¿Qué protector solar elijo este verano?

No es tarea fácil decidir entre las mil y una opciones que hay en el mercado. Te damos las claves

por hola.com

Tanto si ya estás disfrutando de los días de sol, como si tienes las vacaciones en el horizonte, seguro que tienes claro que la crema solar es un must indispensable en tu neceser de verano. Y es que el mayor nivel de concienciación frente a la necesidad de protegerse del sol se refleja en la buena salud del mercado de productos solares en nuestro país, que supera los 300 millones de euros al año (85% en productos de protección solar y 15% en aftersun). Además, siguiendo con los datos económicos, lo cierto es que es uno de los productos del sector de la perfumería y la cosmética que cerró 2014 en positivo, con un crecimiento del 3,5%, tal y como nos explican desde Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética.

Pero más allá de cifras, lo que seguro que tienes claro es que el abanico de posibilidades es tan amplio, que cuesta decidirse y hay que tener una serie de factores en cuenta para elegir el más adecuado. Así nos lo explican la Dra. María Teresa Truchuelo, especialista en Dermatología Médico Quirúrgica y Venereología y el Dr. Santiago Vidal, coordinador del Grupo Español de Fotobiología de la Academia Española de Dermatología y Veneorología (AEDV), que han trabajado con Stanpa para dar algunas claves a la hora de elegir el protector solar más adecuado.

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Más de 300 marcas para todo tipo de pieles y zonas
Y es que, en el mercado podemos encontrar más de 300 marcas de productos solares, lo que permite a cualquier persona encontrar el protector solar ideal para cubrir sus necesidades y tipo de piel. Así, una de las mayores preocupaciones de los usuarios de cremas solares es que sea fácil de aplicar y fácil de absorber, especialmente si utilizan un filtro físico. En este sentido, las marcas han realizado una importante labor de investigación científica para conseguir productos en diferentes texturas según cada necesidad. Así, los protectores solares en crema, gel o spray –una de las texturas más populares– se adaptan, a la vez, a los distintos tipos de piel (seca, mixta o grasa) y zonas de aplicación.

SPF, o cómo multiplicar la capacidad de defensa natural de tu piel
El factor de protección solar (SPF) es un índice que da idea del tiempo que se puede permanecer expuesto al sol sin riesgos de quemaduras causadas por los rayos UVB. Indica el número de veces que el producto aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al enrojecimiento previo a la quemadura. Por ejemplo, si una persona tarda 5 minutos en quemarse, con un filtro de FPS 30 tardaría 150 minutos. Por otro lado el índice PPD, índice de oscurecimiento pigmentario persistente, indica el nivel de protección de nuestro protector solar frente a los rayos UVA. Un PPD superior a 8 revela que tenemos un nivel de protección alto frente a UVA. Es importante tomar conciencia de la necesidad de reaplicarlo en la playa después de cada baño y en la montaña, cada 2-3 horas.

¿En qué debemos fijarnos al comprar un protector solar?
El etiquetado de un protector solar debe cumplir las recomendaciones europeas y, a la hora de adquirirlo debemos revisar:

1. La eficacia o categoría de protección solar (baja, media, alta o muy alta).

2. El índice de protección (SPF) frente a la radiación UVB (comprendido entre 6 y 50+)

3. El índice PPD, la garantía de protección frente a los UVA (indicado con un círculo UVA)

4. La zona de aplicación (pues no es lo mismo un stick específico para zonas sensibles, que una crema para la cara o una loción corporal), la cantidad y el modo de aplicación.

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