¿Para qué sirve la melatonina y cuándo puedo tomarla?

El uso más habitual de la melatonina es para el insomnio o para el jetjag. Sin embargo, se ha visto que también puede ayudar a combatir los radicales libres y retrasar síntomas asociados al envejecimiento.

Dr. Eduardo Junco


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Muchas personas, a medida que cumplen años y su edad aumenta, van perdiendo capacidad para dormir, tienen el sueño más ligero, más superficial, tienen problemas para conciliarlo o se despiertan muy temprano. Aunque la situación puede tener diferentes orígenes, existe una circunstancia común a todos los casos: con la edad disminuye la producción de una hormona, la melatonina.

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Esta substancia, conocida tambien como la hormona de la oscuridad, se produce y segrega en el cerebro. En concreto, en la glándula pineal, localizada en la hipófisis y cuenta, entre otras, con la característica de tener una producción variable a lo largo de la vida. Por ejemplo, va de más a menos. Asimismo, también varía según la luminosidad ambiental.

Su relación con la luz y la edad

La producción de melatonina y, por tanto, los niveles en sangre, son inversamente proporcionales a la intensidad de la luz solar. Cuando declina, es decir, a media tarde, comienza a segregarse más melatonina, experimenta un pico a media noche y decrece de forma paulatina a la salida del sol.

Igualmente, su producción se modifica a lo largo de la vida. Durante los primeros años, en la edad infantil, su cantidad es mayor. Tiene su máxima producción en la adolescencia y desciende de forma paulatina a lo largo de la vida. A partir de los 65 su producción es más escasa.  

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La melatonina y el sueño

La producción de esta hormona del sueño es inhibida por la luz y estimulada por la oscuridad. Su presencia tiene una relación directa con el reloj biológico de nuestro organismo, e influye notablemente en los ciclos de vigilia y sueño que acompañan al día y a la noche. Por lo tanto, la presencia de esta hormona en sangre en cantidad adecuada favorece la inducción del sueño y mejora su calidad. Por el contrario, su escasez, favorece el insomnio y disminuye la duración y la calidad del sueño.

Otras funciones

Además de la importante acción que la melatonina tiene sobre el ritmo, la calidad y la duración del sueño, ejerce otras muchas y trascendentes funciones en el organismo, actuando de forma visible sobre diversos órganos y sistemas. Influye en el sistema nervioso, la retina, las gónadas, los vasos sanguíneos, el intestino, el sistema inmunitario, el metabolismo y en los procesos y funciones del sistema psicológico. Estas son algunas de sus funciones más importantes:

  • Regulación del ciclo sueño/vigilia.
  • Inducción y mejora de la calidad y duración del sueño.
  • Retrasa el envejecimiento.
  • Tiene una acción contra los radicales libres.
  • Activación del sistema inmunológico.
  • Influye en la mejora de las actividades intelectuales, memoria y aprendizaje.
  • Retrasa la aparición de síntomas asociados a la edad.

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Precursores de la melatonina

La dieta alimenticia tiene cierta influencia en la producción de esta hormona, pues determinados alimentos contienen precursores que facilitan su síntesis. Es el caso de las semillas, los cereales integrales, las verduras, los frutos secos, los tomates, las cerezas, las algas, el vino tinto y muchas especias.

Por otro lado, el uso de la melatonina como elemento terapéutico a nivel farmacológico es relativamente reciente y los suplementos orales que se encuentran en farmacias y parafarmacias deben ser siempre utilizados por recomendación médica y recetados por un médico. Tanto en niños como en adultos o en personas mayores puede recomendarse de forma segura y sin riesgos en:

  • Insomnio en adultos y personas mayores. Existen preparados de liberación prolongada que disminuyen la latencia del sueño y mejoran su calidad.
  • Insomnio en niños. En casos de alteraciones neurológicas orgánicas y/o funcionales que alteren el ritmo del sueño.
  • Insomnio en trabajadores con horarios nocturnos. Se tratará de modificar y normalizar el ritmo circadiano de sueño / vigilia, para adaptarse al horario laboral.
  • Para minimizar el jetlag o desfase horario de los vuelos transoceánicos. La melatonina exógena actúa como crono biótico reajustando los ritmos circadianos.
  • En los trastornos afectivos estacionales. Se ha utilizado con éxito en la astenia primaveral.
  • En los trastornos neuropsicológicos como cefaleas, depresión, ansiedad, etc.
  • En los procesos del sistema inmunológico, el envejecimiento, el alzhéimer y las enfermedades asociadas a la edad.

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