Mechas melenas castañas

Las mechas ideales para dar luz al pelo castaño o por qué no serás rubia pasados los 40

Los expertos confirman que hay vida más allá de los tonos dorados a la hora de elegir matices para dar luz a la melena

por Pilar Hernán

Tal vez en muchas ocasiones relacionas un cabello luminoso con un cabello rubio. No necesariamente. Hay opciones para darle luz a la melena sin tener la obligación de apostar por los matices dorados. Y lo que está claro es que muchas mujeres quieren darle un toque de color a su pelo, como nos confirman desde L'Oréal Professionnel: un 33,7% de las mujeres en España tienen el cabello moreno o castaño oscuro, y un 28,4% se lo han aclarado. Nos explican, además, que hay una tendencia a aclararse el color del pelo, incluso si no es especialmente oscuro, ya que el 16,7% de las mujeres que tienen melena castaña clara o rubia oscura (el 23,7% del total) también se han aclarado el cabello. Por otro lado, nos cuentan que una de las coloraciones más solicitadas son aquellas que tienen suficiente cobertura para tapar las canas, otra de las grandes preocupaciones de las mujeres hoy en día y una de las posibles razones de que a medida que se cumplen años, muchas opten por ir aclarando su melena. ¿Por qué? ¿Existen otras opciones para no caer obligatoriamente en el rubio pasados los 40? Varios expertos nos resuman cuáles son las opciones de aclarar y dar luz a las melenas, especialmente a las castañas, sin tener que recurrir a los rubios. Algo que hemos visto incluso en la reina Letizia, que ha dejado atrás sus reflejos dorados para apostar por un tono más intenso pero, eso sí, lleno de luz y brillo.

“La única manera de dar luz a una melena es un trabajo de mechas, pero eso no significa necesariamente que haya que irse a un rubio. Una melena morena puede ser luminosa, suavizar facciones, con un trabajo de mechas realizadas con la técnica del balayage que nos permite “dibujar” las mechas allí donde queremos para conseguir el resultado más favorecedor”, explica Natalie Iglesias, colorista de Maison Eduardo Sánchez. “En este caso lo más importante es estudiar muy bien las facciones, el tipo de cabello, y por supuesto adecuarse al corte, para elaborar un color totalmente personalizado. Después, se pueden trabajar distintos tipos de mechas para dar con el resultado perfecto: microvelos, babylight, sunlight todo depende de la intensidad que se busque”, concluye.

Apostar por matices cálidos

Los expertos insisten, por lo tanto, en que hay más alternativas al rubio. “Es cierto que hasta ahora se iluminaba el cabello con tonos rubios, pero esta temporada las tendencias en coloración van más enfocadas a tonos más cálidos que se mueven en la gama de los avellana. Se trata de una mezcla entre rubios y marrones que van muy bien con técnicas de coloración que crean un efecto de desgaste en el cabello como es un balayage. Uno de los tonos que vuelve a estar muy de moda son los cobre”, nos cuentan desde el equipo artístico de Llongueras. “A la hora de recomendar un punto de luz lo que hacemos siempre es buscar algo que quede natural en el cabello de la clienta. Esta temporada las tendencias en coloración se inclinan hacia los tonos miel, entre un castaño claro y un rubio oscuro, y los avellana, con un punto más rojizo”, añaden, y nos explican que en técnicas como el ombré, que “consisten en desgastar, va bien jugar con esos tonos en las melenas de personas que son morenas”.

“Dentro de las gamas luminosas y brillantes están los cobrizos, pero las personas asocian más este tipo de tonos con colores fantasía y les cuesta atreverse. El cobre es un color que aporta mucha calidez a las personas que tengan una piel blanca y ojos claros”, nos explican. “Otro de los colores que va mucho en función de las modas son los castaños con reflejos violáceos, más caoba. En Estados Unidos ya hemos visto a alguna actriz que lo lleva y es un tono que favorece mucho a todo el mundo, sobre todo, en invierno. Es un color que tiene la misma carga de color frío que de cálido por lo que se adapta muy bien a todos los colores de piel, aportando la luminosidad que les puede faltar”, nos cuentan en Llongueras. “Bien es cierto que el mantenimiento que conlleva es bastante esclavo, porque hay que utilizar productos con pigmento de color para que no se pierda. Pero a su favor diremos que es un color mucho más agradecido que el rubio”, matizan.

Un resultado, sobre todo, natural

Y los expertos insisten, además, en que se lleva la naturalidad. Lejos quedan esas mechas en las que se nota el matiz de cada mechón en la melena. “Si existe una tendencia marcada en coloración capilar durante los últimos años esa es la naturalidad. Por eso, técnicas como el balayage, las babylights o el ombré, se han convertido en grandes aliadas a la hora de dar vida a nuestra melena, especialmente en el caso de los cabellos castaños porque aportan luz, movimiento y disimulan el crecimiento de la raíz”, cuenta por su parte Valeria Costa, de Aquarela Peluqueros. “Todas estas técnicas consiguen un efecto degradado ultranatural, pero la más solicitada es la balayage, porque su aplicación permite enfatizar e iluminar aquellos puntos de la melena donde más lo necesita, aclarando el color hacia las puntas. La técnica babylight es muy similar, pero trabaja mechones más finos, repartidos por toda la melena que difuminan el color y crean un efecto muy sutil, ideal para dulcificar el rostro”, nos dice.

“Por otro lado, en los últimos años también ha ganado protagonismo el efecto multidimensional, una técnica a mano alzada que parte de la propia base natural del cabello y combina dos, y hasta tres tonos, mezclando diferentes grosores de mechas y personalizando así el tono de la melena al máximo”, cuenta Valeria Costa, que añade que “si se busca aclarar una melena larga lo ideal es recurrir a la técnica balayage, escogiendo hasta un máximo de cuatro tonos más claros en función de la base. Pero si se quiere dar brillo a un cabello más corto o midi las mechas babylights son perfectas”.

La influencia del tono de la piel

A la hora de elegir uno u otro tono, hay que tener en cuenta muchos factores, incluido el tono de la piel. “Uno de los tonos más demandados es el caramelo porque además de aportar luminosidad y frescura a la melena, es una buena elección tanto para las pieles más claras como para las oscuras. Por otro lado, si se desea una melena llena de reflejos y matices la técnica multidimensional es ideal para aportar densidad y volumen, además de un color único. El tono de piel es una de las mejores guías para acertar con el color. En el caso de las pieles más claras, funcionan especialmente bien los castaños cobre, caramelo, dorado, canela… Y en el caso de las pieles más bronceadas la gama de castaños chocolate, miel y avellana son perfectos porque debemos tener en cuenta que los colores oscuros endurecen las facciones y estos tonos aportan luz y dulcifican”, nos cuenta Valeria Costa.

“El castaño se trata de un color tan versátil y funcional que es capaz de dar vida y naturalidad a cualquier melena, especialmente en los cortes midi aportando un toque muy actual y elegante, y un efecto iluminador para las melenas XXL”, explica la experta de Aquarela Peluqueros.

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