Salvador Dalí, visto por Lluís Llongueras

El peluquero escribe un libro en el que hace un recorrido por sus años de amistad con el genial pintor

por hola.com

Salvador Dalí centrará el año 2004. El gran genio de la pintura surrealista en España será el protagonista de multitud de actos con motivo del centenario de su nacimiento. Y como aperitivo, llega un libro sobre el personaje escrito por Lluís Llongueras. Tal vez le sorprenda que el famoso peluquero se haya embarcado en la aventura de plasmar en un libro algunos de los enigmas del gran artista. Pero su sorpresa remitirá al saber que, entre ambos, existió una relación de amistad desde 1961.

Y esa amistad queda reflejada en Todo Dalí. Vida y obra del personaje más genial y espectacular del siglo XX, donde se nos presenta a un Dalí desconocido y apasionante a través de una biografía del personaje. El libro, en el que Llongueras ha estado embarcado durante los tres últimos años, ha sido presentado por el peluquero bajo la cúpula del Teatre-Museu de Figueras, que estuvo acompañado por su familia. "Será un libro polémico, pero es que yo me he acercado a Dalí como personaje completo, y he entrado en su vida y en su obra", explicó.

Llongueras pasó muchos ratos junto al pintor, cuyo particular look cuidaba y arreglaba, pero su relación comenzó allá por 1961 cuando le invitó, el día de la Merced, a la inauguración de su primer salón de peluquería. Fue el propio Llongueras el que le llamó y Dalí aceptó la invitación. Aquello casi le costó la luna del local al peluquero, pues el artista, en uno de sus delirios artísticos, quiso romperla. Llongueras se lo impidió "porque había pedido un crédito para abrir su local y aún no lo había pagado...". Hoy se lamenta, pues probablemente tendría una obra de arte.

Ésta y otras muchas anécdotas son narradas a lo largo de más de 400 páginas que el polifacético estilista se decidió a escribir al "constatar que los libros existentes no acababan de presentar en toda su magnitud la gran creatividad daliniana, los trazos vitales del personaje, su entorno indescriptible ni las circunstancias apasionantes que le tocó vivir". Y Lluís Llongueras le conocía bien. Tanto, que recuerda que uno de sus mejores recuerdos del artista fue una tarde en la que estuvo de tiendas y de paseo con él por la vieja Barcelona.

Sepa, por ejemplo que, si ha visitado el Museo Dalí en Figueras y ha quedado deslumbrado por la gigantesca peluca que hace las veces de cortina en la habitación que el pintor dedicó a Mae West, ésta está realizada por Llongueras. Dedicó más de 1.000 horas para confeccionarla y hoy figura en el libro Guinness de los Récords de 1992 por ser la peluca más grande del mundo.

Pero no sólo les unió esa peluca. Llongueras también realizó para Dalí una colección de postizos, inspirados en Velázquez -que utilizaba cuando se ponía ante un lienzo- y en Beaudelaire o unos bigotes. Entre sus méritos destaca también el haber conseguido que Llongueras se pusiera rulos por primera vez. Y Dalí nunca pagó a Llongueras por estos servicios: "Con mi amistad con él me di por pagado". Y si el Museo Dalí tiene una creación de Llongueras, también en el museo del peluquero se exhibe un mechón de cabello blanco del pintor, el único que guarda de un cliente, recuerdo de cuando visitó su residencia de Torre Galatea para atenderle pocos meses antes de su muerte. Un secreto más desvelado en un libro que da una nueva visión del genio del Ampurdán, escrito por Llongueras, al que hay quienes llaman "el Dalí de la peluquería".

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