1/12 © Roche Bobois

Hoy el dormitorio es más que el lugar para descansar, incluso mucho más que tu refugio personal en el hogar, se trata de una estancia principal, que compite en funcionalidades y estilo con el salón, el otro espacio ‘rey’, en la que se duerme y se reponen fuerzas, pero también se trabaja, se compra online, se ve la televisión, se juega… Por eso, necesita una decoración que dé respuestas a todas tus necesidades, sin descuidar el aspecto estético. Esta es nuestra lista de básicos para lograrlo.

2/12 © John Lewis

Una cómoda para tus cosas

En cuestión de espacio para guardar, nunca es suficiente, aunque dispongas de un vestidor de revista y sigas los principios de Marie Kondo o de cualquier otra gurú del orden. Una cómoda es esa pieza en la que guardar desde la ropa interior hasta los papeles del banco o tus álbumes de fotos, y hacerlo de manera que siempre tengas todo localizado y a mano. Puedes ponerla a juego con el resto del mobiliario u optar por un modelo especial, que añada una nota personal.

3/12 © El Corte Inglés

Una mesilla de noche

Tengas una simple balda, un modelo con cajones o uno tipo puf, las mesillas de noche dan mucho juego en el dormitorio principal y son un buen punto de apoyo. Acompañante inseparable de la cama, puedes mimetizarla con ella o hacer que luzca un ‘look’ distinto, imprimiendo una pincelada de vitalidad al conjunto. En esta propuesta de El Corte Inglés se esconde otro auxiliar clave de las habitaciones: una descalzadora tipo banco.

4/12 © Zara Home

Una estantería para libros, adornos, fotos...

Al abrir sus puertas al resto de la casa y a la vida exterior, gracias principalmente al ‘smartphone’, el dormitorio precisa un mobiliario a la medida de sus nuevo papel, entre el que destaca la librería. Para colocar libros, lucir tus objetos preferidos o las fotografías familiares, puedes situarla pegada a la pared o usarla como tabique para separar diferentes zonas.

5/12 © CartelleDesign

Un tocador para arreglarte

Aunque a priori pienses que es un capricho, puede ser una pieza principal en tu día a día. Sin olvidar que da al ambiente el toque de ‘glamour’ que tenían los camerinos de las estrellas de Hollywood. No necesitas que sea extragrande, ni que ocupe un lugar privilegiado de la estancia, le basta con un rincón, preferiblemente cercano a una ventana, y un espejo.

 

6/12 © Egger

Ropa de cama confortable

Que invite a remolonear entre las sábanas y favorezca un descanso total. Si quieres que tu cama sea como la de un hotel, no dudes en vestirla con fundas en tejidos naturales, mantas, ‘plaids’ y, por supuesto, un buen número de cojines y almohadones. Se trata de apostar por el ‘capa sobre capa’ y buscar la personalización con los colores y los estampados. Por si te lo preguntabas: nosotros somos fan de la encimera, ya que no solo decora sino que, además, mantiene la temperatura y al nórdico libre de gérmenes.

7/12 © Homepolish

Luz a medida

Tanto natural como artificial. Sin ventanas ni sol, no habrá decoración que levante una habitación, aunque esta cumpla todos los requisitos. Deja que la luz entre durante el día y cierra las cortinas y enciende tus lámparas por la noche. Como estamos en un espacio multidisciplinar, la iluminación debe adecuarse a las distintas actividades. Así, la general, que no tiene que enfocar directamente a la cama ni deslumbrar con su potencia, debe complementarse con puntuales: de lectura, en el escritorio, en el armario…

8/12 © VISPRING

Un colchón para soñar

Un buen colchón, como este de VISPRING, garantiza un sueño reparador, ese que hace que te levantes con energía y buena cara. Tres aspectos prácticos que debes tener en cuenta: tus costumbres y gustos, su tamaño (ahora el de 180-200 x 200 cm es el más usual) y la calidad. Cuando se trata de descanso y entra en juego la salud, no debes escatimar recursos, especialmente si piensas que los nuevos modelos son casi eternos (unos 12 años). Eso sí, presta atención a las señales de aviso.

9/12 © Madam Stoltz

Plantas que aporten vida

Y proporcionen frescura, una pincelada de luz, el verde siempre es buen acompañante, y una atmósfera más limpia. Elige plantas que favorezcan el descanso con sus colores y aromas y especies que purifiquen el aire, como las cintas, que filtran; el focus, que depuran; o el aloe vera, que libera el oxígeno por la noche. Sé comedida en el número, ya que no se trata de convertir el dormitorio en un vergel y no olvides ventilar a diario.

10/12 © Dekoria

Una descalzadora

Aunque es un secundario y solo es apta si no tienes problemas de metros, lo cierto es que es una de esas piezas que quien la tiene la usa mucho y quien no, la echa de menos cada mañana y cada noche al vestirse y desvestirse. Puede ser un simple banco o un modelo tapizado. Si la eliges tipo baúl, podrás guardar en ella la ropa de cama, por ejemplo.

11/12 © Pepe Peñalver

Un sillón para un rincón de lectura

Para crear un agradable rincón de lectura en tu dormitorio no precisas ni muchos metros ni muchos muebles. Bastará con un asiento, un punto de luz, una superficie de apoyo y un toque de estilo que te ayude a crear una atmósfera tranquila y envolvente, como el papel pintado de Cole & Son (en Pepe Peñalver Madrid) o la cortina de terciopelo. En él, la saga de ‘Geralt de Rivia’ te parecerá corta.

12/12 © G.T.Design

Una alfombra a tus pies

Salir de la cama y pisar suave y calentito es un verdadero placer al que no debes renunciar. Puedes optar por un modelo XL que abarque toda la cama o parte, como este modelo de G.T.Design, o colocar el típico modelo a cada lado, para que la alfombra sea lo primero que toquen tus pies cuando te levantes.

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