollado. En sus sesiones, como la que impartió en el estudio Fitísimo Concept, en Madrid, con motivo de lanzamiento de la máscara Body de Maybelline NY, cada secuencia es una combinación de movimientos diferentes -que trabajan distintas partes del músculo- y no se realizan más de 8 o 10 repeticiones de cada una, 12 o o 20 a lo sumo, pero repartidas en dos tandas.
Sus clases, en las que se trabaja con peso para potenciar la fuerza, se dividen en bloques de unos diez minutos. Cada uno de ellos se centra en un grupo muscular concreto: hombros, espalda, abdomen, glúteos, piernas... "En cada bloque me aseguro de bordear todo el músculo con distintos ejercicios para, así, acabar encajando todo el puzzle. De esta forma trabajamos el músculo completo, pero sin agotarlo a base de darle inyecciones de repeticiones, sino con diferentes enfoques", explica.
Menos repeticiones, pero más conscientes
Otro aspecto negativo de hacer infinitas repeticiones es el peligro de desconectar de tu entrenamiento. Y, como dicen muchos expertos, si no hay "intención", el ejercicio no sirve. "Cuando estás mucho rato en una postura, o haciendo el mismo ejercicio, llega el agotamiento. La desconexión, la pereza... Baja en la motivación y llega la mala postura o empieza a dolerte", confirma Cocó Constans. "Si voy a hacer 50 repeticiones, a la 10 ya he desconectado". A ella también le pasa.
En cambio, al hacer pocas repeticiones, eres capaz de mantener la concentración y que cada movimiento te salga perfecto. Te fijas en cómo estás colocando el pie, la espalda, los hombros. Mantienes al abdomen fuerte, activas el músculo que estás trabajando. Este modo de entrenar consciente es la base del Pilates, como Cocó Constans nos cuenta. "Entre los principios básicos del Pilates está el trabajar con concentración. Y está demostrado que la concentración no la puedes mantener durante mucho tiempo. Por eso es mejor hacer solo 10 repeticiones, pero hacerlas bien", explica.
Además, las secuencias que Cocó Constans propone, y las que hoy en día caracterizan a las variantes modernas del Pilates, suelen ser una combinación de varios movimientos y posturas concretas, con lo que requieren atención para poder seguirlas bien. De esta forma, se potencia la consciencia, es decir, estar presente en tu mat, tanto física como mentalmente, y esto también "entrena". "Es como un doble chute para el músculo", dice la entrenadora.
Entrenaniento físico y bienestar mental
¿El beneficio extra de esta concentración? Como nos contaba Clara Muñiz con respecto al Lagree (una disciplina similar al Pilates, pero más exigente a nivel físico) estar tan presente en tu entrenamiento te ayuda a desconectar también a nivel mental. Tras cada sesión, te sientes renovada, sobre todo por dentro. "A veces lo siento casi como una terapia: salgo con el cuerpo trabajado, pero también con la cabeza en paz", decía la cantante y, ahora, empresaria del universo fitness. Y si has probado uno de estos entrenamientos con pocas repeticiones (como algunos tipos de Yoga, Pilates, Pilates Reformer o Lagree), seguro que lo has sentido también.










