Los colores son un recurso importantísimo a la hora de decorar cualquier espacio de la casa. Por eso resulta esencial lograr un equilibrio cromático, sobre todo cuando se trata de superficies y revestimientos con los que vamos a tener que convivir durante bastante tiempo. No todos los días se cambia el suelo de la casa. Hoy te damos algunas pautas para que puedas elegir el color del suelo y combinarlo de manera acertada con el de las paredes. ¿El objetivo? Lograr la armonía visual.
© MarazziLa importancia de combinar los colores
¿Estás pensando en redecorar el salón de tu casa? ¿Quieres hacer reforma en la cocina? Si te estás planteando cambiar tus espacios en profundidad, ya se trate de toda la casa o solamente de alguna estancia, tendrás que decidir qué tipo de pavimento quieres instalar, así como los revestimientos que vas a utilizar para decorar las paredes. Y eso pasa, necesariamente, por seleccionar una paleta de color. Los materiales elegidos para el suelo y las paredes son importantísimos a la hora de definir el estilo de tu casa. Por ese motivo debes procurar escogerlos de forma que logres cierta armonía visual.
Si estudias bien la combinación cromática entre el pavimento y las paredes, y consigues que se establezca entre ellos cierta coherencia, tu salón (o cualquier otra estancia) será más acogedor y estiloso. Mostrará cierto equilibrio elegante, pensado con intención. Para ayudarte hemos preparado algunos consejos basándonos en las recomendaciones de los expertos. Toma nota de ellos y ponlos en práctica llegado el momento.
© Porcelaine SuperstoreClaves para elegir el pavimento
¿Conoces el dicho popular que dice que "para gustos, los colores"? Pues en ocasiones adquiere un significado literal. A la hora de decidir el color que queremos para el suelo de nuestra casa, o para las paredes, los gustos y preferencias de cada uno son determinantes. Sin embargo, hay ciertos criterios objetivos que deben tenerse en cuenta a la hora de elegir la paleta cromática. Antes de decidirte por un material o un color para las superficies de un espacio, es importante tener en cuenta varios factores, desde las dimensiones de la habitación, como la luz natural que baña el espacio o el estilo de la decoración.
En este sentido, los colores claros son siempre una buena opción, especialmente recomendable cuando las estancias son pequeñas y no tienen mucha luz natural. Los tonos más oscuros quedan mejor en habitaciones amplias y espaciosas o muy luminosas.
© Covet HouseEl color del suelo... según las zonas de la casa
Además de los criterios que hemos mencionado en el apartado anterior, hay algunos más que conviene tener en cuenta. Uno de ellos consiste en considerar la zona de la casa de la que se trate a la hora de elegir el color del suelo y de las paredes.
- Zonas de día: por regla general, admiten varias alternativas. En ellas, los suelos oscuros aportan carácter y personalidad, siempre que se trate de espacios amplios. Puedes elegir un parquet de madera oscura, gres porcelánico que imite el cemento oscuro o la piedra natural, también oscura.
- Zonas de paso: para el pasillo, el recibidor o los distribuidores, merece la pena elegir suelos cálidos, ya que estos suelen ser espacios reducidos y estrechos. Los colores claros harán que estos espacios parezcan más amplios.
- Dormitorio: en la zona de descanso se busca confort y calidez visual, así como una sensación de refugio y intimidad. En este caso, los suelos oscuros contribuyen a crear ambientes envolventes, capaces de potenciar el descanso. Combínalos con paredes neutras y muebles de colores claros.
- Cocina: van bien las superficies de colores medios (o, incluso, oscuros) que disimulen las manchas tan habituales en este tipo de espacios. El gris, por ejemplo, es un color elegante para cocinas, aunque lo esencial es que los revestimientos sean fáciles de limpiar.
- Baño: los suelos claros aportan sensación de higiene y limpieza, pero también dejan ver más la suciedad.
© MarazziIdeas que funcionan: optar por la armonía...
No hay una única manera de combinar el color del suelo con el de las paredes. Existen diferentes alternativas a la hora de elegir las tonalidades de las superficies, siempre pensando en conseguir equilibrio y armonía visual. Una de las formas más habituales de hacerlo es decidirse por tonalidades claras y suaves pertenecientes a una misma gama cromática, de forma que se consiga crear un efecto relajante. Esta alternativa es perfecta para decorar espacios diáfanos y de concepto abierto, ya que se logra una gran continuidad visual.
© Caffe Latte...O apostar por el contraste
Otra opción interesante a la hora de combinar del suelo con el de las paredes consiste en establecer contrastes suaves y delicados entre ambas superficies, a nivel cromático. Esto aporta dinamismo y originalidad, siempre que los colores elegidos armonicen entre sí. De hecho, los contrastes elegantes y equilibrados resultan muy interesantes y no distorsionan. Los contrastes de color son perfectos para esos ambientes que buscan ser más personales. Puedes optar por suelos de madera oscura y pintar las paredes en un color blanco roto, por ejemplo.
