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Tienes granitos por la mascarilla, pero, ¿necesitas un tratamiento antiacné?

Las especialistas en el cuidado de la piel nos explican cuál es el mejor tratamiento en casos de 'maskné'

por Amaia León

Lo que las conversaciones con tus amigas anunciaban, los dermatólogos lo han confirmado: tenemos más granitos que nunca. El uso obligatorio de la mascarilla, junto al estrés constante que desde hace meses nos rodea, es una combinación que se refleja de forma directa en la piel. "Desde que empezamos a usar la mascarilla han aumentado mucho los casos de acné y de rosácea", afirma la doctora Rosa del Río, dermatóloga del Grupo Pedro Jaén. "Nuestra piel no está acostumbrada a estar tapada y la mascarilla impide que se oxigene bien y crea un ambiente de humedad en el que proliferan bacterias. Si a esto le añadimos el estrés por la incertidumbre que vivimos, últimamente el acné ha empeorado en personas predispuestas, pero también vemos mujeres y hombres que nunca habían sufrido acné y ahora tienen imperfecciones, sobre todo en el tercio inferior de la cara", continúa. Sin embargo, esas imperfecciones no siempre son tan graves como el acné y, por lo tanto, no deberían tratarse con cosméticos antiacné, tal y como nos explica la doctora del Río y otras profesionales en el cuidado de la piel.

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'Maskné' o simples granitos: cómo distinguirlos

Lo que ya se ha bautizado como maskné (de la unión de mask o mascarilla en inglés, y acné) es, como su nombre indica, la aparición de este problema a causa del uso de la mascarilla sanitaria. “La mascarilla ejerce un efecto traumático sobre la piel del rostro. Se crea un microambiente de humedad con colonización de bacterias que desencadena el acné o recientemente denominado maskné", explicaba el dermatólogo Guillermo Solano-López en la presentación de la nueva línea Hyseác de Uriage. Para evitarlo, el experto recomendaba utilizar siempre mascarillas de algodón, evitar llevarlas muy flojas (para que no rocen) o apretadas (para que la piel pueda respirar), y cambiarlas cada 3 o 4 horas para evitar la suciedad que puede bloquear los poros.

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Solano-López también establecía que un 40% de las mujeres adultas sufre acné, un perfil que, en 2020, se ha extendido. "Las personas de piel con tendencia acnéica, evidentemente, son las primeras en sufrir estos efectos secundarios de la mascarilla, pero se están dando casos también en aquellas que no solían tener granitos", nos cuentan Marta Barrero y Elena Ramos, farmacéuticas, expertas en dermocosmética y directoras del centro de belleza The Secret Lab. "Por otra parte, aquellas que no mantienen una buena higiene facial diaria también son más proclives a sufrir estos brotes derivados de la mascarilla, ya que acumulan mucha más suciedad". De ahí, que la recomendación primera de todos estos especialistas para evitar el maskné no sea otra que mantener una buena rutina de limpieza, mañana y noche, con productos adecuados a cada tipo de piel e incluso una esponja konjac o un exfoliante facial.

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Si solo tienes granitos...

Pero antes de considerar tu piel acneica, debes saber que a menudo las imperfecciones provocadas por la mascarilla son únicamente espinillas o granitos aislados. "En ese caso son fácilmente controlables con el uso de productos específicos en casa", afirman las directoras de The Secret Lab. Lo principal para atenuar esos granitos puntuales es seguir una buena rutina, siempre recomendada por un especialista, que incluya doble limpieza e hidratación mañana y noche, y una exfoliación suave una o dos veces por semana. También puedes utilizar algunos de los cosméticos específicos que seleccionamos aquí.

Además, puede completarse con un protocolo facial de higiene profesional que debería repetirse de forma periódica, cada 15 días o hasta dos meses, según sea de grave el caso. Si, en casa y sin recomendación médica, decidiéramos utilizar una crema antiacné y nuestra piel realmente no la necesitara, "podríamos eliminar más grasa de la necesaria y generar sequedad en la piel que, a su vez, desencadena otros problemas (aparición de eccemas, enrojecimiento, etc.)", afirman. Por eso, es fundamental acudir a un especialista antes de iniciar un tratamiento más específico.

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Cómo acabar con el 'maskné' 

La dermatóloga Rosa del Río también recomendaría seguir la rutina anterior de limpieza diaria y exfoliación semanal para los casos de granitos aislados, pero confirma que si el problema es mayor, hay que ponerse en manos de un especialista para buscar un tratamiento más completo. "La mayoría de los casos que vemos en nuestra consulta son acné quístico y requieren un tratamiento oral (con antibióticos o con isotretinoína a bajas dosis) combinado en muchos casos con láser para tener resultados más rápidos, aunque siempre personalizado a cada caso", explica.

Cuando el tratamiento se hace de modo tópico, con cremas específicamente formuladas para tratar el acné, también es necesaria una prescripción médica. "Abarca un amplio abanico de principios activos: ácido glicólico, ácido salicílico, retinoides... En cualquier caso deben ser prescritos por un dermatólogo porque el principal efecto secundario de esos tratamientos, si no se usan con la posología adecuada, es que pueden producir irritación, eccemas en la piel, picores e incluso, en ocasiones, en vez de mejorar el acné, puede empeorar", coincide la doctora con sus colegas.

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