e-Salud

Una cámara inteligente permite a las personas ciegas oír lo que no pueden ver

Acciones cotidianas como ir al supermercado o quedar con un amigo en un lugar público pueden resultar muy complicadas para las personas con ceguera o baja visión. Pero la tecnología ya tiene un dispositivo para solucionar estos problemas

Por hola.com

¿Imaginas tener que identificar la fecha de caducidad de un alimento si tuvieras ceguera o algún tipo de discapacidad visual que te impidiera ver con la suficiente calidad y que no pudiera corregirse ni con gafas ni con cirugía? ¿Cómo podrías reconocer sin pedir ayuda a nadie la calle en la que estás, el baño público en el que te corresponde entrar, la puerta a la que tienes que dirigirte para coger un vuelo o el número de la habitación en la que te hospedarás? Para las personas con baja visión o ceguera visual cualquier aspecto relacionado con el de acceso a documentos impresos y con la movilidad o los desplazamientos es sinónimo de una pérdida absoluta de independencia.

Estas dos cuestiones, que durante décadas no han sido protagonistas de ningún progreso revolucionario en el ámbito de la Medicina, han atraído la atención de los desarrolladores de soluciones tecnológicas. En los últimos años, estos han dedicado grandes esfuerzos para crear programas que permitan a las personas con ceguera o deficiencia visual desenvolverse casi con total normalidad con los textos, como los programas de lectura de pantalla, software de reconocimiento óptico de caracteres, motores de texto a voz, lupas electrónicas, etc.

Sin embargo, la proliferación de esta tecnología contrasta con la falta de soluciones que permiten que estas personas puedan identificar su entorno y manejarse de forma autónoma por cualquier lugar público. Los nombres de las tiendas, las líneas de autobús y el resto de información relacionada con la navegación seguía siendo un reto importante para la ciencia. Hasta ahora.

Una tecnología que te permite escuchar lo que no puedes ver

“Acciones cotidianas como ir al supermercado o quedar con un amigo en algún lugar público pueden resultar muy complicadas para las personas con defectos visuales, que no son capaces de distinguir cuál es la marca o los ingredientes del producto que quieren comprar o reconocer el rostro de amigo”, explica Rafi Fischer, Director de Comunicación de la compañía israelí OrCam Technologies Ltd. Este experto explica que el dispositivo de visión artificial OrCam MyEye® es la solución de tecnología asistida wereable que puede ayudar a resolver los problemas de lectura y de reconocimiento visual, pues permite oír lo que no se ve.

Este dispositivo consta de un sistema integrado compuesto por una ligera unidad portátil y una cámara de 8 megapíxeles que se acopla a la patilla de cualquier tipo de gafas y emplea algoritmos de machine learning para capturar información visual y convertirla, prácticamente a tiempo real, en información en audio. Obedeciendo a los gestos de la persona que lo lleva puesto, la unidad puede leer texto, reconocer caras e identificar toda clase de productos y emite un mensaje de audio al usuario a través de un altavoz de conducción ósea.

“Nuestro objetivo es conseguir una mejor adaptación de las personas con discapacidad visual de todo el mundo a su entorno”, subraya Rafi Fischer. De ahí que el gadget se pueda encontrar en seis idiomas diferentes: español, inglés, alemán, italiano, hebreo y francés. Según ha podido conocer en primicia Hola.com, los desarrolladores de este dispositivo ya trabajan en una versión mejorada del mismo que permitirá reconocer colores, códigos de barras, el rango de edad de la persona que tenemos delante y su género.

En España, este gadget comenzará a distribuirse a todas las ópticas del país. El objetivo de esta estrategia es que siempre haya un profesional sanitario formado que pueda asesorar al paciente en el entrenamiento necesario para utilizar el dispositivo y en la programación del mismo para que se ajuste a las necesidades específicas de cada usuario.

Discapacidad visual en España

En nuestro país se calcula que 979.200 personas padecen algún tipo de discapacidad visual, de ellas, 58.300 son totalmente ciega y 920.900 tienen baja visión. En este último grupo se incluye a personas con retinopatía diabética, retinosis pigmentaria, glaucoma o DMAE, es decir, las personas que sufren una anomalía visual que les restringe la capacidad de realizar tareas visuales en el día a día. Este impedimento no puede  corregirse con gafas  normales, lentes  de  contacto o intervención médica.

La baja visión se define como agudeza visual menor de 0.3 (6/18, 0.5 logMAR) pero igual que o mejor  que  0.05  (3/60,  1.3  logMAR),  o  una  correspondiente  pérdida  de  campo  visual  de menos de 20 grados en el mejor ojo con la mejor corrección posible. Por su parte, la ceguera se  define  como  una  agudeza  visual  menor  de  0.05  (3/60,  1.3  logMAR),  o  una correspondiente pérdida del campo visual menor de 10 grados en el mejor ojo con la mejor corrección posible.