Entrecanales - Osborne, dos apellidos unidos por el amor y el vino

Entrecanales - Osborne, dos apellidos unidos por el amor y el vino

Ambas familias poseen algunas de las bodegas más importantes de nuestro país que venimos a desgranar aquí. ¡Toma nota!

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Hoy venimos a comentar diferentes referencias de dos grupos empresariales relacionados con el vino, aunque ya os avanzo que luego serán más. Me refiero a los grupos bodegueros Entrecanales Domecq y Osborne, que puede parecer que se unieron el pasado 2 de octubre de 2021, gracias al enlace matrimonial entre Claudia Osborne y José Entrecanales, pero no.

Vamos con la genealogía de estas dos familias, para poner luz sobre el tema, mientras os recomendamos algunos de los vinos que elaboran. Muy entretenido, ya verás.

Empezamos con la familia Entrecanales. Se recomienda coger papel y lápiz para ir organizando los parentescos.

Todo se inicia gracias a José Entrecanales Ibarra que en 1931 funda junto a Manuel Távora la constructora Entrecanales y Távora. Tras fallecer su socio en 1940, José toma su control en exclusiva.

Por otra parte, el Señor Entrecanales contrae matrimonio con María de Azcárate, pareja de la que nacen dos hijos: José María Entrecanales y Juan Entrecanales. Estos hermanos son los que inician las dos ramas familiares actuales, la primera, Entrecanales Domecq y la de Juan, Entrecanales Franco. Dicho esto, ambas están vinculadas al grupo Acciona que es la empresa que nace en 1997 cuando Entrecanales y Távora se fusiona con Cubiertas y MZOV.

El ya marido de Claudia Osborne pertenece a la rama Entrecanales Domecq, dado que su abuelo, José María Entrecanales, contrae matrimonio con Blanca Domecq (apellido vínico por excelencia), del que nacen su padre, José Manuel Entrecanales Domecq, además de 5 hermanos.

Bodegas Domecq, tal y como fue concebida, ya no existe, a través de varias operaciones, que incluyen hasta un intento de compra por José María Ruíz Mateos en 1982, tanto la propiedad como sus diferentes marcas han cambiado de manos.

Hasta aquí todo claro, ¿no? Nos quedamos con un clásico jerezano, Fino La Ina, cuya solera se fundó en 1919 por la familia Domecq y que actualmente pertenece a Bodegas Lustau. Por menos de 7 euros podemos tomar un descanso para no perdernos entre tanta gente haciendo tantas cosas.

Fino la Ina es uno de los vinos más emblemáticos del Marco de Jerez.

Además, la historia se sigue bifurcando ya que José María Entrecanales se divorcia en los noventa y contrae segundas nupcias con María Marsans (nieta del fundador de viajes Marsans) con la que tiene dos hijos.

Pero para lo que aquí interesa: inician uno de los proyectos vineros más exitosos, y de mayor culto, de Castilla-La Mancha: Bodegas Arrayán, que lleva, desde 1999, elaborando grandes vinos en la D.O. Méntrida y recientemente también en D.O.P. Cebreros.

De todos, mi favorito es Arrayán, Albillo Real, Granito, 2020, D.O.P. Cebreros.

Este vino blanco es ideal a la hora del aperitivo, con pescado blanco, quesos, aves, incluso una buena carne de ternera. 

Estamos ante un blanco de etiqueta diseñada por el ya fallecido artista Eduardo Arroyo (soy consciente de que este texto tiene más nombres propios que una novela de Agatha Christie) a base de Albillo Real y que hace la crianza en tinaja de barro, lo cual es muy del agrado del consumidor iniciado.

Su precio se haya por debajo de los 20 euros y se agota con facilidad, por lo que ya podéis daros prisa si lo queréis probar.

Ahora toca un paréntesis...

