El tofu, con sus más de 2.000 años de historia, ha pasado de ser un complemento más en un plato a ingrediente base de muchos de ellos. China y Japón son los dos países de referencia en su elaboración y en su uso en la cocina -parece que su origen está en China, pero fueron los japoneses quienes lo popularizaron en Occidente-. El chino es más consistente y firme y el japonés es blandito y fresco.
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Y aunque puedes comprarlo ya listo para usar, nosotros te vamos a mostrar cómo hacerlo en casa, por si tienes curiosidad y te animas a preparar este saludable producto.
¿Qué es el tofu?
Lo denominan como 'el queso de soja' y se trata de un alimento de textura y gusto suave que se obtiene a partir de la coagulación de la leche de soja -¡cuántos productos se obtienen de esta legumbre!- por efecto del calor.
El coagulante más habitual con el que se hace el tofu es el cloruro de magnesio o nigari (nombre que recibe en Japón), pero también se emplean ácido cítrico, sulfato o cloruro de calcio.
Tipos de tofu
Básicamente, hay dos variedades, clasificadas según la firmeza que tenga el tofu y que depende de la cantidad de agua que de él se extraiga. Y son el Momen dofu, traducido como tofu de algodón o cotton tofu; y el Kinu dofu, que significa tofu de seda o silken tofu. El primero es más firme y de sabor neutro el segundo es suave y sedoso, de textura parecida a la del flan y un sabor algo más pronunciado.
Lo podemos encontrar en diferentes formatos: frito, seco, fresco, congelado o fermentado.
¿Qué propiedades para la salud tiene el tofu?:
El tofu es altamente nutritivo: digestivo, bajo en calorías y en grasas y rico en proteínas. Además de estar libre de colesterol, gracias a que es rico en ácido linoleico, permite eliminar los depósitos de colesterol que pueda haber en el organismo.
Contiene bastante calcio -ideal para prevenir la osteoporosis y mantener una buena salud de huesos y dientes- y es una buena fuente de otros minerales, tales como hierro, fósforo, sodio y potasio, así como vitaminas del grupo B y vitamina E.
Asimismo, posee altas cantidades de oxalato, que son un tipo de sales perjudiciales para personas con problemas de riñón, puesto que podrían favorecer la aparición de cálculos renales.
¿Qué ingredientes lleva el tofu?
Tan solo se necesitan tres ingredientes para su elaboración: semillas de soja, agua y coagulante vegetal. Eso sí, se recomienda comerlo marinado previamente porque, si no, resulta bastante insípido. Después lo ideal es cocinarlo a la plancha con un poco de aceite -se puede hacer al horno igualmente- y también resulta delicioso pasándolo por sésamo, panko o pan rallado para darle un toque crunchy.
¿Cómo hacer tofu casero?
- Pon en remojo 500 gramos de semillas de soja blanca entre 8 y 12 horas, escurre y aclara bien.
- En la batidora o en el robot de cocina tritura 250 gramos de las semillas de soja con 625 ml de agua durante un minuto hasta que tenga consistencia cremosa.
- Echa el resultado en una olla que tendremos al fuego con 1.5 litros de agua hirviendo, espera a que vuelva a hervir, baja el fuego y deja 45 minutos al fuego.
- Cuela con una gasa y quédate con el líquido -el sólido no nos va a hacer falta más para el tofu- que pondremos nuevamente al fuego.
- Cuando empiece a hervir, aparta del fuego y añade 2 cucharadas de coagulante para tofu disuelto en medio vaso de agua caliente.
- Deja reposar 10 minutos.
- Vuelve a pasar el resultado por la tela para colar y la parte sólida, que es similar al requesón, colócala en un molde cubierto con un paño de algodón, presiona y envuelve.
- Pon encima algo que pese como 1 kilo para prensar el tofu, espera 30 minutos e introdúcelo en un bol con agua fría para que termine de endurecerse.
- Mételo en la nevera, cambia el agua cada 2 días y así podrás conservarlo de 5 a 7 días.
Cómo cocinar el tofu
Hay infinidad de recetas que se pueden elaborar con este versátil ingrediente, ¡hasta postres! Admite varias técnicas de cocinado y lo ideal es marinarlo porque es bastante neutro y adquiere muy bien los sabores de salsas y especias. Dorado a la sartén queda crujiente por fuera y jugoso por dentro; al horno adquiere una textura firme, ideal para bowls, sopas o ensaladas; desmenuzado puede imitar unos “huevos” veganos; y en su versión sedosa se transforma en cremas, salsas, patés o incluso postres ligeros. Aquí tienes 10 recetas con tofu, ¡que están buenísimas!
