mujer con infección vaginal

Infecciones vaginales: ¿qué las causa y cuáles son sus síntomas?

Se trata de un proceso inflamatorio de la mucosa vaginal, motivo de un buen número de consultas al ginecólogo

por Pilar Hernán

No es nada extraño que, a lo largo de la vida de la mujer, sufra en alguna ocasión una infección vaginal, un problema que puede llegar a ser molesto y doloroso, y que supone un buen número de consultas al ginecólogo. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es a qué nos referimos cuando hablamos de infección vaginal. Se trata de un proceso inflamatorio de la mucosa vaginal que se manifiesta con aumento de secreción vaginal y sintomatología local como prurito, ardor o escozor, tal y como nos detalla la doctora Ana Román, jefa de Ginecología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

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¿Cuáles son las causas que la provocan?

En general, la especialista nos aclara que están causadas por un desequilibrio en la microbiota vaginal y un sobrecrecimiento de gérmenes patógenos (hongos, bacterias e incluso protozoos) o por una transmisión sexual, originándose secundariamente los síntomas descritos previamente. Y en otras ocasiones, puede ser secundario a la retención de un cuerpo extraño vaginal, como un tampón o preservativo “olvidado”.

¿Cuáles son sus síntomas más habituales?

Hay que estar atentos a las señales que nos lanza nuestro cuerpo para poder sospechar que estamos ante una infección vaginal. “Los síntomas típicos son la colporrea o exceso de secreción anómala vaginal, junto con síntomas irritativos como el prurito, el escozor vulvar, olor vaginal desagradable o molestias al orinar. Dependiendo del germen causante de la infección, predominan unos síntomas u otros”, nos detalla la doctora Ana Román. “Siempre que se sospeche la presencia de una infección vaginal, es necesario acudir a la consulta de un ginecólogo para establecer un diagnóstico adecuado y pautar el tratamiento necesario, que muchas veces puede ser empírico”, nos cuenta. Así, podemos encontrarnos con infecciones como la clamidiasis, candidiasis, vaginitis…

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¿Cómo se diagnostica?

La doctora explica que el diagnóstico es en muchas ocasiones clínico, es decir, es suficiente con la exploración física. “En ocasiones se realizan cultivos vaginales, examen en fresco al microscopio del flujo vaginal, o estudios más específicos mediante PCR”, puntualiza. Una vez diagnosticado el problema, será el ginecólogo quien paute el tratamiento más adecuado en función de la causa y la sintomatología.  Normalmente se ataca a la bacteria que está causando la infección, una vez que tenemos resultados de un cultivo. Pero después, es importante también restablecer el equilibrio de la microbiota vaginal, con el uso de probióticos.

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¿Se pueden prevenir?

Sin duda estamos ante un problema molesto al que debe ponerse remedio. Pero es importante también intentar prevenirlo. “Se pueden prevenir extremando las medidas higiénicas (ropa interior de algodón, no ajustada, evitando permanecer mucho tiempo con el bañador mojado en verano, limpiarse correctamente con el papel higiénico)”, nos recomienda la doctora, que añade que las duchas vaginales no son aconsejables, ya que alteran el balance normal de la microbiota vaginal. Además, explica que “en algunas ocasiones, se pueden prevenir las vaginitis asociadas a los antibióticos, con la toma de probióticos por vía oral o vaginal”. Por último, concluye que el uso de métodos anticonceptivos de barrera, como el preservativo, previene las infecciones vaginales de transmisión sexual como la tricomoniasis o la gonococia.

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