© English BlindsSuelos grises, neutros y modernos
Elegir tonos neutros que resulten modernos es una buena estrategia para crear ambientes minimalistas de tendencia. Un color que se adecúa a la perfección a este tipo de espacios es el gris. Se trata de un color que ha marcado la pauta desde hace unos años, tanto para decorar las paredes como para el pavimento, y también para el resto de la decoración del salón. Aunque es tendencia desde hace tiempo, no ha perdido ni una pizca de actualidad.
Un suelo de color gris resulta moderno y especial, y es fácil de combinar con los muebles y otros elementos decorativos de diferentes estilos. Sin embargo, conviene tener en cuenta ciertos factores que te ayudarán a conseguir el mejor resultado. Para empezar, no pintes las paredes del mismo gris que el suelo ya que el resultado será un tanto soso y anodino. Es mejor elegir un tono gris más cálido o más oscuro, para añadir diferentes matices y variaciones de color.
¿Quieres una combinación certera y decorativa? Apuesta por un gres porcelánico que emite el cemento pulido o la piedra natural de color gris, y elige paredes blancas o beige si las quieres claras, o verde salvia o azul profundo si prefieres un toque diferente.
Un consejo: para completar este tipo de ambientes con superficies de color gris, puedes optar por decorar con muebles de madera clara, cálidos y elegantes. También puedes añadir toques de negro mate o elementos metálicos con acabado mate o satinado.
© Porcelain SuperstorePavimentos claros de color beige
Este tipo de suelos claros son muy adecuados para ambientes con pocos metros cuadrados, capaces de potenciar la luminosidad de la estancia. Cuando el pavimento es de color beige, por ejemplo, van bien las paredes blancas (aunque con cierto matiz de blanco roto), o también de un tono marfil o arena. Este tipo de combinaciones resultan cálidas y naturales. Puedes poner sofás tapizados en un color similar al del suelo, como en la fotografía, y añadir muebles de madera oscura para crear cierto contraste y que no se vea el conjunto excesivamente claro.
© Covet HouseLa elegancia de la madera oscura
Aunque los suelos de madera oscura parecen haber quedado un tanto relegados al olvido, lo cierto es que es buena idea utilizarlos si quieres lograr efectos decorativos, como en la cocina de la imagen. Pueden ser de parquet, suelos laminados o de gres porcelánico que imiten la madera. Es resultado estético de estos materiales es similar. Destacan los de apariencia de wengué, nogal o roble en su versión más oscura.
Los suelos de madera oscura transmiten estilo y sofisticación, y resultan ideales para crear contrastes interesantes con paredes claras. En la foto, una cocina con muebles blancos y encimera de efecto mármol queda perfecta con un suelo de madera oscura dispuesto en espiga.
Un consejo: elige un suelo de madera oscura si tu casa es amplia y las habitaciones son espaciosas.
© MarazziMadera clara para espacios de aire nórdico
Los suelos de madera de color claro son muy característicos de los ambientes de estilo nórdico o escandinavo. Resultan fáciles de combinar con paredes en una gran amplia gama de colores, desde los neutros y claros como el blanco roto, el gris perla o el marfil, hasta otros colores más intensos. En la imagen, un recurso muy decorativo. Se ha combinado un parque de madera clara con una pared en dos tonos: una parte es blanca y la otra está revestida con azulejos de color verde bosque. Es una idea de la firma de revestimientos cerámicos Marazzi.
Cuando la madera del pavimento es de color claro los espacios adquieren naturalidad y el ambiente es más cálido y contemporáneo. Si no quieres instalar parquet, siempre puedes optar por un porcelánico que imite este material. Tendrás un suelo muy resistente, duradero y fácil de limpiar.
© Porcelaine SuperstoreElegir un suelo rústico
¿Necesitas un pavimento para un espacio decorado en un estilo rústico? Entonces es buena idea que optes por un suelo de barro cocido o terracota. Este material es perfecto para ambientes camperos y casas de aire rústico. También queda de maravilla en salones contemporáneos, donde consigue un contraste original y muy especial. A la hora de elegir colores para las paredes, estos deben ser cálidos y actuales. Quedará genial pintar las paredes de un tono marfil, de color mantequilla o de terracota claro.
Un consejo: elige los elementos y recursos de aire rústico moderno para decorar los espacios de este estilo, como viguerías y muebles de madera. Las bañeras de patas como la de la imagen son perfectas para cuartos de baño de este estilo.




