Diabetes y Navidad: consejos especiales para disfrutar de las fiestas sin ser irresponsable

En estas celebraciones de excesos en la mesa, las personas con esta patología no tienen por qué renunciar a la comida de la que disfrutan el resto de comensales

Por Gtresonline

Comienza la cuenta atrás para dar la bienvenida a una de las épocas más especiales del calendario, la Navidad. En estos días mágicos, en los que se repiten las reuniones con familiares y seres queridos alrededor de la mesa, los excesos están a la orden del día. Estas celebraciones están marcadas por suculentos banquetes de comida, en los que suele haber una importante presencia de dulces y grasas. Este es el motivo por el que estas Fiestas pueden ser complicadas para aquellas personas que tienen determinadas restricciones alimentarias, como es el caso de los diabéticos. Sin embargo, siendo siempre conscientes de su condición y tomando una serie de medidas especiales, no tienen por qué renunciar a la comida de la que disfrutan el resto de comensales.   

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Control de los niveles de glucosa

La glucosa en la sangre es un indicador esencial de la salud de las personas que viven con diabetes. Por tanto, la medición de la glucosa en la sangre es la principal manera de asegurar el control. En la época navideña, los diabéticos deben ser más meticulosos que nunca y, ante la menor subida del azúcar en sangre, deben adoptar las medidas correctoras necesarias como el control de la dieta o la práctica de ejercicio físico. Lo mismo ocurre con la medicación; al igual que con otras enfermedades, debe cumplirse a rajatabla el tratamiento prescrito por el equipo médico.

Planificación

En estos días de excesos y abundancia, la planificación es fundamental para disfrutar de una Navidad sin sobresaltos. Las personas diabéticas pueden comer de todo, pero en su justa medida. En general, deben prestar especial atención al consumo de hidratos, sobre todo en los primeros platos. Optar por entrantes ligeros en forma de ensaladas, verduras, encurtidos, caldos desgrasados o fiambres y embutidos bajos en grasa. Los segundos platos suelen tener menos presencia de hidratos de carbono, pero aún así se debe estar pendiente a las cantidades para no excederse y escoger correctamente las guarniciones. También ayudará decantarse por las técnicas culinarias que menos cantidad de grasa aporten a los platos, como el asado, al vapor, en papillote o la plancha.

Y de postre…

Mazapanes, polvorones, roscones, peladillas, mantecados, turrones, bombones… Los dulces navideños son la mayor tentación de las comidas de Navidad. Afortunadamente, en las estanterías de los supermercados podemos encontrar muchos de los postres típicos de estas Fiestas pensados para diabéticos, por lo que es importante optar por estos en vez de los que tienen un alto contenido en azúcar. También podemos decantarnos por frutas de temporada como la piña y las frutas cítricas (naranja, kiwi...), que poseen pocas calorías y destacan por su poder digestivo tras las comidas.

¿Para beber?

Las bebidas alcohólicas aportan calorías e hidratos de carbono extra, por lo que el agua es la mejor opción. No se debe consumir bebidas con alta graduación, como ginebra, whisky o aguardientes, ni sobrepasar las dos copas de vino, cerveza o cava. Una cantidad más que suficiente para brindar con la familia. Lo mismo ocurre con los refrescos carbonatados; aportarán gran cantidad de azúcares y, además, el gas hará más pesadas las digestiones.

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