En 1894 Cosme Palacio funda Bodegas Palacio, una de las bodegas históricas de Rioja, que agitó sobremanera el mercado en 1986 cuando lanzaron su primer tinto bajo el asesoramiento del polémico y, para muchos necesario, enólogo Michel Rolland, iniciando en España el concepto de vinos de alta expresión.

Me refiero al Crianza, cuya última añada, 2018, ya podéis adquirir en veustra tienda de vinos favorita.

Aunque lo parezca, no he incurrido en digresión alguna dado que, aun como Entrecanales y Távora, Acciona entró en Bodegas Palacio a través de varias fases de compra.

De hecho, puede que en ese momento ya los Entrecanales tuvieran parte de la propiedad de otra de las bodegas estandarte de Bodegas Palacio, la situada en la Ribera del Duero con el nombre de Viña Mayor, que actualmente dirige enológicamente la Master of Wine española Almudena Alberca y de la que voy a recomendar el tinto Viña Mayor, El Secreto 2, RS (Ribera Soriana), 2016.

Una maravilla de Tempranillo que gracias a su estructura y frescura resulta todoterreno.

Va bien para una comida, para beber solo o para una fiesta piscinera. Más versátil no puede ser.

Todo esto viene a cuento porque, Bodegas Palacio, desde 2021, ha pasado a ser propiedad del grupo bodeguero Entrecanales Domecq e Hijos que gestiona Gonzalo Entrecanales, hermano de nuestro inicial protagonista José Entrecanales.

Gonzalo Entrecanales y Almudena AlbercaMaster of Wine y una de las mujeres más influyentes en el mundo del vino.

Por tanto, y ya por acabar con esta parte de la historia, Entrecanales Domecq e Hijos son propietarios de, además de los ya mencionadas Bodegas Palacio y Viña Mayor, de Bodegas Caserío de Dueñas (D.O. Rueda), Bodegas y Viñedos Anzil (D.O. Toro), Colección la Poda (un proyecto, capitaneado también por Almudena Alberca, con vocación de localizar pequeños viñedos de cualquier región para elaborar vinos de nivel), sin olvidar sus alianzas comerciales con El Aeronauta o Barons de Rothschild con el superlativo Château Lafite Rothschild mediante, uno de los grandes tintos del mundo.

¿Aún estáis ahí?

Ahora es el momento de la familia Osborne, tranquilidad que no se viene otro galimatías de nombres y apellidos, este caso es mucho más sencillo dado que el padre de Claudia, el popular Bertín Osborne, poco tiene que ver con el grupo bodeguero del mismo apellido.

Bodegas Osborne fue fundada a finales del s.XVIII por el británico Thomas Osborne Mann que sí es antepasado del famoso cantante, y presentador, pero actualmente su rama genealógica no tiene conexión con la empresa gaditana.

En 1904 el tercero de la dinastía, Tomás Osborne, junto a su hermano Roberto, fundaron la cervecera Cruzcampo (en ese momento denominada Cruz del Campo) que como estaba situada en Sevilla, y Jerez en esa época suponía una lejanía incómoda para la gestión empresarial convencional, intercambiaron las acciones de las empresas familiares para que cada uno se centrara, e instalara, en una ciudad.

De la rama cervecera es de la que proviene Bertín Osborne y, por tanto, su hija Claudia.

Esto no impide que las relaciones sean de lo más fluidas ya que, por ejemplo, en el 250 aniversario del Grupo Osborne, celebrado en la propia bodega en junio de este mismo año y que fue presidido por el rey Felipe, Eugenia Osborne, otra de las hijas de Bertín, no dudó en acudir para celebrar con sus ya lejanos parientes.

Pues nada, me apetece cerrar este viaje a base de uno de los vinos que más me ha sorprendido este año, el Fino en Rama Coquinero, una maravilla para beber por litros, y eso que tiene 17º.

Por favor, manejadlo con cuidado.

Este fino rinde homenaje a los mariscadores de El Puerto de Santa María, de ahí su nombre.