videoconsulta

Ventajas de tener una cita 'online' con un psicólogo, oncólogo o dermatólogo

Lo que empezó hace unos años y repuntó con el inicio de la pandemia ha llegado para quedarse. Y es que son muchas las ventajas de la era de la e-health

por Nuria Safont

La videoconsulta ha llegado para quedarse. Y es que son muchas las ventajas que nos aporta esta forma de mantener una cita con nuestro médico. Por ejemplo, evitar desplazamientos cuando no son necesarios para, en este caso, reducir el riesgo de contagio, como ya afirmó Margarita Feyjóo, jefa de servicio de Oncología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, que en el inicio de la pandemia apuntó a la videoconsulta como una manera segura de estar en contacto con el paciente y que este pueda acudir su médico en el caso de necesitarlo sin moverse de casa. La psicología es una de las ramas de la medicina que más se puede beneficiar de este tipo de consulta. Ya que muchas personas que son reacias a acudir a un psicólogo, pueden decidirse a hacerlo desde la intimidad y comodidad de su hogar. 

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De hecho, como señala Francisco Calderón Ayala, de MAPFRE España, "la situación que vivimos actualmente en periodos de movilidad reducida ha incrementado la necesidad de un refuerzo emocional. En este caso, tanto los nuevos canales digitales como alguno más tradicional como el telefónico han ayudado a mejorar el bienestar emocional con un acceso rápido y sencillo".

Alma Fernández Aria, directora médica de Savia, añade que la atención médica a través de videoconferencia es otra modalidad más de comunicación que diversifica y aumenta la accesibilidad al especialista sin perder el contacto personal y visual. En el caso de la atención psicológica online, el hecho de conectarte y estar ya en la “consulta del psicólogo” lleva a una proximidad clara y evidente, favoreciendo un ambiente de intimidad y confidencialidad que facilita al máximo la resolución de pequeñas dudas aclaratorias o consejos puntuales que, de otra manera, no podrían ser resueltos porque normalmente las personas no se plantean ir a una consulta de un psicólogo para que le resuelva una duda.

De igual modo, en la especialidad de psiquiatría, permite ofrecer la consulta al paciente allí donde se encuentra más cómodo: en su casa. "Esto facilita considerablemente la comunicación, especialmente con ciertas patologías. Además, poder enviarle una receta electrónica a su móvil, que puede llevar directamente a la farmacia sin necesidad de imprimirla, es otra gran ventaja de la consulta digital", afirma la doctora. Todo ello facilita una atención exclusiva y confidencial, lo mismo que cuando acudimos a la consulta presencial, que está demostrando muy buenos resultados y una mejor adherencia a los tratamientos.

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Otras especializadades para hacerlas 'online' 

Pero no solo la psicología o la psiquiatría son especialidades aptas para hacerlas 'online'. "Aquellas en las que un primer diagnóstico rápido puede evitar desplazamientos innecesarios o cualquiera en la que no sea imprescindible una exploración física también se puede realizar a golpe de click. Por ejemplo, la medicina general, pediatría o dermatología", apunta Francisco Calderón. 

Para la doctora Alma Fernández, de Savia, la consulta digital es una opción viable para la mayoría de las especialidades y se prevé que cada vez sean más los sanitarios que empiecen a incorporar no solo este tipo de servicios de medicina remota, sino que, además, dispongan de sistemas de monitorización, telediagnóstico o almacenamiento digital de datos. También matiza que, más que especialidades, lo que sí que existe son situaciones concretas, en las que la videoconsulta puede beneficiar a pacientes que tienen difícil acceso a una atención médica inmediata (por ejemplo, personas mayores o con dificultades motrices o que viven en un entorno rural…) que, con demasiada frecuencia, buscan en internet un diagnóstico a sus síntomas e información de posibles tratamientos.

Señales por las que tienes que ir al médico

¿Cómo pedir una vídeoconsulta? 

Sólo se necesita disponer de un dispositivo móvil con conexión a internet para poder realizar la consulta con el médico desde el lugar donde al paciente le sea más cómodo (desde casa, desde el trabajo…)

La mayoría de aseguradoras o centros médicos y hospitales cuentan con una plataforma en la que se puede confirmar la cita presencial o por videoconsulta pinchando en un icono que suele ser una cámara. Se debe confirmar para quién, el teléfono, el motivo de la consulta y también puede anexar, si se desea, archivos para compartir con el profesional, que conectará con el usuario en el día y hora fijado en un entorno de máxima seguridad. Algunas plataformas permiten realizar una videoconsulta inmediata, disponible las 24 horas del día y en la cual, con un simple click, el usuario será atenido por un médico en menos de 2 minutos.

"Es necesario destacar que no todos los casos pueden tratarse mediante una videoconsulta médica", recuerda Alma Fernández, de Savia. La videoconsulta se utiliza para consultar sobre síntomas que no ponen en riesgo la salud del paciente (padecimientos agudos no urgentes, seguimiento de enfermedades crónicas, etc.) y que no suponen una emergencia médica. Las emergencias deben atenderse, siempre, en un hospital. Y es que existen situaciones en las que resulta imprescindible una consulta presencial para poder evaluar la situación del paciente. La limitación de exploración física es una desventaja evidente respecto a la consulta médica presencial, pero es el facultativo el que define cuál es el momento de pasar, de la consulta médica a distancia a la consulta presencial o física. "Las consultas tradicionales presenciales seguirán existiendo y habrá casos que necesiten una consulta presencial para poder evaluar adecuadamente la situación del paciente", concluye Francisco Calderón, de MAPFRE. 

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